jueves, 4 de marzo de 2021

Cremalleras intercambiables que permiten reutilizar varias veces nuestras prendas y zapatos preferidos

 


Cada año, el español medio se deshace de 34 prendas de ropa, el equivalente a 14 kilos, ya sea tirándolas a la basura o donándolas, tanto a conocidos como a ONG´s y otras organizaciones caritativas. Ya sé; todos pensamos que tiramos bastante menos, pero ya saben aquello de las medias: si tú tienes 2 millones y yo 0, la media dice que los dos tenemos un millón… y como que no es verdad.

Pero volvamos al asunto que nos compete. Un dato sorprendente es que, en el mundo occidental, la media de veces que nos ponemos una prenda solo sea de entre 7 y 10 veces. Caprichosos que somos.

Sin embargo, siempre nos encariñamos con alguna prenda; aquella que no nos quitaríamos nunca; esa con la que nos sentimos más favorecidos, pero que, con el uso, se rompe. Y en muchas ocasiones, la rotura proviene de un mismo complemento: la cremalleraCuando esto sucede, la prenda suele ir a la basura porque cambiarla en una tienda de reparaciones puede costar más que comprarla nueva. Sobre todo, si la prenda ya tiene cierta edad.



Para abordar este problema, una empresa de la provincia de Alicante, concretamente de Alcoy, ZTC, ha creado y patentado un sistema de cremalleras intercambiables que mediante un sistema técnico muy sencillo y fiable, consigue cambiar el complemento sin descoser la vieja para coser una nueva.

El cambio puede no estar provocado solamente por rotura; podemos querer cambiarle el color o el diseño y renovar así la prenda sin tener que deshacernos de ella y comprar otra.

Esta creación ya está aprovechándola otra empresa de la zona, Tom Bluck, que confecciona prendas que se caracterizan por su alta calidad y por la incorporación de este revolucionario sistema de cremalleras. A las prendas de vestir que ya tienen en el mercado acaban de añadir su primera colección de zapatos, otro sector donde las roturas de cremalleras provocan que tengamos que tirarlos anticipadamente.

Es previsible que pronto más empresas se sumen a este novedoso invento.



La industria textil es la segunda más contaminante del mundo, sólo por detrás de la petrolera. Ella sola es la responsable del 20% de todos los tóxicos que se vierten en el agua. Anualmente se fabrican 150.000 millones de prendas en el mundo; 62 millones de toneladas de ropa, zapatos y complementos. Cualquier innovación que provoque una reutilización de las prendas, por poco que sea, tendrá un importante impacto en el medio ambiente.


martes, 2 de marzo de 2021

Barcelona apoya el comercio local con bolsas “made in China”

 


“Compra cerca y comprarás sostenible” es el lema de la campaña del Ayuntamiento de Barcelona para impulsar el comercio local y de cercanía. “Barcelona nunca se detiene” (“Barcelona mai s´atura”) continúan diciendo en la campaña. Todo muy “social”, muy “patriótico” y muy “ecológico”, como pueden comprobar.

Para promocionar la campaña, aparte de la publicidad en marquesinas y en medios de comunicación (como siempre, afines), el consistorio ha suministrado a las tiendas de barrio unas bolsas de tela con el mencionado lema para que las regalen a sus clientes con el objetivo de que las reutilicen y, de paso, que les hagan publicidad gratuita, con el logo del Ayuntamiento de Barcelona bien visible.


Pero quien encargó las bolsas no tuvo en cuenta un pequeño detalle, que no ha pasado desapercibido para los usuarios finales:
la etiqueta del fabricante. En el interior, junto a una costura, una pequeña etiqueta blanca delata que la bolsa para promocionar las compras de proximidad… se ha fabricado en China. Un poquito más allá de L´Hospitalet. Incluso algunas, como las que promocionan el comercio del barrio de Sants, están fabricadas en la India.



Si con esto ya habían tocado fondo, han decidido excavar para llegar más abajo y es que, aparte de que se han fabricado a decenas de miles de kilómetros de la ciudad comandada por Ada Colau, la empresa encargada de su importación, venta y distribución es de Madrid. La “querida” Madrid. Vamos, que sólo falta que se haya utilizado algo de plástico en su composición para acabarlo de arreglar. ¿Alguien la ha analizado? Por favor, urge hacerlo.



