lunes 23 de enero de 2012

Indecente: Arturo Pérez Reverte se indigna con los políticos de nuestro país



Ha llegado a la bandeja de entrada de mi correo electrónico un email con una de esas típicas “cadenas” que para lo único que suelen servir es para dar a conocer nuestra dirección a centenares de extraños, delincuentes informáticos incluidos.
Sin embargo, ésta es diferente. Viene firmada por el afamado escritor Arturo Pérez Reverte y se titula Indecente. Supongo que muchos de ustedes ya la habrán leído. Sin embargo, me permito la licencia de transcribirla íntegramente para los que aun no han tenido ese placer.

“INDECENTE (Arturo Pérez Reverte)
Me gustaría transmitirle al Gobierno pasado, al actual, y al que puede venir lo siguiente:

TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicar las comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes 30.01€, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.


PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad…

ELIMINEN cargos y asesores de confianza, nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.

HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.

INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35/40 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.


INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).

INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que NO se lo bajen.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.

Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada" mientras no se cambien las leyes que lo regula.

¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.

Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con "cara y ojos" para acabar con estos privilegios, y con otros.

¡¡¡ Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos!!!

ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos. “


No puedo estar más de acuerdo con la que dice Don Arturo. Los políticos que nos han dirigido y nos dirigen son el verdadero mal de nuestro país y los españoles empezamos a no soportarlos más. Que tome nota Mariano Rajoy ahora que empieza su mandato. Ojalá al finalizarlo, hayan desaparecido, al menos, la mitad de estas “indecencias”.


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miércoles 18 de enero de 2012

Las autonomías podrían tener que devolver el “céntimo sanitario” de las gasolinas



Corría el año 2002 cuando al gobierno de José María Aznar no se le ocurrió nada mejor para recaudar más impuestos que establecer uno nuevo sobre las ventas minoristas de determinados hidrocarburos y ceder su recaudación a las Comunidades Autónomas para que financiaran con él su deficitario sistema sanitario.  ¿Y qué tienen que ver los carburantes con la sanidad? Nada, pero como siempre, el sufrido conductor es el encargado de pagar y pagar para que nuestros amados gobernantes intenten cuadrar sus cuentas. A este nuevo impuesto se le denominó coloquialmente “céntimo sanitario”. ¡Hasta el nombre tiene guasa!

¡Total, por un céntimo! pensará más de uno. Si, si, un céntimo; el gravamen estatal de este impuesto es de 2,4 céntimos de euro y, además, los gobiernos autonómicos pueden aplicar un gravamen adicional de hasta 4,8 céntimos de euro más. El céntimo sanitario puede llegar a salirnos por 7,2 céntimos (12 pesetas) por litro. Estamos hablando de unos 100 euros al año para un conductor que realice unos 15.000 kilómetros anuales; para que luego nos alarmemos con el famoso “copago” en la Sanidad. (Siento enfadar a los que creían que estaban contribuyendo sólo con un raquítico céntimo por litro).

El impuesto, en su parte autonómica, era voluntario, es decir, cada autonomía podía aplicarlo o no y en la cantidad que creyera conveniente (como máximo 4,8 céntimos). En un principio fueron pocas las autonomías que lo hicieron y siempre en cantidades inferiores al máximo establecido. Así, la Comunidad de Madrid aplicaba 1,7 céntimos; Galicia 1,2 y Cataluña, Castilla-La Mancha y Andalucía 2,4 céntimos.

Con el tiempo llegó la crisis y la falta de dinero acució a los derrochadores gobiernos autonómicos. En este 2012 de nuestras miserias Madrid, Cataluña, Asturias, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Galicia, Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla y León (más de la mitad de las autonomías) aplican el gravamen y en la mayoría de los casos, el máximo permitido, 4,8 céntimos de euro.

