martes, 20 de enero de 2015

Hacienda ya no cobrará primero en los Concursos de Acreedores



Seguro que muchos de ustedes han pasado por el amargo trago de haber trabajado, ya sea como asalariado o como proveedor, para una empresa que entró en concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos.

Nueve de cada diez no logran superar el concurso y pasan a la fase de liquidación. Es en ese momento cuando las deudas obtienen la consideración de créditos contra la masa, el administrador concursal ordena una tasación de los bienes de la empresa quebrada y se convoca una subasta pública con la que posteriormente se pagará a los sufridos acreedores. ¡Por fin cobrarán todos!

Pues no. En ese decisivo momento del proceso de liquidación, llega la Administración Pública y ejerce su privilegio para cobrar las deudas pendientes de la compañía por delante del resto de acreedores. Se lleva la parte del león y, salvo que la empresa tuviese muchos bienes, algo que no suele ocurrir, deja al resto sin recuperar sus deudas y, en muchas ocasiones, sin cobrar ni un solo euro. Esto parece que, ¡por fin!, va a cambiar.

Astilleros de Sevilla fue declarada en concurso en octubre de 2010, la fase de liquidación se abrió en febrero de 2012 y en mayo de ese año se aprobó el plan propuesto por el administrador concursal. Sin embargo, todo se fue al garete cuando en el mes de julio la Tesorería General de la Seguridad Social inició el embargo de varios activos por valor de 1,7 millones de euros correspondiente  con el importe de los créditos contra la masa devengados a favor de la Seguridad Social.

La administración concursal, representada por PwC, recurrió la medida. En primera instancia, el juzgado de lo mercantil consideró que, aunque la Ley Concursal daba esta prerrogativa a la Administración, se contradecía con el resto de la norma. El juez Miguel Ángel Navarro (conocido por ser el primero que cuestionó las cláusulas suelo en las hipotecas) volvió a dar un vuelco a la normativa existente (hasta ese momento nadie había cuestionado el privilegio de la Administración Pública) valorando el conjunto de la norma, anulando el embargo de bienes de Astilleros de Sevilla y condenando a la Tesorería a devolver lo cobrado.    

Ésta recurrió la decisión y la Audiencia Provincial de Sevilla le dio la razón alegando que el artículo 84.4 de la Ley Concursal debe seguirse al pie de la letra. Finalmente (los procesos judiciales siempre son largos y tediosos), el caso llegó hasta el Tribunal Supremo que acaba de fallar en contra de la Administración asegurando (tal como dijo el juez Navarro) que la Ley Concursal debe interpretarse en su conjunto para lograr una liquidación ordenada y unitaria, algo que no puede ocurrir si la Administración actúa por su cuenta y de forma independiente al juez de lo mercantil que esté a cargo del concurso de acreedores.


¿Consecuencias? A partir de ahora, las Administraciones Públicas tendrán que agilizar las ejecuciones de impagos antes que se declare el concurso y las deudas pasen a tener la consideración de créditos contra la masa, momento en que la Administración ya no podrá embargar. Además, también servirá para que las empresas soliciten cuanto antes la protección del concurso, acto que supondrá que, a partir de ese momento, nadie podrá embargar activos y será el juez de lo mercantil quien lidere todo el proceso. Sin la losa de los embargos durante el concurso de acreedores, seguro que ese porcentaje que dice que una de cada diez empresas que entran en concurso se salva, aumentará considerablemente. Y, por supuesto, que todos los acreedores, incluidos los trabajadores, tendrán los mismos derechos y las mismas posibilidades de recuperar el dinero que les adeudaba la empresa quebrada.


En los procesos que todavía estén abiertos, la decisión del Supremo abre la posibilidad a los administradores concursales a reclamar todos los activos que la Administración haya embargado por su cuenta. En los concursos en los que ya existe una resolución en firme resulta más difícil reclamar, pero según los expertos, no es imposible. 


jueves, 15 de enero de 2015

La libertad de los buitres, utopía para los subsaharianos



Una noticia publicada esta semana en varios medios digitales de la provincia de Alicante me ha llamado la atención. Se la resumo.

