viernes, 20 de octubre de 2017

Carísimo y casi inútil. Las gafas-joya de más de 60.000 euros



¿Cuántas veces se ha dejado olvidadas las gafas en algún sitio? Le aseguro que las que hoy les mostramos no se las dejará en cualquier mostrador o en el interior de un taxi. Y no es que lleven un chip que le avise, no. El motivo por el que no lo hará es por su precio, más de 600.000 euros en algún caso. Son las llamadas gafas-joya, elaboradas como verdaderas piezas de alta joyería, con materiales de lujo y artesanía realizada por los mejores orfebres. Desconocemos si con ellas se verá la vida de color de rosa.

666.000 euros
En la foto que encabeza el post pueden ver las gafas, hoy por hoy, más caras del mundo. Creadas por el especialista en gafas holandés Petros Horvers y por el joyero especializado en diamantes Marcel Vermeulen, la montura de oro rosa se completa por 200 diamantes blancos con 8,7 quilates en total.



313.000 euros
En el segundo puesto de esta clasificación surrealista se encuentra la colaboración de los diseñadores De Rigo Vision y Chopard, que han creado unas gafas de sol con una montura con 60 gramos de oro de 24 quilates y 51 diamantes de río exclusivamente cortados con 4 quilates.



292.888 euros
Dolce & Gabbana también se suma a esta fiesta de la opulencia sin límites con estas gafas realizadas en oro y diamantes.




167.000 euros
Cartier adorna con su emblemática pantera estas gafas de oro amarillo de 18 quilates con 3,53 quilates provenientes de 523 diamantes blancos y amarillos, 4 esmeraldas, espinelas negras… “Gafas preciosas” las denominan.



153.200 euros
Desde Australia también se suman a la extravagancia con estas gafas de los joyeros Shields. Inspiradas, según ellos, en el emperador romano Nerón, su montura es de oro de 18 quilates y sus cristales son 100% esmeralda.



62.500 euros
Las gafas más “baratas” que les traemos hoy proceden de Estados Unidos. Allí, Ron Lando, de la compañía de gafas de cierre magnético “Clic”, se ha aliado con el joyero Hugh Powel para crear este modelo en oro macizo y edición limitada. Cada modelo requiere más de 40 horas de trabajo orfebre especializado. ¡Y lo hacen pagar!

martes, 17 de octubre de 2017

Fallecimiento = desahucio. La nueva trampa de los bancos con las hipotecas




¿Se acuerda que al ir a firmar la hipoteca de su piso en el banco echó pestes al ver cómo le obligaban a contratar un seguro de vida ligado a la misma? Pues puede que, por culpa de ese seguro, su familia se quede sin vivienda si tiene la desgracia de fallecer antes de haber acabado con los pagos. Paradójico, ¿no cree? Nos explicamos.

El presidente de la Sala Civil del Alto Tribunal, Francisco Marín Castán, expuso en su intervención en la Cumbre Española de la Confianza, que a los tribunales están llegando casos de entidades financieras que, tras haber exigido un seguro de vida para conceder una hipoteca, al producirse el fallecimiento del hipotecado se desentienden del seguro y activan la ejecución hipotecaria para reclamar el inmueble sin esperar a que los herederos cobren el seguro para seguir cumpliendo con los pagos.

Y lo peor de todo es que en los juzgados no saben cómo actuar ya que la ley recoge una lista tasada de motivos que permiten frenar una ejecución hipotecaria, pero la existencia de un seguro que permita hacer frente a los pagos pendientes no está entre ellas. En estas circunstancias, los jueces se resisten a fallar contra los bancos.

Para más inri, a diferencia de lo que ocurre con las cláusulas suelo o en el caso de las famosas “preferentes”, las ejecuciones hipotecarias no son materia recurrible ante el Supremo y, por lo tanto, no puede dar cobertura jurisprudencial a los jueces para que puedan impedir esas prácticas. 