¿Es legal este impuesto? Muchos juristas opinan que no ya que supone aplicar un impuesto a un producto, el combustible, que ya se grava con el impuesto especial sobre los hidrocarburos. Y estas opiniones vienen avaladas por la Comisión Europea que en 2008 dictaminó la ilegalidad del “céntimo sanitario”. La administración española, como cabía preveer, hace caso omiso a todas estas reivindicaciones.


Las asociaciones de transportistas por carretera (Fenadismer) y de viajeros en autobús (Fenebus) no se han quedado de brazos cruzados durante este tiempo. Primero recurrieron el gravamen por la vía administrativa ante sus respectivas comunidades autónomas. Una vez agotada esta vía, las empresas emprendieron la judicial. Entonces se planteó que antes de que los distintos tribunales autonómicos se posicionaran sobre el tema, consultaran a Bruselas. De entre todos los tribunales ha sido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña quien lo ha estimado, elevando así el proceso hasta el Tribunal de Justicia de Luxemburgo. Ahora será la instancia europea quien decidirá sobre el impuesto toda vez que ha admitido la cuestión prejudicial del TSJC. Si hace cuatro años la Comisión Europea lo consideró ilegal, al menos podemos ilusionarnos con que este Tribunal también lo considerará así.

Se estima que el tribunal europeo se pronunciará en uno o dos años sobre el impuesto y, en caso de que sea declarado ilegal, las comunidades que lo aplican se verían obligadas a retirarlo y a devolver con intereses los importes cobrados por esta tasa.

¿De cuánto estamos hablando? Se estima que entre 2002 y 2009 las comunidades ingresaron gracias a este impuesto cerca de 9.000 millones de Euros. Sin embargo, sólo se podrán reclamar las cuotas soportadas durante los últimos cuatro años ya que más allá de este periodo cualquier irregularidad se considera prescrita. Por lo tanto, en caso de que los tribunales europeos fallasen en contra del gravamen, las Comunidades Autónomas deberían devolver alrededor de 5.000 millones de euros cobrados indebidamente; la “puntilla” para muchas de ellas.


Sin duda son los transportistas los más interesados en la resolución de este conflicto, pero no serían los únicos beneficiados ya que el “centimito” de marras lo pagamos todos, profesionales y particulares, empresarios o personas físicas. Todos podemos reclamar la devolución con intereses. Lo malo será demostrarlo.

Los profesionales suelen tener facturas que acreditan sus gastos pero los particulares… Desconozco si servirían los extractos bancarios donde nos cargan los gastos pormenorizados de la tarjeta de crédito o si podrían servir los recibos que nos entregan en la gasolinera cuando pagamos en efectivo. Para que las Comunidades Autónomas no se queden con el dinero de quien no pueda reclamar, la medida más justa sin duda sería quitar el impuesto y rebajar del precio de partida los mismos céntimos que nos hacían pagar hasta ahora y durante los mismos años en que lo hicieron. Los intereses se los regalamos.

No soy de los que confían ciegamente en la justicia de un tribunal de la Comunidad Europea pero, por si acaso sonara la flauta, yo de ustedes empezaría a pedir facturas en las gasolineras. Cosas más sorprendentes han visto nuestros ojos.      


lunes 16 de enero de 2012

Don Juan Carlos y Doña Sofía ¿36 años sin acostarse juntos?



Acaba de publicarse un libro que, sin ninguna duda, dará que hablar. La periodista Pilar Eyre ha escrito un libro titulado “La soledad de la Reina en el que ha sacado a la luz algunos episodios de la vida en común de los Reyes de España no muy conocidos hasta la fecha.

Según la periodista, la pareja se casó casi de rebote, ya que tanto Sofía como Juan Carlos tenían otros pretendientes. No obstante, después de contraer matrimonio vivieron un tiempo en el que la Reina, entonces Princesa, vivió los momentos más alegres de su vida".

