miércoles, 13 de noviembre de 2013

No pague las multas provocadas por señales de tráfico solo en catalán



Ni tampoco las que estén escritas exclusivamente en vasco, gallego o valenciano. ¿Por qué motivo? Pues porque estas señales se saltan la legalidad vigente a la torera. Se lo explico.

El artículo 56 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, establece que ‘las indicaciones escritas de las señales se expresarán al menos en el idioma español oficial del Estado’. Asimismo, el artículo 138  del Reglamento General de Circulación, especifica que ‘las indicaciones escritas que se incluyan o acompañen a los paneles de señalización de las vías públicas, e inscripciones, figurarán en idioma castellano y, además, en la lengua oficial de la comunidad autónoma reconocida en el respectivo estatuto de autonomía, cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha comunidad’. Por lo tanto, cualquier multa provocada por una señal de tráfico que no incluya el castellano en su texto, no se ajusta a la legalidad y no es necesario pagarlas.


Les pondré un ejemplo aparecido en el ya extinto “La Voz de Barcelona”, (ahora “Crónica global”): “El ciudadano JRG aparcó su vehículo a principios de 2009 en una zona con una señal que indicaba, exclusivamente en catalán “Senyalització Excepcional per obres. Gràcies per la seva col.laboració”. Al ir a por su coche, comprobó que lo había retirado la grúa. Tras pagar 225 euros en concepto de  tasa de grúa y estancia, recogió su vehículo del depósito municipal.
Meses más tarde, decidió interponer un recurso adjuntando fotos de la señal en el que solicitaba la anulación de la sanción refiriéndose a los artículos de la Ley de Tráfico arriba mencionados.

Aunque en un principio le fue denegado el recurso por haber sobrepasado el tiempo estipulado,  meses más tarde recibió en su domicilio una resolución en la que se le notificaba que “efectuadas las comprobaciones oportunas, se ha procedido a anular la sanción impuesta por infracción en los preceptos de la Legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial. Si las multas han sido pagadas debe comunicar el número de cuenta donde quiere que se le realice la transferencia correspondiente”. Al parecer, todos los recursos presentados por este motivo se aceptan.

Las pretensiones de los políticos nacionalistas por hacer desaparecer cualquier vestigio del castellano en el ámbito público de Cataluña  le sale muy caro a los consistorios ya que prefieren anular las multas de aparcamiento a aquellos que las recurren antes que incorporar el castellano a los textos de las señales de tráfico, tal y como exige la normativa en vigor.  


Pero el de las señales de tráfico no es un caso aislado.  El magistrado José María Magán Perales, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Lérida dictó una sentencia muy clarificadora el 14 de marzo de 2012 dando la razón a la empresa Prefabricados Pujol, que recurrió una sanción de la Consejería de Empresa y Empleo de la Generalidad de Cataluña, por valor de 3.000 euros, por una infracción relacionada con la seguridad laboral. La empresa recurrió alegando indefensión por haber llevado la Generalitat todo el proceso únicamente en catalán.

La sentencia es clarificadora: “la Administración no tiene derecho alguno a dirigirse exclusivamente a los ciudadanos en la lengua catalana, ya que no puede presumir en estos su conocimiento, y por tanto, formalizar esa presunción como un deber de los ciudadanos catalanes. La Generalidad no tiene derecho alguno a dirigirse exclusivamente a los ciudadanos en la lengua catalana". “La definición del catalán como lengua propia de Cataluña no puede suponer en modo alguno un desequilibrio del régimen de cooficialidad de ambas lenguas en perjuicio del castellano".


¿Continuarán los políticos catalanes marginando el castellano aun a sabiendas de que dejan de ingresar dinero en las arcas públicas? No les quepa la menor duda. Al fin y al cabo ya lo dijo un glorioso político progresista hace unos años: “el dinero público es de todos”… “aunque lo disfrute yo”, añado.

Nota aclaratoria: desde este blog siempre aconsejamos que se respeten las señales de tráfico (sin importar el idioma en el que estén escritas) y a que cumplan el código de circulación. Otra cosa es que gracias a la cabezonería nacionalista de algunos políticos, podamos evitar pagar una multa. Allá ellos con sus historias.