"Uno de los buitres nacidos en la Sierra de Mariola (norte de la provincia de Alicante) ha sido localizado en Senegal a 3.000 kilómetros de distancia de su lugar de nacimiento.

El ornitólogo inglés Bill Plum, residente en la antigua ciudad colonial francesa de Richard Toll, en Senegal, ha comunicado a FAPAS Alcoy (entidad encargada del proyecto de reintroducción de los buitres en la Sierra de Mariola) el hallazgo del ejemplar F48.

Cría de dos buitres procedentes de un hospital de Majadahonda, nació el 29 de marzo de 2011 en el Barranco del Sinc y en el mes de junio fue anillado. Gracias a esa marca ha podido ser localizado, tres años después, en el país africano.

Desde FAPAS Alcoy destacan que el hecho de anillar a los buitres nacidos en la comarca ha permitido conocer las migraciones que realizan estas aves, con recorridos que llegan a Zaragoza, Lérida e incluso el Sistema Central francés por el norte y a las sierras Béticas, el estrecho de Gibraltar y norte de África si deciden, como suele ser habitual, emprender su viaje hacia el sur."


Los buitres, al igual que muchas aves, emigran hacia otras zonas buscando comida, un clima más favorable… pareja quizás. En resumen: una vida mejor. Los emigrantes “ilegales” subsaharianos buscan exactamente lo mismo cuando intentan realizar el recorrido contrario al hecho por nuestro amigo, el buitre F48: comida, paz, prosperidad… mejorar su existencia. Los buitres lo consiguen; los subsaharianos continúan considerándolo una utopía.
Nos creemos la especie más evolucionada del planeta. ¡Qué equivocados estamos!



domingo, 28 de diciembre de 2014

Ayuno intermitente o la dieta del más joven, más sano y más delgado



Seguro que apenas pasen estas fiestas navideñas, más de uno se planteará seguir una dieta que elimine los típicos excesos calóricos que todos cometemos en estas fechas. ¿Quieren probar la que siguen algunas de las estrellas más famosas de Hollywood como Ben Affleck, Beyoncé o Hugh Jackman? Es bien sencilla: ayuno intermitente.

¿En qué consiste? Es fácil: alternar días con un consumo calórico mínimo con días sin ninguna restricción; comer muy poco o comer solo alimentos muy bajos en calorías (verduras, frutas…) uno de cada tres o cuatro días y el resto comer normal, sin preocuparnos por cuanto o qué comemos.   

Por supuesto que no es nada nuevo ni original. Los humanos hemos sufrido a lo largo de nuestra historia numerosas épocas de escasez que nos han obligado a ayunar y no precisamente de forma voluntaria. Para muchos, ayunar es un ritual sagrado, como por ejemplo la Cuaresma cristiana, el Yon Kipur judío o el Ramadán musulmán. Incluso los cristianos griegos ortodoxos son llamados a ayunar 180 días al año o los monjes budistas ayunan cada mes lunar con la luna nueva y la llena.


Como cualquier dieta que se precie, sus resultados vienen avalados por numerosos estudios científicos. Ya en 1945 se comprobó con ratones un aumento de la longevidad de un 20% ayunando de manera intermitente y en estudios más recientes se ha logrado alargar su vida de las 47 semanas habituales hasta las 62. También hay estudios que demuestran que una dieta de este tipo es más efectiva para reducir triglicéridos que una con restricción calórica permanente y mejor a la hora de mejorar la masa muscular y ósea. Otros estudios indican que reduce los efectos secundarios de la quimioterapia e, incluso se ha comprobado que entrenar con bajos niveles de glucógeno (típico en el ayuno) provoca que los músculos respondan más intensamente.  

