jueves, 15 de enero de 2015

La libertad de los buitres, utopía para los subsaharianos



Una noticia publicada esta semana en varios medios digitales de la provincia de Alicante me ha llamado la atención. Se la resumo.

"Uno de los buitres nacidos en la Sierra de Mariola (norte de la provincia de Alicante) ha sido localizado en Senegal a 3.000 kilómetros de distancia de su lugar de nacimiento.

El ornitólogo inglés Bill Plum, residente en la antigua ciudad colonial francesa de Richard Toll, en Senegal, ha comunicado a FAPAS Alcoy (entidad encargada del proyecto de reintroducción de los buitres en la Sierra de Mariola) el hallazgo del ejemplar F48.

Cría de dos buitres procedentes de un hospital de Majadahonda, nació el 29 de marzo de 2011 en el Barranco del Sinc y en el mes de junio fue anillado. Gracias a esa marca ha podido ser localizado, tres años después, en el país africano.

Desde FAPAS Alcoy destacan que el hecho de anillar a los buitres nacidos en la comarca ha permitido conocer las migraciones que realizan estas aves, con recorridos que llegan a Zaragoza, Lérida e incluso el Sistema Central francés por el norte y a las sierras Béticas, el estrecho de Gibraltar y norte de África si deciden, como suele ser habitual, emprender su viaje hacia el sur."


Los buitres, al igual que muchas aves, emigran hacia otras zonas buscando comida, un clima más favorable… pareja quizás. En resumen: una vida mejor. Los emigrantes “ilegales” subsaharianos buscan exactamente lo mismo cuando intentan realizar el recorrido contrario al hecho por nuestro amigo, el buitre F48: comida, paz, prosperidad… mejorar su existencia. Los buitres lo consiguen; los subsaharianos continúan considerándolo una utopía.
Nos creemos la especie más evolucionada del planeta. ¡Qué equivocados estamos!