¿Qué motivo es el que lleva a las entidades bancarias a actuar de esta forma? Por supuesto, su propio beneficio. Los bancos saben perfectamente que, en caso de fallecimiento, los trámites para la resolución de las herencias se alargan, a veces, hasta el infinito. Mientras tanto, los herederos, en muchas ocasiones, no disponen del suficiente capital para hacer frente a los pagos. ¡Es el momento perfecto para quedarse con la propiedad!

Además, ¿se acuerdan lo que les dije al principio sobre el seguro que les “obligaban” a contratar? Pues eso es, seguramente, lo más sangrante de la situación. En 9 de cada 10 ocasiones, el seguro se contrata con una compañía que mantiene una estrecha relación con la entidad financiera, si es que no es de su propiedad. Con la ejecución hipotecaria, el banco recupera el inmueble de inmediato (o sigue cobrando las cuotas pagadas por los herederos) mientras que la compañía de seguros demora el pago hasta que se resuelva la herencia, lo cual puede tardar incluso años en suceder. ¡Negocio completo!


¿Solución? Que gobierno y oposición lleguen a un acuerdo y promuevan una nueva ley hipotecaria que defienda a los usuarios en vez de a los bancos. Así de sencillo. 

sábado, 14 de octubre de 2017

Charlie Hebdo se ríe de los catalanistas: más tontos que los corsos



El problema que han creado los independistas catalanes ha traspasado las fronteras españolas y la mayoría de las veces, de forma distinta a como les gustaría a ellos. Buen ejemplo de ello es el seguimiento que el semanario satírico francés “Charlie Hebdo” ha realizado en su último número.

La portada ya lo dice todo: “los catalanes más tontos que los corsos”. Un encapuchado que empuña una metralleta junto a dos hombres también con el rostro tapado, en una mesa con el símbolo corso, escenografía que recuerda a los terroristas que reivindican la independencia de la isla francesa del Frente Nacional de Liberación de Córcega, afirma “exigimos un debate”.

Pero la verdadera opinión del semanario francés se puede encontrar en su editorial. No tiene desperdicio: “Cataluña reclama la independencia porque no quiere seguir pagando a otras regiones de España menos ricas que ella. La lengua, la cultura y las tradiciones están bien para las postales, pero el dinero está mejor.”

Continúa diciendo que “si todas las regiones de Europa que poseen una lengua, una historia y una cultura originales empezaran a reclamar la independencia, el viejo continente se haría pedazos. ¿Por qué no proclamar tantas declaraciones de independencia como vinos y quesos hay en Europa?”

Queda claro que el columnista francés sabe de lo que está hablando cuando afirma que “una independencia solo es legítima cuando supone una liberación contra la tiranía y la opresión y dudo de que Cataluña tenga hoy un destino trágico del que deban liberarse. La independencia de Cataluña no tiene ese objetivo, ni permitir a su economía tener una prosperidad que ya tiene ni, menos aún, tener el derecho de hablar una lengua autorizada hace mucho tiempo.”


Para finalizar, “Charlie Hebdo” ironiza con unos “orgullosos independentistas desfilando por las calles de Barcelona tomándose por la columna Durruti mientras las jóvenes lanzarían pétalos de rosas a los militantes que desafiaron valerosamente al Estado policial español mientras coros de niños cantarían a la libertad reencontrada, al euro enterrado. Y por la noche, todos volverían a sus casas para ver en la televisión “la ruleta de la fortuna” y al Barça en cuartos de final de la Copa de la Liga catalana.”

No creo que los fanáticos catalanistas se atrevan a tachar a la revista satírica francesa de “unionista” o “pro-Rajoy”, aunque denle tiempo al tiempo.


Sobran los comentarios. Son el hazmerreír de medio mundo. 

lunes, 9 de octubre de 2017

¿Inquilinos morosos? En “apenas” un año los puede desahuciar



Tras sufrir la mayor crisis económica de la historia de España (sin contar las guerras), todos tenemos algunas imágenes de este drama guardados en nuestra memoria para lo que nos resta de vida: comedores de Cáritas a reventar, colas interminables ante las oficinas del INEM, afectados por los mil y un chanchullos de la banca y familias desahuciadas que tenían que abandonar sus viviendas habituales al no poder pagar las mensualidades de unas hipotecas firmadas con un optimismo desmesurado durante los años de bonanza. Unos desahucios que en la inmensa mayoría de las ocasiones eran auténticas injusticias de las que muchas familias jamás se podrán recuperar.

