viernes, 6 de marzo de 2015

Los 10 aviones de papel más impresionantes de la historia



¿Quién no ha hecho un avioncito de papel? Todos hemos hecho nuestros pinitos en el arte de la ingeniería aeronáutica ya sea de pequeño, en una aburrida clase de matemáticas o en un soporífero día de oficina. Que volasen y llegasen lejos ya era otra cuestión. 
Pero hay gente que se toma muy en serio este tema. Les traemos la lista de los 10 aviones de papel más impresionantes de la historia elaborada por la revista Wired en la que han tenido en cuenta su tamaño, su eficacia o la precisión con que imitan aeroplanos reales.

Encabezamos el post con la fotografía con el avión que ganó el concurso del museo aeroespacial de Tucson, en Arizona. Fue un chaval de 12 años, Arturo Valdenegro, quien construyó el avión que voló a más distancia y que sirvió de modelo a su “hermano mayor”, un "avionazo" de 14 metros de largo y 360 kilos que voló desde una altura de 900 metros a una velocidad máxima de 157 km/h antes de estrellarse.  


En 1967, la revista Scientific American organizó el primer concurso internacional de aviones de papel en el que participaron ¡12.000 personas! Los 20 mejores diseños, como este de Lewis G. Lowe, se reunieron en un libro con instrucciones para crearlos que finalmente no vio la luz.


La idea del concurso fue recogida 40 años después, en 2008, por la artista checa Klara Hobza. No sabemos quién ganó el concurso, pero a la historia pasó este modelo de Jack Vegas por su originalidad. Por supuesto, volaba. 


La compañía austriaca Red Bull organiza anualmente una competición de aviones de papel que reúne a cerca de un millar de personas de más de 80 países participando en tres pruebas: mayor distancia, cuyo ganador sobrepasa fácilmente los 50 metros, tiempo de vuelo más largo, con más de 10 segundos y acrobacias. Si creen que tienen oportunidad de ganar con sus diseños… ya saben dónde acudir.


En la tercera categoría, acrobacias, los aviones pueden construirse con tijeras y pegamento. En la mejor edición realizada hasta la fecha, la de 2012, compartieron el primer cajón con 5 dieces el norteamericano Ryan Naccarato y el polaco Tomascz Chodyra cuyo aparato realizó una “sencilla” acrobacia: dar la vuelta a una columna y regresar mansamente a sus manos. ¡Casi nada!


La imagen representa el lanzamiento que tiene el récord mundial de distancia. Para la ocasión, el diseñador del avioncito, John Collins, se hizo con los servicios del ex-quaterback Joe Ayoob, para lanzarlo. Bastante sencillo y montado sólo con papel y un poco de celo, llegó a 69,14 metros de distancia (superando en 6 metros la anterior marca) planeando y recuperando incluso un poco de altura durante su vuelo. Hasta ese momento, los avioncitos que ostentaban el récord eran como dardos que se limitaban a subir y bajar.    


Ken Blackburn ha batido en cuatro ocasiones el récord del mundo de mayor duración de vuelo. Él modelo de la foto, tardó 27,6 segundos en 1998 en tocar suelo. Mantuvo su récord durante 11 años.


En 1992, este avión llamado “The White Pelican” batió el récord Guiness al avión de papel más grande, con un ala de 9 metros. Para certificarlo, debía volar al menos 15 metros y llegó hasta los 35.


Éste avión de Fiddlers Green que reproduce al avión que más aparatos enemigos abatió en la Segunda Guerra Mundial, el Messerschmitt-Me 109, es un recortable que, por desgracia, no vuela. Pero, sin duda, es el avión de papel más bonito que he visto en mi vida.


Seguramente el avión más curioso de esta lista. El Avrocar asemeja un platillo volante real que se construyó en Canadá allá por los años 50 y que no terminó de desarrollarse por falta de fondos en 1961.


Los aviones de papel en Japón pertenecen a otra categoría. En la foto pueden observar las dobleces que se tienen que realizar a una cuartilla de papel para conseguir este espectacular avión. No puede volar, pero este “origami” hecho sólo doblando papel (si se cortara ya no sería “origami” sino “kirigami”) tiene un mérito indudable.


También se pueden comprar para montarlos tranquilamente en su casa. Y por unos 10 euros. En unas 4 horas pueden montar este Eurofighter. Y vuela.


Éste F-14 también está a la venta. En esta ocasión, el montaje es más complicado y se tarda unas 10 horas. Además de volar, las alas cambian de posición como en el modelo original.  


Y terminamos con la campaña que realizó Samsung para probar la resistencia de sus tarjetas de memoria SD. Lanzaron al espacio un globo aerostático con 100 aviones de papel que incorporaban una memoria en su interior. Dada la distancia desde la que lanzaron, se recuperaron muy pocos, pero todas las tarjetas que portaban funcionaban perfectamente sin perder sus datos.