Los razonamientos científicos para explicar las bondades del ayuno intermitente son, como de costumbre, complicados. Según la teoría de la hormesis, un pequeño daño o agresión puede producir efectos beneficiosos; nuestros músculos crecen cuando los “agredimos” realizando ejercicio, por ejemplo. En el caso del ayuno intermitente, se activarían respuestas de estrés que nos hacen biológicamente más sanos y resistentes.  

Aunque creo que la explicación es mucho más sencilla. Indudablemente, la restricción calórica constante (dieta pura y dura para entendernos) es un método probado para perder peso y ganar salud pero no es nada fácil de seguir. Aunque obtengamos buenos resultados, pasadas unas semanas no hay quien mantenga la constancia y continúe viendo pasar exquisitos manjares por delante de sus ojos sin hincarles el diente. En cambio, el ayuno intermitente en cualquiera de sus versiones (la más popular es la 5:2, consumir pocas calorías dos días por semana, pero pueden elegir cualquier otra proporción) es mucho más fácil. Piensen que aguantarán mejor la tentación de romperlo si saben que al día siguiente pueden comer un alimento que si saben que no podrán hacerlo nunca si la restricción es permanente.  



Personalmente, (y sin saber que lo realizaban las “celebrities” de Hollywood, que a mí me importa poco) venía realizando un particular ayuno intermitente desde hace un par de años: un día por semana, comer solo fruta. Sencillo, efectivo y barato. Con un solo día, la báscula me respeta y me siento más sano. ¿Se deciden a probarlo?   


lunes, 17 de noviembre de 2014

Iñigo Errejón, nuevo caso de corrupción



Un día más, los españoles nos hemos despertado con un nuevo caso de corrupción. En este caso, la corrupción afecta al ámbito universitario, un campo en el que todavía no conocíamos sinvergüenzas. A originales no nos gana nadie.

Un joven doctor en Ciencias Políticas firmó un contrato de obra o servicio de 40 horas semanales en marzo del presente año en la Universidad de Málaga para realizar un proyecto denominado “La vivienda en Andalucía. Diagnóstico, análisis y propuestas de políticas públicas para la desmercantilización de la vivienda” con un sueldo de 1.825 euros mensuales. Así, al menos, aparecía en la convocatoria pública.

Hasta aquí todo correcto. El problema ha llegado cuando este doctor ha reconocido que después de seis meses, apenas ha pisado la Universidad y que sus trabajos los realiza desde Madrid “en el poco tiempo libre del que dispone”. ¡Ostras! ¿1.825 euros mensuales por dedicarle “un par de tardes”?

¿Y quién es este fenómeno de la politología? Seguro que a muchos de ustedes les suena su nombre: Iñigo Errejón, flamante responsable de la Secretaría Política de Podemos y uno de los principales estrategas de este nuevo partido político.


Errejón llegó a España desde Venezuela (donde dirigía la línea de investigación de Identidades Políticas de la Fundación GIS XXI)  a principios de 2014 reclamado por el mismísimo Pablo Iglesias y desarrolló la exitosa campaña de las elecciones europeas

Poco  tiempo después de su llegada a España, salió a concurso público este contrato de investigación firmado entre la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía (de Izquierda Unida) y la Universidad de Málaga (UMA) para el rimbombante proyecto que les hemos mencionado anteriormente, proyecto capitaneado por Alberto Montero que, ¡vaya casualidad!, es uno de los economistas de cabecera de Podemos y miembro de la dirección (desde el pasado sábado) del nuevo partido político.  

Según Montero, “Íñigo fue el único candidato que se presentó. No ha habido ningún trato de favor”. Entre los requisitos de la plaza, además del doctorado en Ciencias Políticas, se exigía “experiencia en investigación en cuestiones de análisis de políticas públicas”. Si no fuese por la cara de buenos chicos que tienen, pensaríamos que estos requisitos se copiaron del currículo de Errejón. En todo caso, Montero, como director del proyecto, tenía libertad total a la hora de proponer a su equipo colaborador e investigador, lo que nos lleva a otra pregunta: ¿se creó el proyecto, por parte de la Junta de Andalucía y de la Universidad de Málaga, ex profeso para la llegada de este eminente politólogo? Esto aún sería más grave.