Quizá fueron los desahucios la cuestión que más ampollas levantó en la sociedad. Ver casos extremos en los que una familia con varios niños pequeños debía abandonar su hogar, sin saber muy bien adonde ir, mientras los odiados bancos se quedaban con la vivienda, fue la gota que colmó el vaso de una desesperada sociedad española.

Posiblemente por ello, las autoridades españolas no han osado a mover un dedo para cambiar algunas leyes obsoletas que rigen en el mercado de la vivienda, sobre todo en el caso de los alquileres, creyendo que con ello protegen a familias desfavorecidas. Sabido es por todos lo que cuesta quitarse de encima a un okupa que invade su domicilio, ya esté vacío o viviendo usted en él. Pues no menos difícil es desahuciar a algunos inquilinos que no pagan sus alquileres de forma sistemática.


Según el informe “La demora en los desahucios-España 2017” elaborado por Pluslegal Abogados, los procesos de desahucios en España se demoran de media 347 días, desde que el inquilino deja de pagar hasta que finaliza el proceso judicial con la sentencia que hace efectivo el desalojo del inmueble. ¡Casi un año!

Por provincias, el informe muestra que Sevilla es el lugar donde más tiempo transcurre, 367 días siguiéndole Murcia con 365 y Málaga con 359. Por el contrario, los procesos más cortos se desarrollan en Álava donde el proceso suele tardar 317 días, en Zaragoza 320 y en Vizcaya 322 días. Aunque la diferencia es de casi dos meses, continúan siendo cifras muy altas.


Hemos escuchado en numerosas ocasiones que uno de los problemas de España radica en el elevado porcentaje de pisos en propiedad contra los que existen en alquiler. Todavía me parece poco. Difícilmente alquilaría un piso de mi propiedad sabiendo que, si el inquilino “me sale rana”, tardaré un año en quitármelo de encima y, posiblemente, lo encontraré medio destrozado sin poder reclamar nada a los ocupantes.

La justicia debe ser mucho más rápida para que, realmente, sea justa.


sábado, 7 de octubre de 2017

Los mayores errores en la historia del cine de Hollywood



Errores cometemos todos, pero si esos errores los van a ver decenas de millones de personas por todo el mundo, la cosa cambia. El periodista Víctor Arribas Vega analiza en su libro “Goof. Los mejores gazapos del cine” de la editorial Espasa numerosos errores del séptimo arte que ha ido recopilando a lo largo de los años. Les dejamos los más curiosos que hemos encontrado.

E.T.
SI por algo se hizo famoso este personaje creado por Steven Spielberg en 1982 fue por la célebre frase “E.T teléfono…mi caaasa”. Lo malo es que el alienígena nunca la pronunció. En realidad, decía “E.T. phone home” (E.T llama a casa), pero los dobladores al español decidieron cambiarla. Tenía más sentido en el original, pero dudo que se hubiera hecho tan famosa.  

Dos hombres y un destino   
Película de George Roy Hill de 1969. Butch Cassidy (Paul Newman) y Etta (Katherine Ross) dan un romántico paseo en bicicleta con la canción “Raindrops keep fallin on my head” de Burt Bacharach de fondo. Sin embargo, durante el recorrido, la posición de Etta va cambiando por arte de magia: unas veces va subida al manillar y otras veces va detrás de Buch. Parece que alguien falló en el montaje de la cinta.



Lo que el viento se llevó
En este caso, lo que fallaron fueron las matemáticas. La protagonista, Melania Hamilton, da a luz el mismo día que los confederados se marchan de Atlanta tras perder una importante batalla. Lo curioso es que en la realidad, esto sucedió el 1 de septiembre de 1884, justo ¡21 meses después de quedar embarazada! Al parecer, el error provenía de la novela original de Margaret Mitchell que lo justificó diciendo que “los hombres del sur siempre hicieron las cosas más despacio que los yanquis”.