Conociendo su forma de actuar, al encargado de la campaña le espera un buen futuro como teniente de alcalde. Colau siempre se rodea de los “mejores” para que no se noten sus deficiencias.

miércoles, 24 de febrero de 2021

Los mejores juguetes antiestrés para cerdos (va en serio)

 


En ocasiones, la prensa trae noticias que, aunque intrascendentes (al menos para quien no se dedique a la cría de cerdos), resultan sumamente curiosas. Les transcribo el titular: “Los juguetes antiestrés para cerdos que evitan multas de hasta 100.000 euros a los ganaderos”. No me negarán que ante un titular así, lo más normal es pinchar la noticia para ver de que se trata.

La legislación española tiene Reales Decretos, en ocasiones, surrealistas, por llamarlos de algún modo. Y uno de ellos es el que, aparte de dictar unas condiciones sanitarias y de espacio para la cría de cerdos, obliga a los ganaderos a destinar un área de juegos porcina y facilitar juguetes para que los animales se diviertan y estén entretenidos. Como lo leen. Y si no facilitan esos juguetes a sus cerdos, se exponen a una posible sanción económica que puede variar entre los 600 y los 100.000 euros.



Y es que los cerdos son animales curiosos, que muerden e investigan todo lo que tienen a su alcance y que cuando se aburren, se dedican a atacar a sus compañeros, con un especial interés en arrancar a mordiscos las colas del resto de la piara. Mantener a un cerdo entretenido no es tarea fácil y existen varios equipos de técnicos agroalimentarios, ingenieros agrícolas, ingenieros agrónomos y veterinarios desarrollando continuamente nuevos juguetes porque uno demasiado simple o extremadamente complejo, puede acabar siendo aburrido para ellos.

Los cerdos tienen una alta capacidad olfativa y son muy sensibles a los ruidos fuertes. Entre los juguetes antiestrés que más triunfan entre esta especie se encuentran los balones y pelotas, los tubos con palos deslizantes que los cerdos empujan con sus hocicos, cepillos rascadores, anillas con gomas colgantes y fardos de paja o heno para que jueguen con ellos. Pero el juguete de moda es una cadena de acero inoxidable con tacos de plástico que se coloca suspendido para que esté en movimiento y a una distancia del suelo de unos 40 centímetros.  



Algunos ganaderos fabrican sus propios juguetes, pero lo más “in” es recurrir a empresas especializadas en el asesoramiento y venta de juguetes como Favega, PeigGanadera o Reysan, entre otros

Como ven, todo un mundo nuevo y desconocido. Al menos, para mí.


miércoles, 17 de febrero de 2021

Perfil del coche robado: gama media-baja, veterano y del centro-sur de España

 


Cuando una persona se compra un coche último modelo, de gama media-alta, su principal preocupación, además de pagarlo, es que se lo puedan robar. Pues no. No le voy a decir que sea imposible que se lo roben, pero los cacos van por otro camino; prefieren coches más normalitos y con algunos años de antigüedad. Eso es lo que demuestra el informe publicado recientemente por UNESPA “Los robos en automóviles españoles en 2019”.

Según el informe, el ranking de los coches más robados en España en el año 2019 (ya sea totalmente o parte de este) lo encabeza el Seat Ibiza, seguido del Seat León, el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el BMW serie 3, el Citroën Xsara, el Peugeot 206, el Ford Fiesta, el Renault Megane y el Opel Astra. Un 60% de los robos se produjeron en coches de entre 11 y 25 años y tan sólo un 18% tenían menos de 5 años.



¿Y por qué los ladrones prefieren estos modelos veteranos a coches más nuevos e innovadores? Por dos motivos. El primero, porque los vehículos más nuevos y más caros, incorporan sistemas antirrobo mucho más sofisticados que superan los conocimientos que tienen la mayoría de los cacos. Y, en segundo lugar, porque el objetivo del robo no es vender posteriormente el coche entero sino desguazarlo y venderlo por piezas, sacando mucho más beneficio con ello. Por este motivo, los más antiguos y asequibles, que son muy comunes al haber sido éxito de ventas en las últimas décadas, tienen mucha demanda y las piezas de repuesto tienen un precio más elevado.

Los datos de los que hemos hablado son de robos totales, pero si nos vamos a la estadística de robos en relación con la cantidad de unidades existentes, tampoco está dominada por los modelos de lujo. Aquí, triunfan las furgonetas, con el Citroën Jumper, la Fiat Doblo Cargo y el Fiat Fiorino, seguidos por el BMW X5 (el primero de gama alta que nombramos) y el Ford Focus. Quien tenga uno de estos modelos debe saber que las probabilidades de que se lo roben son un 300% más altas que la media.



