miércoles, 18 de febrero de 2015

Punto y final a los radares de tráfico escondidos (incluso los móviles)



Más del 50% de los conductores españoles reconoce que supera habitualmente los límites de velocidad en carretera. Al mismo tiempo, el 90% del total opina que los radares de control de velocidad no buscan mejorar la seguridad vial sino recaudar lo máximo posible. ¿Hipocresía? Seguramente. La solución es fácil: si no quieren llenar las arcas del estado, respeten la señalización.

Pero no es tan sencillo ya que muchas veces, incluso queriendo cumplir las normas, acabamos “cazados” por un radar. Ejemplos hay muchos: radares colocados cuesta abajo, tras pasar una señal que reduce de golpe la velocidad de 120 a 80, mientras adelantamos un camión con un “bólido” pegado en la parte trasera de nuestro coche, a la salida de un túnel cuando ya avistamos la señal del fin de la restricción de velocidad… Todas estas desagradables “sorpresas” tienen los días contados.


La Directora General de Tráfico, María Seguí, ha comparecido hoy en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso para dar los datos de siniestralidad vial del año 2014 y del pasado mes de enero que, por cierto, no fueron excesivamente buenos. Aprovechando la comparecencia, ha enumerado algunas de las medidas previstas por su departamento para este año. Y la que más sorpresa ha causado ha sido el anuncio de que a partir de ahora, aparte de publicar en su página web la ubicación de los radares fijos, los móviles estarán siempre visibles para los conductores.

Además, la Directora General ha dicho que muchos de estos radares móviles se trasladarán a carreteras secundarias, vías que concentran el 80% de los accidentes con víctimas mortales. También será en estas vías donde se instalen la mayoría de los 30 nuevos radares de control de tramo que se pondrán en marcha este año.


Otra novedad será que los radares distinguirán el tipo de vehículo que ha cometido la infracción para así aplicar la sanción en función del límite de velocidad establecido para ese tipo. No tienen las mismas limitaciones un coche familiar que un tráiler cargado hasta los topes, por poner un ejemplo. Hasta ahora, pocos eran los autobuses o camiones multados en un radar.

Por último indicó que actuarán con criterios homogéneos en todo el territorio competencia de la DGT (como de costumbre, las comunidades autónomas con transferencia de competencias en este tema, harán lo que les plazca) y aplicarán el margen de error legalmente establecido que ¡cuidado! es de hasta 7 km. en velocidades inferiores a 100 km/h. y de un 7% para velocidades a partir de 100. Nada del antiguo 10% o 10 km/h de más.

¿Significa todo esto que ya no se colocarán detrás un árbol, en plena bajada de un puerto de montaña o a la salida de un túnel? No. Eso seguro que continuarán haciéndolo y ahora, además, en vías secundarias. Pero estaremos avisados y a partir de ahí… que cada uno haga lo que quiera.