Good Morning, Vietnam
Dirigida por Barry Levinson en 1987, narra la historia de un DJ (Robin Williams) que anima a las tropas norteamericanas en la guerra de Vietnam. Entre las magníficas canciones que pincha se encuentra “What a wonderful world” de Louis Armstrong, algo que resulta totalmente imposible ya que la acción de la película transcurre en 1965 y el bueno de Armstrong no la compuso hasta 1967. La elección de las canciones siempre es complicada en las películas históricas.



Náufrago
Vamos con un error de geografía. En la película de Robert Zemeckis se comete un error grave al ubicar la isla en la que Tom Hanks se tiró sus buenos años solo. Al final de la aventura, la novia de Hanks le explica que ha estado perdido en un islote situado al sur de las islas Cook, pero esto es imposible, ya que no hay tierra firme entre las mencionadas islas Cook y la Antártida.

Casablanca
Hasta en las obras maestras del cine se cometen errores. En la película de Michael Curtiz de 1942, Rick (Humphrey Bogart) se cala hasta los huesos bajo una intensa lluvia mientras lee la carta que le ha entregado su amigo Sam en la que Ilsa le explica que no podrá irse con él. Por arte de magia, en la siguiente escena, un segundo después, la empapada gabardina aparece completamente seca.


Mogambo
En este caso el error no provino de Hollywood sino de la deplorable censura que imperaba en aquella época en nuestro país. Para evitar la presencia en la película de un adulterio, los censores propusieron que los personajes de Grace Kelly y Donald Sinden no fuesen matrimonio sino hermanos. Así, las aventuras amorosas de ella con Clark Gable no serían adulterio. En lo que no cayeron fue en que si eran hermanos… cuando se acostaban cometían incesto, algo bastante más grave.

Chinatown
Jack Nicholson recordará toda su vida esta película de Roman Polanski y no por su magnífico papel sino por las consecuencias físicas que derivaron de ella. En una escena de la película, un matón se acerca a Jack y le ataca con una navaja, hiriéndole en la nariz. Hasta aquí todo normal. Lo “anormal” fue que, para dar realismo a la escena, ¡el director se la cortó de verdad! Eso se llama tomarse en serio el rodaje. 


Troya
En el rodaje de una película histórica se prepara todo para que no aparezca ningún objeto que no pertenezca a la época. Pero es imposible estar en todo. Lo que sucedió en “Troya” de Wolfgang Petersen es difícil de prever. Cuando en la escena aparecía Brad Pitt con el cielo azul de fondo, un avión se les coló en el plano. ¡La que se hubiese liado en 1193 si se les llega a aparecer un avión!

Ben Hur
Finalizamos con uno de los fallos más comunes en las películas: los objetos que aparecen y desaparecen. En esta mega producción de William Wyler de 1959, al finalizar la célebre carrera de cuadrigas, Charlton Heston, se acerca a visitar al moribundo Mesala a una estancia del Coliseo. Al entrar, deja la corona de laurel en una especie de mesita que hay en la entrada. Al salir, ni corona de laurel ni mesita; alguien la había “mangado”.

Y, a pesar de todos estos gazapos, las diez películas aquí expuestas fueron grandes taquillazos y muchas están consideradas obras maestras. Hasta los mejores cometen errores.


Les aconsejamos la lectura del libro y les sugerimos que, a partir de ahora, intenten descubrir más “gazapos” en las películas que vean. Se lo pasarán en grande en el momento en que descubran uno. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

La ayuda de familiares y amigos en el campo será multada por Hacienda



Aunque parezca una noticia sacada de alguno de los numerosos periódicos humorísticos que nos hacen pasar buenos ratos en la red, no lo es. Ni mucho menos. ¿Tiene usted una pequeña finca en el campo con olivos o almendros y los fines de semana se acercan a echarle una mano en la recogida familiares o amigos? Pues cuidado porque nuestro nunca bien valorado Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, puede que pronto vaya tras de usted.