La polémica del libro empieza con la afirmación de que "ellos sólo fueron pareja en el sentido marital hasta la muerte de Franco". Según la periodista, Franco tenía miedo de que Don Juan Carlos, siguiendo las costumbres borbónicas de sus antepasados, le fuese infiel a Doña Sofía y por ello le pidió al General Armada un decálogo de conducta para que el Príncipe respetase a la entonces Princesa. Al parecer eso fue así hasta la muerte del dictador, momento en el que el Rey comenzó a aceptar los ofrecimientos que desde hacía muchos años le habían hecho muchas señoras de la corte, artistas y nobles.

Según Pilar Eyre "la primera infidelidad de la que fue testigo la Reina fue en enero de 1976 (tardó poco) y a partir de ahí ya no volvieron a tener intimidad conyugal y construyeron habitaciones separadas. Al parecer el Rey estaba en una cacería y la Reina fue a darle una sorpresa con sus hijos. Cuando llegaron estaba todo cerrado y no se veía a nadie por allí hasta que apareció el perro del Rey (no es un juego de palabras). Desde ese día los Reyes duermen separados”.


La periodista continua diciendo que "el Rey ha estado con más de 1.500 mujeres" y que su última “novia” es una alemana muy joven de nombre Corina, aunque todas las anteriores tenían una edad más adecuada para él". Al parecer, al Rey le gustan rubias, altas y de una belleza serena además de discretas, aunque esto último no hacía falta que nos lo aclarase.

Por último nos desvela que "el Rey sigue teniendo gran amistad con sus amigas y suele verlas a menudo con o sin conocimiento de la Reina Sofía".


De sobra son conocidos los rumores de sus aventuras con artistas del renombre de Paloma San Basilio o Bárbara Rey (videos comprometedores incluidos) y todos tenemos un conocido que a su vez conoce al padre de un integrante de la Guardia Real que chismorrea sobre las idas y venidas de diferentes cortesanas por el Palacio de la Zarzuela, pero, ¡ostras! ¡1.500 mujeres a lo largo de 36 años! Casi una diferente por semana. ¡La envidia de media España!

Soy de la opinión de que cada uno con su vida privada puede hacer lo que le plazca. El problema, en este caso, es que la vida privada de Su Majestad incumbe a todos los españoles. Si el “primer español” se comporta así como marido, todos podemos sospechar que como Rey puede dejar mucho que desear.


Como suele decirse, la Monarquía no sólo tiene que ser honrada sino que además tiene que parecerlo. Demasiados líos surgen últimamente para que más de uno empiece a sospechar: problemas con sus yernos (con uno más que con el otro), rifirrafes con la prensa, accidentes sospechosos, excesos con la bebida, patrimonios que no se corresponden con sus ingresos… y ahora un libro en que nos pintan a Don Juan Carlos como la auténtica reencarnación de Giacomo Casanova. 

Sólo caben dos posibilidades, a cada cual más estremecedora: realmente el Rey con toda su Casa Real son así, tal como lo están describiendo unos pocos atrevidos periodistas… o la otra opción: ¿son todo invenciones y exageraciones y estamos asistiendo a un complot para derrocar a la Monarquía Borbónica en España? Si la primera opción es la correcta, están tardando en marcharse; si es la segunda, están tardando en salir a desmentir todas las acusaciones y denunciar a quien les difama.
Sea como sea, los españoles no podemos despertarnos cada día con un nuevo escándalo en la Casa Real.

jueves 12 de enero de 2012

¿Crisis? Así despilfarraba Trinidad Jiménez en subvenciones a ONG “amigas”



Subidas de impuestos, recortes de presupuestos, congelación de sueldos, rebaja en las subvenciones... el Gobierno de Mariano Rajoy ha empezado muy fuerte. Mucho más fuerte de lo que muchos ya nos temíamos. Y lo peor, como suele decirse, aun está por llegar; las arcas están vacías y hay muchas cosas por pagar.

¿Y como hemos llegado a esta situación de pre-quiebra? La respuesta está clara: gastando más de lo que teníamos, tanto a nivel familiar como institucional. Todos creíamos que éramos “nuevos ricos” cuando, en realidad, apenas teníamos para comer y poco más. Y quien más derrochaba era el que gastaba con el dinero de los demás, o sea, los políticos.