¿Quién evalúa el trabajo de Errejón (un informe cada tres meses; desconocemos su extensión) y decide si sigue contratado? Lo habrán adivinado: Alberto Montero.   


Seguro que muchos pensarán que exageramos y que lo traemos a este blog por tratarse de quien se trata. Pues no. Las cárceles, afortunadamente, empiezan a estar llenas de corruptos que cobraban por trabajos nunca realizados. Me refiero a informes, servicios, obras… y entre los implicados figuran apellidos ilustres como Pujol, Granados, Griñán… ¿Qué diferencia hay? ¿El dinero cobrado? A ver, 8 meses (de momento) a 1.825 euros vienen a ser 14.600 euros. Pues conozco a un tal Francisco Camps al que le cayó la del pulpo por unos trajes que no llegaban a 5.000 euros.

Todavía no han tocado poder y ya empezamos a conocer sus feas costumbres. Podemos no es la solución a la corrupción. La única solución pasa por aumentar los controles independientes en  organismos públicos, sobre todo en autonomías y ayuntamientos, perseguir inmisericordemente los casos sospechosos, agilizar los procedimientos judiciales, aumentar las penas y ampliar las cárceles para que quepan todos estos desalmados.


Como dije en un post anterior, corrupción siempre ha habido, hay y habrá. Al igual que siempre existirán perturbados, asesinos y ladrones. Es misión de la justicia que tanto los unos como los otros pasen sus día encarcelados. No de un grupo de  utópicos y populistas profesores de Universidad.      


jueves, 6 de noviembre de 2014

¿Vivíamos mejor sin conocer la corrupción?



Los españoles estamos apesadumbrados, incrédulos e indignados. ¿Cómo es posible que esos políticos en quienes depositamos nuestra confianza nos hayan engañado de esta forma? ¿Les ha entrado un extraño virus y se han vuelto corruptos todos de la noche a la mañana?

Aunque seguro que ya hubo casos durante el franquismo y los primeros años democráticos, el primer conocimiento que tuve de la corrupción fue en la segunda mitad de los ochenta con los famosos sobornos de la empresa Siemens para la adjudicación de obras y electrificación de la línea de AVE Madrid-Sevilla.  Pues bien, a pesar de que les cogieron con las manos en la masa (pillaron a destacados empresarios ligados al PSOE con maletines llenos de dinero), nadie fue a parar a la cárcel. (Les aconsejo que lean esta crónica de El País del año 1993 donde lo explican. Parece escrita ayer).  ¿Qué provocó este caso? Pues que los políticos considerasen abierta la veda y empezaran a maniobrar para forrarse durante sus mandatos. Ni siquiera cogiéndoles con el carrito de los helados les iba a pasar nada. Eran intocables.    

Recuerdo que a finales de los ochenta cayó en mis manos el único libro que he leído de Vizcaíno Casas (no me gusta su ideología). Para mi sorpresa, los casos de corrupción, enchufismo y malas prácticas del primer lustro del mandato de Felipe González  no cabían en las 300 páginas que tenía el libro. Mi buena fe en las personas me llevó a pensar que este señor exageraba.


En los noventa empezó a salir la podredumbre. Se hicieron famosos tres nombres: “Filesa”, “Malesa” y “Time Export”, probados casos de financiación ilegal del PSOE. En los primeros años de esta década, fueron destituidos y condenados desde la directora del BOE a la presidenta de RENFE, pasando, nada más y nada menos, por el Gobernador del Banco de España, Mariano Rubio. Curioso que el señor que daba legitimidad a nuestro dinero firmando los billetes, fuera corrupto.  