Por último, indicar que las provincias donde más robos de coches se producen son Sevilla, Madrid, Huelva y Barcelona y las ciudades más peligrosas son las que rodean a las grandes urbes: Dos Hermanas, Santa Coloma de Gramanet, Parla, Fuenlabrada, Rivas-Vaciamadrid, Badalona y Móstoles, acompañadas por dos capitales de provincia, Sevilla y Huelva. Y no nos podemos dejar a la ciudad autónoma de Melilla, la más peligrosa de todas, aunque en este caso el objetivo del robo no es el desguace sino la “exportación” de coches a la vecina Marruecos, donde tienen una gran acogida.

 (Gráficos de UNESPA y Expansión)

viernes, 12 de febrero de 2021

Bolsas de plástico solubles en agua, cero residuos, made in spain. Green Cycles

 


No voy a descubrir ahora el gran problema que suponen los residuos de plástico para el medio ambiente. Pero, ¿cómo combatirlo? ¿Con prohibiciones como hasta ahora o con innovación para acabar para siempre con el problema?

La empresa valenciana Green Cycles ha pensado que la segunda opción era la mejor y por ello ha desarrollado soluciones plásticas hidrosolubles, biodegradables y compostables, obteniendo el Certificado de Biodegradabilidad Marina que otorga la OWS (Organic Waste Systems que garantiza que el material fabricado por la empresa, el polivinilo de alcohol (PVA), es soluble en agua marina y se biodegrada completamente en este medio.

El PVA se disuelve totalmente en agua en pocas horas, sin dejar ningún residuo ni microplástico, convirtiéndose en fertilizante natural en menos de dos meses gracias a la acción de los microorganismos y oxígeno del entorno. Y no sólo en el agua, ya que también se disuelve al aire libre en menos de 3 meses y se convierte en abono a los 6.



La empresa no sólo fabrica bolsas de plástico. Teniendo en cuenta el método de fabricación, el catálogo de Green Cycles es muy amplio.

Utilizando la técnica de extrusión-soplado, fabrica film y bolsas que se disuelven en agua completamente a cualquier temperatura. En esta gama se incluyen las bolsas de lavandería hidrosolubles, muy utilizadas ahora con el Covid-19. A la comodidad de echar la bolsa con la ropa dentro de la lavadora, se une la seguridad de no tener que tocar las prendas (posiblemente contaminadas) hasta el final del proceso, ya higienizadas. Como habrán podido adivinar, la bolsa entra en la lavadora pero ya no sale, al deshacerse dentro en pocos minutos.

También se incluyen en esta gama las bolsitas para la dosificación de detergente de lavadora, ampliamente utilizadas desde hace tiempo por todos.



Con la técnica de inyección, ofrecen una serie de soluciones y aplicaciones de un solo uso para no contaminar el entorno, como por ejemplo tacos de caza, carcasas pirotécnicas e incluso bolas de golf, que con otros materiales plásticos permanecen décadas, sino siglos, en la naturaleza.

Por último, con la técnica de filamentos 3D, la empresa emplea filamentos hidrosolubles para el soporte y la fabricación de piezas más complejas. 

Por mucho que queramos, el plástico no desaparecerá de nuestras vidas. Mejor seguir el ejemplo de estos emprendedores valencianos innovando para que deje de ser un problema.

 

miércoles, 10 de febrero de 2021

El secreto de las casas de paja y su demanda viral

 


Cuando hablamos de casas construidas de paja, a todos nos viene a la memoria el cuento infantil de los tres cerditos. Ya saben, el primero construyó su casa con paja y el lobo sopló y sopló hasta que la tiró, el segundo con madera y también cayó y el tercero la hizo con ladrillos y todavía está en pie (sí, lo he resumido mucho, pero lo que importa es la esencia). Si el cuento se escribiera ahora, seguro que no sería igual.

Y es que los valores de finales del siglo XIX comparados con los actuales han cambiado mucho. Una casa de paja era una construcción de baja calidad en la que sólo podían alojarse los más pobres del lugar. Hoy en día, constituyen la revolución en el mundo de la construcción.



Para construir una casa de paja, de unos 100 metros cuadrados en una sólo planta, se tardan tres días, utilizando una estructura prefabricada de madera y bloques condensados y preparados de paja. La huella ecológica en su construcción es mínima ya que se considera que se utiliza 50 veces menos energía que para la construcción de una vivienda de las mismas dimensiones de hormigón.

