martes, 9 de febrero de 2016

Policías locales jubilados a los 60 años y con el 100%. ¡Toma ya!



¿Sabían que el Gobierno de Mariano Rajoy estaba estudiando la jubilación anticipada de 70.000 policías locales, 17.000 mossos de escuadra y 1.100 policías forales de Navarra a los 60 años y con toda la pensión?
Incluso tenían previsto aprobarlo con el gobierno en funciones a través de un Real Decreto y que el siguiente gobierno lo convirtiese en Proyecto de Ley. Pero los resultados electorales han salido tan enrevesados que imagino que ahora tienen la mente puesta en otros menesteres y dudo que se acuerden de este “regalito” a los funcionarios públicos. Pero aun pueden hacerlo.

Lo que pretendían con esta medida era equiparar los derechos de estos tres grupos a los que ya tiene la Ertzaintza. Para ello, el periodo de cómputo de la cotización a la Seguridad Social hasta el que regula la ley, se completaría multiplicando el número de años cotizados por un coeficiente similar al 0,2 que es el que tiene la policía vasca. De esta forma, un agente que haya contribuido durante 30 años a la Seguridad Social, tendrá 6 años más de los que realmente ha cotizado.


Salvo los 90.000 policías implicados en el asunto, supongo que el resto de los lectores tendrán en estos momentos las manos en la cabeza. ¿Cómo es posible que a mi me obliguen a trabajar hasta los 67 años y a los policías los quieran jubilar a los 60? Pues porque según el gobierno, los policías deben incluirse en el grupo de trabajadores que pueden adelantar su jubilación por desarrollar su labor en condiciones duras, de especial toxicidad y de riesgo, tal como ocurre con los empleados del mar, la minería o los bomberos.


Y me pregunto: ¿la labor de los policías solo consiste en perseguir corriendo a los delincuentes? Porque para correr igual no están (aunque conozco a muchos con sesenta y tantos que corren maratones), pero hay mil trabajos que si pueden hacer, al igual que los hacen personas de su edad en otros sectores. Sin calentarme mucho la cabeza: vigilancia pasiva, labores administrativas, tareas de formación, mediación en conflictos, enseñanza viaria a niños, atención al ciudadano, regulación del tráfico en la entrada/salida de los colegios… ¿Cómo pueden sentar definitivamente en el banquillo a profesionales con una experiencia de más de 30 años, con una capacidad física más que aceptable y con ganas de trabajar (al menos, muchos de ellos) y de demostrar sus conocimientos?



Con el déficit público que arrastra España, este dispendio extra con cargo a los contribuyentes es excesivo e inasumible. Espero que el próximo gobierno recapacite y no siga adelante con la medida. Aunque conociendo la “valentía” de nuestros políticos, ¿quién se atreverá a plantar cara a un lobby tan influyente como el de los funcionarios públicos?