Personalmente, les puedo decir que por aquella época trabajaba como cajero en la delegación local de una reconocida empresa constructora de ámbito nacional. Sé de primera mano (sacaba yo el dinero) que al alcalde de esta localidad no le faltó de nada durante el lustro que la empresa estuvo allí: reforma integral de su vetusta casa de campo; rehabilitación de la casa de su madre;  cenas; viajes; bicicletas para toda la familia; jamones y botellas de vino, una inmensa colección de CD de música clásica y unos paquetes  repletos de billetes de 10.000 que llegaban camuflados en fundas de agendas desde nuestra delegación provincial. Hasta el regalo de cumpleaños de su hijo pagamos. ¿Le ocurrió algo a este señor? Absolutamente nada.  Bastantes años después, decidió abandonar “por voluntad propia” el mundo de la política (esa fue la versión oficial). A pesar de que sus compañeros de partido (e incluso miembros de la oposición) eran conocedores, nada de todo lo expuesto salió a la luz.

Eran tiempos idílicos para los políticos. Ostentaban el poder; tenían controlada a la justicia y los escasos medios de comunicación existentes eran públicos o pertenecían a grupos afines. ¿Cómo se enteraban los ciudadanos de estos desmanes? De ninguna forma. Ya se encargaban  de ponerles las cosas difíciles a unos pocos periódicos o alguna radio contraria al partido en el poder. Y de televisión nada: sólo había una cadena; la suya. ¿Internet? ¿Qué es eso?


Ahora, ¿qué les voy a contar? Pujol, Bárcenas, Matas, los ERE andaluces, la operación púnica, los cursos de formación, el Urdangarín… cientos de casos inundan las numerosas cadenas de televisión, radio y prensa de todas las tendencias políticas existentes. Se acabó el monopolio de la información. Y, por supuesto, existen Internet y las redes sociales, auténticos altavoces que denuncian a diario y en cualquier lugar todos estos casos.

Aun así, quizá influenciados por el populismo de alguno de estos medios, todavía no sabemos darle a cada caso la importancia que merece.  Si no, ¿cómo explican el revuelo que se montó con los cuatro trajes de Camps o con las recientes tarjetas “opacas” de Caja Madrid, ridiculeces (económicamente hablando) al lado de los miles de millones “volatilizados” en los ERE de Andalucía o por la familia Pujol? Quizá sea porque todos tenemos una tarjeta de crédito o nos hemos comprado un traje en alguna ocasión y pocos son los que conocen cómo se blanquea dinero, cuánto supone una comisión sobre una obra pública o el funcionamiento de las subvenciones de la Comunidad Europea para el empleo.


No nos equivoquemos: corrupción ha habido, hay y habrá siempre.  Lo llevamos escrito en nuestro ADN. Cualquier ser vivo intenta sobrevivir consiguiendo ventajas sobre sus competidores. Lo que ocurre es que toda esta gentuza, en lugar de conseguirlo trabajando, lo hace a base de chanchullos y trampas. Ahora bien, ¿prefieren no enterarse como ocurría antes o despertarse escandalizados cada mañana con un nuevo caso sabiendo que el corrupto acabará con sus huesos en la cárcel? Yo me siento más tranquilo ahora viendo cómo los corruptos ingresan en prisión, incluidos miembros del partido que ostenta el poder. Algo parece estar cambiando a mejor.



martes, 4 de noviembre de 2014

Amanecer Dorado llega a España; el último en salir que apague la luz



Aunque ahora muchos se echan las manos a la cabeza, era algo que, desgraciadamente, se veía venir. Si un grupúsculo de profesores universitarios de extrema izquierda, con un ideario posmarxista y utópico, sin ninguna experiencia en la economía real y con abundante palabrería demagógica (léase Podemos) están logrando convencer a millones de españoles de las bondades de su discurso, ¿por qué no probar por el otro extremo, por la derecha más radical? Dicho y hecho. Pero sin calentarnos la cabeza, no ejercitemos en demasía las neuronas que igual no nos llega; con copiar lo que ya funciona en otro sitio, nos basta.

