miércoles, 20 de julio de 2011

“Galones”: estrenamos señales en las carreteras españolas



Un kilómetro de asfalto de la autovía A-42 en el término municipal de Getafe, en Madrid, ha sido el elegido por el Ministerio de Fomento para estrenar una nueva señal de tráfico que pronto proliferará por nuestras carreteras: los “galones”.

No se asusten; no es una nueva trampa diseñada por el gobierno para elevar la recaudación por multas. Es más, aunque de momento sólo es una señal de advertencia, si fuese de prohibición, seguramente sería la que más dificultades ocasionaría para poder multar a los conductores.
Los galones consisten en unas marcas viales pintadas en la calzada, con forma de V invertida que facilitan el mantenimiento de la distancia de seguridad en tramos de riesgo de alcance. ¿Cómo? Muy sencillo. Estas marcas están separadas entre si por una distancia que depende de la velocidad máxima permitida en cada tramo de autovía; mayor cuantos más kilómetros por hora estén autorizados. Así, si el tramo por el que circulamos tiene una limitación de 120 km/h., los galones estarán pintados cada 50 metros y si la velocidad máxima permitida es de 100 km/h., encontraremos un galón cada 42 metros. Mantener la distancia con el vehículo que nos precede es tan fácil como tener siempre a la vista dos galones: significará que la separación es de 85 ó 100 metros, más que suficiente para que podamos reaccionar ante cualquier imprevisto. En camiones, la distancia será de tres galones debido a su mayor peso y distancia de frenado. Todo ello se completa con señales verticales que explican gráficamente el significado de la señalización.


Otros países europeos como Francia, Portugal o Dinamarca ya han incorporado los galones en algunas de sus autovías y autopistas y los resultados son esperanzadores. Concretamente, en el caso danés, la dirección general de tráfico de aquel país constató que estas señales habían logrado reducir la velocidad hasta en 3 km/h. y que el efecto sobre el conductor podía llegar a durar hasta 12 kilómetros después de haber acabado con la señalización.

En un principio se instalarán en tramos de carretera que, por sus particulares características (frecuentes congestiones, condiciones meteorológicas adversas o trazado de fuerte pendiente), tienen un alto riesgo de colisión por alcance. Estos siniestros, junto con las colisiones múltiples, son la segunda causa más frecuente de accidentes con víctimas en España, representando el 14,5% del total y habiendo causado 83 fallecidos y 434 heridos graves en 2010.


Personalmente, creo que la medida es muy acertada (algo a lo que no nos tienen acostumbrados) y que, a diferencia de otras como la de rebajar la velocidad máxima a 110 km/h., puede evitar muchos accidentes. He conducido por carreteras portuguesas con este tipo de señalización y, casi inconscientemente, se aumenta la distancia de seguridad, lo que evita muchos sustos innecesarios.

Ahora bien; al intentar evitar un riesgo, que no provoquen otro mucho más peligroso. ¡No llenen las carreteras de trampas mortales! ¡Por favor: utilicen pinturas antideslizantes!
Todos los conductores (sobre todo los motoristas), en días de lluvia, se lo agradeceremos.