
Efectivamente, las cosas en el mundo de la economía (y por consiguiente, en el mundo en general) se están poniendo muy complicadas. Nadie conoce cuando tocará fondo esta crisis ni si cuando lo haga, continuará excavando hacia abajo. Y claro, nadie se atreve a gastar ni un mísero euro en algo que no sea imprescindible para subsistir. Como diría aquel otro: “ya no compra ni el que sabe que no va a pagar la factura”.
Y es en estos momentos de crisis cuando surgen emprendedores con ideas nuevas que no se resisten a quedarse con los brazos cruzados mientras cambia la situación.
En todos los oficios está ocurriendo, pero hoy vamos a referirnos a las iniciativas que están surgiendo en el mundo de la hostelería y la restauración.

También en Barcelona, y muy cerca del anterior, se encuentra "Ca la Nuri", regentado por Jordi Noguera. Acuciado por la falta de clientes entre semana para cenar, ha tenido que recortar gastos (y por desgracia, personal) y ahora promociona cenas con un 50 por ciento de descuento los martes y miércoles de febrero y marzo, bebida aparte. Sus ventas han aumentado esos días un 200% y, aunque los ingresos son menores, sirven para cubrir gastos y poder tener abierto el resto de la semana, manteniendo con ello los puestos de trabajo que aun proporciona.

Iniciativas como estas abundan por toda la geografía española. Ofertas puntuales de cafés a un euro, caña y tapa a un euro también, menú diario a tres euros o, incluso, celebraciones festivas con numerosos comensales a diez o quince euros por persona, ya no son extrañas de encontrar.
Sin embargo, ninguno ha llegado tan lejos como el dueño de una cafetería del estado de Maine, en Estados Unidos. Donald Crabtree acaba de abrir su negocio en una pequeña localidad de 4.500 personas en el estado de Maine y parece que no le va nada mal, pese a la oposición inicial de sus habitantes.

No creo que tengamos que llegar al extremo de tener que servir cafés con el torso desnudo, ya sea masculino o femenino, pero si la crisis continua apretando…
No hay comentarios:
Publicar un comentario