El pasado 27 de octubre se inscribió en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior el partido griego Amanecer Dorado en su versión hispánica. Este partido (por llamarlo de alguna forma) se fundó en 1985 en el país heleno. De ideología ultranacionalista, se caracteriza por una irracional oposición a la inmigración, a la que responsabiliza del aumento de la criminalidad, de la desastrosa situación económica y de la disolución de la patria. En su ideario defienden la “raza helénica pura”, prohíben los matrimonios interraciales, fomentan la donación de sangre para gente de “pura raza griega”, apoyan un banco de empleo vetado a inmigrantes y piden  reinstaurar la pena de muerte para los inmigrantes culpables de crímenes violentos (para los criminales griegos no) y la protección de las fronteras con minas antipersona y vallado de electrocución.          

Seis de sus miembros, entre los que se encuentra su líder Nikos Michaloliakos, están en prisión preventiva acusados del asesinato de un rapero antifascista, de un inmigrante paquistaní, de agresiones varias a extranjeros y de una treintena de delitos adicionales en grado de tentativa o comisión. Unos “angelitos” como pueden comprobar.  

Pero no crean que estos cafres están solos: su discurso ha calado en la desesperada e indignada sociedad griega (¿les suena a Podemos en España?) y ya cuenta con 18 representantes en el Parlamento nacional y en las pasadas elecciones europeas consiguió que les votasen más de un 9% de los ciudadanos.


Sus primeros pasos en España los están dando en la provincia de Alicante, concretamente en la ciudad de Alcoy donde han abierto la primera sede nacional en la Avda. de la Alameda nº 67. Al parecer, su Presidente, Antonio Vicedo Valdés, se mueve desde hace años en los círculos de la extrema derecha y en 2008 encabezó la candidatura por Alicante de “Alianza Nacional”, partido en cuyo ideario aparece la defensa de la nación, de la raza y de la sangre española, llegando a afirmar que “no reconocemos como ciudadanos ni como españoles a toda aquella gente que no tenga nuestra sangre ni sean de nuestra raza”. Entre sus logros figura su detención por la Policía Local de Alcoy en 2001 cuando pegaba carteles con propaganda de ultraderecha y el haber formado parte del Círculo de Estudios Indoeuropeos, organización neonazi desarticulada en 2004 por la policía autonómica catalana por apología del odio racial y la violencia. En el listado de datos también aparecen Isidro del Campo como secretario y Cristian Martínez como tesorero.


Al igual que lo que ocurre en España con la extrema izquierda, en media Europa se está produciendo un auge inexplicable de la extrema derecha. Además de  Grecia, este movimiento se extiende con fuerza en Alemania y en los países nórdicos por no hablar de Francia donde el Frente Nacional puede ser el partido más votado según las últimas encuestas. Sin embargo, en España sus resultados electorales son muy pobres. Por ponerles un ejemplo, en las pasadas europeas, las cinco formaciones de extrema derecha que concurrieron (“La España en marcha”, FE de las JONS, Impulso Social, Movimiento Social Republicano y Democracia Nacional) apenas reunieron 78.000 votos en toda España. Esperemos que con la irrupción de Amanecer Dorado las cosas continúen igual.

Y deseemos que los grandes partidos políticos españoles espabilen, se regeneren, expulsen a todas sus manzanas podridas y empiecen a pensar más en los ciudadanos y menos en ellos mismos para que recuperen la confianza de la sociedad. ¿Pondrían en riesgo su futuro y el de los suyos votando a estos radicales, tanto de derechas como de  izquierdas? Yo, desde luego, no. Si gana cualquiera de estos, el último en salir de España, que apague la luz.   



martes, 28 de octubre de 2014

La usura llega a los Fondos de inversión garantizados bancarios



Desgraciadamente, dispongo de un dinero para invertir. Y digo desgraciadamente porque proviene de una indemnización por despido y comprenderán que sería preferible no tenerlo y continuar empleado. En fin, ¿qué hacer con ese dinero? Con los depósitos y las cuentas de ahorro apenas se puede lograr, con suerte, un 1%; ¿algún otro producto seguro y con un mayor rendimiento?