No hace mucho, un conocido me comentaba el caso de un ayuntamiento de una ciudad de tamaño mediano. Con el fin de demostrar que contaba con la juventud, su alcalde nombró a un joven que ni siquiera había acabado con éxito el bachillerato (pero que contaba con el carné del partido desde los 16 años) como nuevo concejal de “Promoción y desarrollo de las actividades cívicas de la ciudadanía”, un nombre rimbombante para una concejalía que nadie sabía de que se iba a encargar. Su presupuesto anual: cinco millones de euros.

¿En qué se los gastó? Pues en actividades tan variadas como el alquiler de un local y la compra de 20 consolas para que los jóvenes no vagasen por las calles y tuviesen adonde ir, un curso de risoterapia para jubilados en un hotel de Benidorm (viaje y estancia incluidos), la subvención de unas fiestas de barrio donde se servían canapés de caviar... Había dinero para todo aquel que se acercase (sobre todo si era “amigo”) y le pidiese su patrocinio. Es más, como nadie le preguntó por las cuentas, en el último ejercicio su concejalía sobrepaso en más de tres millones el presupuesto establecido. A fecha de hoy, ese Ayuntamiento no tiene ni para pagar la luz.


El problema es que este caso no fue una excepción; casos como éste hay cientos de miles. Y no sólo en los Ayuntamientos. Miren el caso del Ministerio de Exteriores. El Boletín Oficial del Estado acaba de publicar la relación de las últimas subvenciones otorgadas por el departamento de exteriores y cooperación que comandaba Trinidad Jiménez y que se concedieron, curiosamente, un día después de las pasadas elecciones generales. Aquí tienen parte del listado:

- Mejora de la producción agrícola mediante la resolución de conflictos con los hipopótamos en Guinea-Bissau: 293.889 euros.

- Fortaleciendo la perspectiva de género en el movimiento por el Comercio Justo (Xarxa de Consum Solidari): 112.091 euros

- Festival de Cine Africano de Tarifa (Asoc. Al Tarab): 250.000 euros.

- Campaña radiofónica "Latinoamérica en las ondas" (Asociación de Emisoras Municipales de Andalucía): 76.490 euros.

- Teatro social como herramienta de aprendizaje global (Asoc. Mujeres en zona de conflicto): 78.702 euros.


- Promoción del crecimiento económico de los más vulnerables al cambio climático en Nicaragua (Instituto de Estudios del Hambre): 298.449 euros.

- La sociedad civil en políticas públicas para los DD.HH. en Perú (Asoc. Entrepueblos): 304.372 euros.

- Promoción de los derechos de las mujeres en la reforma política de Egipto (CONEMUD): 225.338 euros.

- Sensibilización de los jóvenes residentes en 7 localidades españolas en la construcción de una Ciudadanía global: 108.676 euros.

- Capacitación en Género al personal vinculado a los medios de comunicación cubanos: 262.080 euros.

- Contribución al ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres de Malí: 316.904 euros.

- Red Iberoamericana de festivales de cine lésbico, gay, bisexual y transexual: 100.000 euros.


- Adaptación al Cambio Climático de las Familias Campesinas de la Cuenca Alta del Mapacho, Ocongate – Cusco, Perú: 80.000 euros.

- Implementación del currículo de educación maya bilingüe intercultural: 219.573 euros.

- Avanzando hacia la igualdad de género y los derechos de las mujeres en Níger: 130.494 euros.

- Emisoras de radio con enfoque de género en Camboya: 282.786 euros.

Y así hasta 63,5 millones de euros (si tienen curiosidad, pueden consultar la relación completa en la página del BOE). Aclarar que en la mayoría de los casos, estas subvenciones se concedieron a ONG españolas que trabajan en esas zonas, o sea, a gente “conocida” de Doña Trinidad. Además, en ninguna de ellas se adivina que pueda ser ayuda humanitaria. 