Así lo han denunciado desde el sindicato gallego de trabajadores del campo Unións Agrarias.  Según este sindicato, funcionarios de la Agencia Tributaria están acudiendo a fincas de patatas y cultivos de uva, escoltados por la Guardia Civil, para sancionar a los presentes en los trabajos de recolección que no tengan contrato. De poco sirve que se alegue que son vecinos que siempre han echado una mano o familiares que trabajan una mañana por la simple recompensa de una buena paella.  

Unións Agrarias llevará al Congreso, a través de diputados gallegos, una propuesta de modificación del régimen de colaboración familiar en el ámbito laboral para evitar que se produzcan este tipo de sanciones que están haciendo bastante daño a los agricultores gallegos.


Suponemos que Hacienda tendrá indicios de que algunos agricultores se aprovechaban de estas circunstancias y se ahorraban sus buenos euros en cotizaciones sociales y no nos parece mal que se persiga a estos defraudadores, pero de ahí a inspeccionar pequeñas fincas en las que el fraude, de haberlo, sería ínfimo y sancionar a agricultores (o propietarios de casas de campo, que también) que apenas pueden subsistir con lo que cultivan, va mucho trecho.

A partir de ahora, vaya con cuidado si deja a sus hijos con los abuelos, si acompaña al trabajo a su hermano porque se le ha estropeado el coche o si le echa una mano a sus amigos con la mudanza. Si no tiene un contrato en regla para todas esas ayudas, la Agencia Tributaria le perseguirá.


Montoro va a contratar en 2018, un año más, a auditores externos para que le ayuden con las inspecciones ya que no dispone de suficiente personal. ¿Qué tal si se dejan de chorradas y empiezan a perseguir a los verdaderos defraudadores? 

jueves, 28 de septiembre de 2017

Cuestionadas subvenciones públicas españolas por valor de 25.000 millones anuales



La Comisión Europea aprieta al gobierno español en su lucha contra el déficit público y éste ya no sabe dónde encontrar partidas para recortar el gasto y, a la vez, que no sirva para que la oposición le machaque con la cantinela de “los recortes”. La última iniciativa ha sido el encargo a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) de una investigación para evaluar la eficiencia de las subvenciones que se conceden cada año.

No estamos hablando de un tema baladí. El año pasado se concedieron ¡25.000 millones de euros! vía subvención, el 2,5% de nuestro PIB. La administración central y la Seguridad Social otorgaron 15.000 millones, las comunidades autónomas 7.000 y los ayuntamientos más de 2.000.

Se da por seguro que en la investigación se detectarán duplicidades y ayudas públicas insólitas y/o estériles para los teóricos fines que persiguen estas subvenciones. Las primeras que se revisarán serán los fondos para la formación, las ayudas al transporte público, las subvenciones al gasóleo, al apoyo a la agricultura o los estímulos públicos a la investigación y desarrollo. No hace falta reconocer que todos sabemos de algún particular o empresa que se beneficia de estas ayudas sin merecerlas


Permítanme una pregunta tonta: ¿no sería mejor dejar de subvencionar todo lo que se mueve y rebajar los impuestos en esa misma proporción? Lo digo porque parece de necios pagarle un dinero al Estado para luego ir a llorarle que nos conceda una subvención. Déjenos nuestro dinero que ya decidiremos en qué gastarlo. Y además, está demostrado que a más subvenciones, más burocracia y más corrupción.

Naturalmente, esto chocaría con la cultura que nos han inculcado desde hace décadas. La cultura de “Papá Estado”. Nos han hecho tan inútiles con sus sistemas educativos que ahora ya no sabemos movernos si no nos echa una mano el Estado. Y los políticos tan contentos por tener un voto cautivo tan numeroso. ¡Vótame y seré tan generoso que no te dejaré morir de hambre!


Una maldad: este informe, que puede resultar trascendental, se lo han encargado, a pesar de su reciente creación, a la AIReF. ¿Por qué? Pues porque la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional sólo se creen los datos que presenta este organismo. El Tribunal de Cuentas, la Intervención General del Estado o la rimbombante Aeval (Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios) creada por el gobierno de Zapatero hace ahora 11 años, han quedado relegados por su poca o nula credibilidad. ¿Por qué no se cargan estos organismos? Podríamos empezar ahorrando por ahí.