Acudí a mi entidad financiera habitual y lo que me ofrecieron me dejó perplejo. Tras la escasa y austera oferta en depósitos (a los bancos ya no les interesa puesto que desde el Banco Central Europeo consiguen dinero casi gratuito) me aconsejaron diversos fondos de inversión: monetarios, renta fija, mixtos, renta variable… pero entre todos ellos insistieron en que invirtiese mi dinero en uno garantizado denominado “Depósito Estructurado Ibex 2016”.

¿Características?  18 meses, invierte en el Ibex, capital garantizado y rentabilidad tal como sigue:
- Si el precio final del índice Ibex 35 fuese inferior al 100% de su precio inicial, además del capital invertido recibiría una remuneración del 0,5321% TAE.
- Si el precio final estuviese entre el 100% y el 110%, TAE del 0,9303%
- Si estuviese entre el 110% y el 120%, TAE del 1,3277%
- Y si sobrepasa el 120% del precio inicial, TAE del 1,7243%

Además, podría cancelar el fondo anticipadamente en tres ocasiones durante el periodo, aunque en ese caso no me liquidarían ningún tipo de interés y, además, me aplicarían una penalización del 1,50% sobre el capital invertido.


Sinceramente, me quedé de piedra. ¿Cómo pueden tener la desfachatez de aconsejarme un fondo que, literalmente, me roba dinero? Antes de empezar, dejar claro que esto no son “preferentes”; este producto es completamente legal y al final del periodo recuperaré mi dinero al estar cubierto por el Fondo De Garantía de Depósitos. Otra cosa son los intereses que me abonarán: ruinosos.

Estos productos invierten, sobre todo, en compañías que reparten suculentos dividendos. Hablamos de acciones de Telefónica, Santander, BBVA, Repsol…  todas con unas remuneraciones del  4%, 5% e incluso el 8% como es el caso del Santander. Por descontado, estos dividendos se los queda el Fondo, es decir, al final del periodo habrán ingresado, solo por dividendos, un 8 o 9% de la inversión (5-6% de media por 1,5 años).

Nadie sabe a ciencia cierta qué ocurrirá durante ese año y medio, pero contando con la incipiente recuperación económica y a pesar del freno que está sufriendo la Eurozona, lo más normal sería que la Bolsa subiera. Al menos, que subiera un poco. Trabajemos con cuatro supuestos:

La bolsa no sube o incluso baja: por poco espabilado que sea el gestor del Fondo y con la libertad que tiene para comprar y vender cuando le plazca, difícilmente perderá dinero. Pero aunque lo hiciera, tiene el margen del 8 o 9% de los dividendos. Prácticamente, riesgo cero.

Imaginemos que sube la Bolsa un 5%. En total, mi dinero rentaría un 14% (5% más 9% de dividendos), de los cuales la gestora se quedaría con un 13,1% de las ganancias y a mí me darían un 0,9303%. Si subiera un 15%, ellos ingresarían un 22,7% y yo un 1,3277%. Y si la Bolsa llegase a los 13.000 puntos (aproximadamente un 25% más que ahora), la gestora acumularía unas ganancias del 32,3% y a mí me devolverían lo invertido más un 1,7243%. ¡Negocio redondo!


Tal como hicieron en su día con las famosas “preferentes”, los directores de las oficinas bancarias (e incluso sus empleados) se deshacen en alabanzas hacia este producto y es prácticamente lo único que ofrecen a sus clientes, sobre todo a las personas mayores, mucho más proclives a buscar la seguridad de sus ahorros. Y como en lo que más insisten es en que están garantizados… pocos son los que se les escapan.

Vuelvo a insistir: el producto es completamente legal y es imposible perder la inversión inicial. Ahora bien, sabiendo que el dinero que se invierte en Bolsa es de los clientes y no de los gestores ¿cómo catalogarían un reparto de los beneficios del  5-10% para el propietario del dinero y del 90-95% para quien lo gestiona en Bolsa? ¿Fraude? ¿Usura? ¿Estafa?


Si no encuentro nada mejor, lo enterraré en el jardín. Estoy harto de que con mi dinero se forren los de siempre.