Los españoles nos vanagloriamos de poseer uno de los mejores
sistemas sanitarios del mundo. Sin embargo, existen algunas facetas de la salud
pública que están muy mal cubiertas por los servicios de la Seguridad Social.
Concretamente, nos referimos a la salud bucodental y a los problemas derivados
de la visión que, salvo algunas curas básicas, están totalmente desprotegidos y
sus costes corren a cargo de los ciudadanos. Unos costes, en muchas ocasiones,
inasumibles.
En el primero de los casos, el referido a los problemas
dentales, han surgido en los últimos años varias asociaciones y ONG´s que
ofrecen los servicios propios de una consulta odontológica a precios reducidos
y, en algunos casos, gratuitos. Forman la llamada
“odontología solidaria”.
Pueden encontrar información, con números de teléfono y direcciones
en este enlace.
Tras mucho buscar, hemos encontrado su contrapartida en el mundo de la
oftalmología: la Clínica Barraquer. Les contamos la historia de este servicio
solidario.
El dispensario de la Obra Social Barraquer nació de la idea
de uno de los mejores oftalmólogos de la historia, el Profesor Ignacio
Barraquer (1884-1865), de que ningún paciente fuera excluido de su consulta
privada por razones económicas al abandonar su cargo en la sanidad pública.
Hasta entonces, el prestigioso profesor visitaba y operaba por las mañanas en
el Hospital de la Cruz Roja de Barcelona y las tardes las dedicaba a realizar
la misma labor en su clínica de la Ronda de San Pedro.
En los años veinte decidió la construcción de un centro
diseñado especialmente para la práctica asistencial y la docencia en
oftalmología que vio la luz, una vez pasada la Guerra Civil, en 1941 en el,
entonces apartado, barrio de San Gervasio.
Desde entonces, la mitad de la actividad de los facultativos
del Centro de Oftalmología Barraquer se dedica al dispensario, ayudando con su
labor a los pacientes más necesitados con unas tarifas muy reducidas en las
consultas y gratuitas en caso de precisar cirugía.
En la actualidad, la Fundación Barraquer ofrece prevención y
tratamientos oftalmológicos a personas en riesgo de exclusión social a quienes
su situación no les permite ocuparse de su salud ocular. Para ello, existen
convenios de colaboración firmados con la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona,
la Mesa de Entidades del tercer Sector, Cruz Roja y la Asociación Catalana de
Municipios.
Los tratamientos realizados por la Fundación Barraquer
empiezan por la prevención y la detección precoz de algunas patologías o
complicaciones oftalmológicas, realización de las pruebas diagnósticas,
tratamientos y cirugía si fuese necesario.
Podrán acogerse a este programa aquellas personas que se
encuentren en situación de pobreza o en riesgo de exclusión social, con
especial atención a los niños y jóvenes con patologías oftalmológicas y muy
escasos recursos económicos. Para ello, las administraciones firmantes del
convenio de colaboración, en coordinación con los servicios sociales básicos,
serán los encargados de valorar los casos susceptibles de participar en el
programa.
La Fundación Barraquer no se detiene ahí. Además, realiza
expediciones a países en vías de desarrollo centradas, sobre todo, en combatir
la catarata y en proporcionar gafas a niños que sin ellas no conseguirían
escolarizarse. También ofrece becas de formación a personal cualificado de esos
países para que puedan en el futuro extender la labor de la Fundación a sus
propias zonas de origen.

Y mención especial merece otra iniciativa solidaria del
grupo: el banco de ojos. Entidad no lucrativa, fue fundada en 1962 por Ignacio
y Joaquín Barraquer. Su objetivo consiste en concienciar a la sociedad a favor
de la donación de las córneas, así como todo lo relacionado con los
preparativos y distribución de tejido ocular para operaciones de trasplante de
córnea e injertos de esclerótica. Como bien dicen, la sustitución de una córnea
afectada por una sana, que permita de nuevo la visión, solo es posible gracias
a la colaboración voluntaria y altruista de la ciudadanía. “Los ojos ni se
compran ni se venden… sólo se dan”.