La paja ha demostrado ser más sostenible, más ecológica y, aunque parezca inverosímil, resistente al fuego puesto que al estar compactada, no contiene oxígeno en su interior. Su efecto aislante hace posible que se pueda prescindir de una gran parte del consumo de calefacción o aire acondicionado. La paja ejerce de retardante. Así, si la hora más calurosa del día son las 14:00, ese calor no logrará entrar al edificio hasta las 22:00 o 24:00, momento en que ya se puede reducir la temperatura mediante la ventilación con aire procedente del exterior, más frío, sin necesidad de utilizar sistemas de climatización.  El ahorro energético se estima superior al 50%


 

Por último, reseñar que son tremendamente duraderas como demuestra que las primeras que se construyeron con estas técnicas cuentan ya con 130 años y siguen estando plenamente habitables. Además, las alturas no son un problema, ya que hay edificios construidos de hasta 8 plantas.

En contra de lo que predicaba el cuento, las casas fabricadas con paja están de moda. El lobo, ahora, se cargaría primero la de ladrillos.

Más información en Ecopaja, casas de paja y ecodome.


jueves, 28 de enero de 2021

¿A quién apuntamos el fracaso de la app “Radar Covid”?

 


Apenas un mes después de detectarse los primeros casos en Japón y Corea, sus gobiernos habían logrado detener los contagios, a pesar de que las primeras cifras eran muy, muy preocupantes. ¿Cómo lo consiguieron? Entre otras, con tres medidas que se demostraron muy eficaces: uso obligatorio de la mascarilla, rastreo exhaustivo de los contactos de los contagiados y el uso masivo de una app que localizaba a todos las personas que hubiesen estado en contacto en los días anteriores con un enfermo. Continúan haciéndolo y parece que no les va mal, puesto que los casos detectados en la segunda y tercera olas, que los han tenido, han sido escasos.

En España (y en el resto del mundo occidental) quisimos imitarlos… pero a nuestra manera. Las mascarillas fueron durante tres meses un objeto de lujo, desaconsejado por las autoridades; los rastreadores hicieron acto de presencia ya en verano y su labor ha sido “discreta” (tampoco vamos a hacer sangre) y la app, Radar Covid, empezó a poder descargarse en algunas autonomías (porque hasta para esto tenemos 17 normas) a los seis meses del inicio de la pandemia y su uso ha sido “espectacular”.

Habrán entendido que es una ironía. Tras cinco meses vendiéndonos que era la panacea para acabar con el virus chino, apenas un 14,4% de la población española se había descargado la aplicación, que no quiere decir que la usasen.

La aplicación tiene un sencillo funcionamiento. Mediante la geolocalización del móvil, sabe en todo momento por donde nos hemos movido y, si todos tuviesen instalada la app, sabríamos si en algún momento habíamos estado cerca de algún infectado. Igualmente, si nosotros nos hemos infectado, el resto de contactos lo sabría y tomaría las medidas oportunas. Así es como ha funcionado desde el principio en Japón y Corea.

Lógicamente, descargar sólo la app no sirve de nada. Si tenemos la desgracia de contagiarnos, debemos informar a la aplicación de nuestro positivo, mediante un código que se descarga en la web del servicio (se tiene que facilitar sólo el número SIP), para que ésta pueda advertir al resto de la población.



Pues bien, pasados cinco meses desde la puesta en funcionamiento de la app, en toda España se han descargado menos de 2.000 códigos y las diferentes consejerías de sanidad de las comunidades autónomas desconocen cuántos de estos han sido registrados en la aplicación, aunque calculan que rondará el 80%. Si tenemos en cuenta que desde septiembre se habrán infectado sobre un millón y medio de españoles, puede que apenas esté registrado en Radar Covid un 0,1% de los casos.

¿A qué se debe este fracaso? Como siempre, no hay una única razón. El bombardeo de medidas anti-Covid ha hecho que pase completamente desapercibida, lo que unido a la falta de unas instrucciones claras de uso, ha hecho que muchos ciudadanos no se hayan planteado su utilización. Tampoco ayuda el que a los españoles no nos gusta que nos controlen y eso de que nos geolocalicen nos suena a falta de libertades (como si no estuviésemos controlados continuamente desde que surgieron los teléfonos inteligentes).

Y después de estar escuchando a diario desde los medios de comunicación, declaraciones de nuestros gobernantes criminalizando a los que se contagian (ya saben, son unos inconscientes, están de fiesta, no llevan mascarilla, no guardan distancias, etc.), a ver quien es el chulo que reconoce, identificándose mediante el SIP, que lo ha pillado.

¿Cuánto habrá costado? No lo sé, pero estas cosas baratas no son. Y teniendo en cuenta que sólo ha servido para que, en los inicios, nuestros políticos se las diesen de expertos tecnológicos…