Subvencionando a los hipopótamos de Guinea, a los homosexuales de Sudamérica o a las radios de Camboya, ¿todavía hay alguien que se extrañe de nuestra situación al borde de la quiebra? ¡Que fácil es gastar con el dinero de los contribuyentes!

martes 3 de enero de 2012

Las españolas prefieren antes a los hombres ricos que a los atractivos



Y la diferencia es abismal. Según una encuesta telefónica realizada entre 1.500 personas de toda España en el último trimestre del pasado año por la empresa Procter & Gamble, nada menos que el 81% de las mujeres reconocieron que a la hora de buscar a su compañero sentimental prefieren a los hombres adinerados antes que a los físicamente atractivos.

Pues si; 8 de cada 10 españolas prefieren a los ricos antes que a los guapos. Y esta proporción aumenta incluso entre las mayores de 33 años (hasta el 86%) y es más notable entre las gallegas (90%) y madrileñas (89%) que entre las catalanas (73%) o valencianas (75%).

La encuesta nos ofrece más datos: junto al ya conocido 81% que prefieren a un hombre con una posición económica desahogada, el compromiso por los hijos es mencionado por el 68%, la pasión por el 57%, que se implique por las tareas domésticas por el 32% y el atractivo físico por el 19%.


Junto a ello, las españolas prefieren que sus parejas sean divertidas (54%) y con una personalidad conciliadora (56%) antes que sea una persona seria y cumplidora (45%). Además, casi la mitad de las entrevistadas (47%) consideran que su descripción de “padre ideal” coincide mucho con la que hubieran hecho sus madres.

¿Y los hombres? ¿Saben lo que buscan las mujeres en ellos? Pues al parecer… si. Según la encuesta, el 77% es consciente de la importancia que dan ellas a la posición económica, también saben que deben poner el acento en la pasión (68%) y en ocuparse de los hijos, aunque en este punto piensan que en la misma medida que implicarse en el hogar. Y reconocen que se aprovechan de estos conocimientos para ligar echando mano de su imagen de “padre ideal”.

Supongo que pronto aparecerán las interpretaciones antropológicas que nos dirán que desde que la raza humana existe siempre ha sucedido esto: las hembras buscan la seguridad en el sustento de su familia y mientras en la prehistoria esa seguridad la daba el hombre más fuerte, ahora la da el más rico. También habrá otros que justificarán estos datos en la catastrófica situación económica que padecemos y que si esta encuesta se hubiese realizado hace cuatro o cinco años, los resultados hubiesen sido otros.


Personalmente creo que para analizar esta encuesta nos falta un dato fundamental: la situación económica de las encuestadas. La vida de las mujeres ha cambiado mucho en el último siglo y sobre todo en las últimas décadas. Muchas son totalmente independientes económicamente; por lo tanto ¿por qué tendrían que buscar en un hombre aquello que ya poseen?  

Y no olvidemos que se está comparando dinero con atractivo físico y no con bondad e inteligencia. Suponemos que de haber hecho esta comparación, los resultados hubiesen sido otros.

Por cierto, ¿y qué buscan los hombres en su compañera sentimental? ¿Dinero? ¿Atractivo físico? ¿Pasión? ¿Cuidado de los hijos y el hogar? Todo al mismo tiempo. ¿O creían que me iba a decantar por la segunda opción?.

martes 27 de diciembre de 2011

10 años con el Euro: así nos han estafado con las subidas de precios



Recuerdo una conversación (casi, casi, discusión) con un compañero de trabajo en los últimos días de 2001 (justo antes de la entrada del Euro) acerca del famoso y peligroso “redondeo” que se aplicaría a los precios con la entrada en vigor de la nueva moneda.

Él insistía en que el redondeo era muy fácil de aplicar: al transformar pesetas a euros, lo que pasase de 0,005 euros costaría un céntimo más y lo que no llegase, uno menos. Por lo tanto, los precios no tenían porque subir. Cuando le dije que a partir de aquel fatídico 1 de enero los comerciantes redondearían sus precios hasta 5 ó 10 céntimos y siempre al alza, me tachó de “capitalista aprovechado” y añadió que la gente era muy honrada y que eso que yo vaticinaba no ocurriría. Como de costumbre, pequé de optimista en mis augurios.




Parece que fue el otro día pero ya han pasado 10 años desde la entrada del euro. Todos lo acogimos con mucha ilusión y cierto miedo. Desde el Gobierno (entonces comandado por el PP de Aznar) nos prometieron que todo serían ventajas, que sólo cambiaba la moneda y no los precios y que era un paso decisivo para la estabilidad y el progreso económico (¿Recuerdan a aquella familia de monigotes del anuncio en televisión, los García?).
Algunas cosas fueron ciertas (facilidad de exportación, supresión del cambio de divisa en los viajes al extranjero, etc.) pero otras… Si, me estoy refiriendo a eso de “no cambiarían los precios”. ¡¡¡Pues menos mal!!!

La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha realizado un informe sobre como han evolucionado los precios y los salarios durante esta última década. Los resultados son demoledores: ya en los primeros meses de 2002 (a pesar de que era obligatorio referenciarlos en euros y en pesetas)  los precios empezaron una espectacular escalada: el pan subió un 24%, el bus y el metro un 6%, cafés y cervezas un 7%, las entradas de cine un 9% y las tarifas de correos un inexplicable ¡51%!


Ya saben lo que solía decir Murphy: “aquello susceptible de empeorar, empeora”. Después de 10 años, la inflación ha crecido un 31%. Pero lo peor de esta subida no es la cantidad (un 3% anual tampoco es tanto); lo malo es cuando comprobamos que lo que más ha subido son los productos de consumo habitual. Así, hay productos como la informática, los electrodomésticos, algunos servicios telefónicos, etc. que incluso han bajado sus precios con respecto a los de hace 10 años. Sin embargo, aquello que compramos o usamos a diario se ha disparado, de ahí que la inflación “sólo” haya subido un 31% cuando a todos nos parece que ha sido mucho más.  Vamos con algunos ejemplos:

- Alimentación: un kilo de ternera de 1.660 a 2.378 (14,98 euros), el de pollo de 326 a 381 (2,91 euros) y el litro de aceite de oliva, en cambio, ha pasado de 385 pesetas a 377 pesetas (2,67 euros) aunque este precio depende mucho de los resultados de la cosecha anual.

- Bebidas: una botella de Coca-Cola de 90 pesetas a 205 (1,36 euros), una caña en el bar de 120 pesetas a 415 (2,5 euros), un café con leche de 120 pesetas a 332 (2 euros) y un whisky de 500 a 850 pesetas (5 euros), siempre que acuda a un bar económico, claro.

- Tabaco: una cajetilla de rubio de gama media ha pasado de 350 a 650 pesetas (4 euros).

- Carburantes: un litro de gasolina sin plomo ha pasado de 128 a 215 (1,30 euros) y el de gasoil de 112 a 212 (1,28 euros).

Un billete de metro de 145 a 250 pesetas (1,5 euros) y un abono mensual de 5.000 a 7.920 (47,6 euros); un periódico de 150 pesetas a 200 (1,2 euros); una entrada al Museo del Prado de 500 a 2.000 (12 euros); un abono del Atlético de Madrid de 28.000 a 51.600 pesetas (310 euros) y una partida de futbolín de 100 a 166 pesetas (1 euro).

¿Y los sueldos? En contra de lo que nos suelen decir, los salarios no son los que han provocado estas espectaculares subidas. El sueldo medio ha pasado de 19.802 euros en enero de 2002 hasta los 22.511 euros en 2009, último dato disponible (seguramente, en la actualidad esta cifra, debido a la crisis, será menor), un 13,9%. En cuanto al coste salarial por trabajador, éste se elevó un 20%; de los 1.498 euros al mes del último trimestre de 2001 a los 1.800 euros del tercero de 2011. En resumen, los productos de consumo habitual han subido tres, cinco y hasta diez veces más de lo que han subido los sueldos.

Está claro, “los García” nos mintieron. Y no fueron los únicos: escuchen lo que nos decía la ahora princesa Leticia Ortiz por aquellas mismas fechas. ¡Ah! Y no se pierdan a su suegro dando vueltas detrás de ella.


miércoles 21 de diciembre de 2011

El Ministerio de Sanidad nos advierte de que la homeopatía es un cuento chino



Homeopatía, acupuntura, reflexología podal, naturopatía, aromaterapia, cromoterapia… todos hemos oído hablar de estas disciplinas, por decirlo de algún modo, de “medicina alternativa”. Tienen muchísimos adeptos, pero, ¿poseen base científica? ¿Curan de verdad?

Muchos ya sospechábamos que no y ahora el Ministerio de Sanidad ha venido a refrendar nuestras dudas. En un estudio recientemente publicado, Sanidad ha identificado hasta 139 terapias de las denominadas naturales o alternativas y ha analizado con mayor detalle las más solicitadas en España: la acupuntura, la homeopatía y la quiropráctica.

Sus conclusiones son bastante demoledoras: además de notar que las bases teóricas de dichas terapias no han sido nunca verificadas, de la homeopatía en concreto dice que no es más que un placebo y que incluso las terapias que parecen ser más eficaces, lo son sólo en casos muy concretos.


De las tres terapias analizadas con mayor profundidad, la acupuntura es la que sale mejor parada ya que ha demostrado ser efectiva en la reducción varios tipos de dolor, como el dental, el de cabeza y el lumbar. Sin embargo, no sirve para nada si lo que quiere el paciente es perder peso, dejar de fumar o cuando se emplea como terapia contra el cáncer o el asma.

En el caso de la quiropráctica, los estudios realizados han sido escasos y no han podido llegar a ninguna conclusión, pero en el caso de que esta práctica tuviera algún efecto beneficioso en el paciente, tan sólo el dolor lumbar.

Pero con quien verdaderamente se ensañan es con la homeopatía. El estudio concluye que no se ha probado su eficacia "en ninguna indicación o situación clínica concreta".

La homeopatía consiste, básicamente, en proporcionar remedios en los que el principio activo está mucho más diluido que en las medicinas reales, llegando en algunos casos a tal extremo que puede no existir una sola molécula del mismo en el preparado. Los homeópatas se justifican diciendo que el agua tiene "memoria" o "vibración" del compuesto. Por supuesto, esta afirmación también carece de base científica.

Lo que si admite el Ministerio de Sanidad es que estos compuestos no son en absoluto peligrosos. Algo lógico si pensamos en lo extremadamente diluidos que están los principios activos en el agua.


No es el primer informe negativo sobre la homeopatía. En 2010 el Comité de Ciencia y Tecnología del Reino Unido elaboró un informe demoledor sobre la homeopatía en el que sus expertos concluían que no hay razones científicas para seguir financiando con dinero público los tratamientos homeopáticos, dada su absoluta carencia de validez terapéutica demostrable.

La pregunta que surge es obvia: si los organismos oficiales, tras realizar los estudios pertinentes, admiten que la homeopatía (y otras prácticas “alternativas”) son un timo, ¿por qué no se persiguen? ¿Por qué dejan a sus ciudadanos a merced de estos desaprensivos que solo se preocupan de enriquecerse?

Muchas personas acuden a estos modernos curanderos tras haber sido desahuciadas por la medicina tradicional, buscando un tratamiento “milagro” que les cure de sus males. Juegan con los sentimientos de unos enfermos desesperados y les cobran cantidades desmesuradas a sabiendas que sus tratamientos son ineficaces. ¿Seguro que esto no es delito?