miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Ministerio de Sanidad nos advierte de que la homeopatía es un cuento chino



Homeopatía, acupuntura, reflexología podal, naturopatía, aromaterapia, cromoterapia… todos hemos oído hablar de estas disciplinas, por decirlo de algún modo, de “medicina alternativa”. Tienen muchísimos adeptos, pero, ¿poseen base científica? ¿Curan de verdad?

Muchos ya sospechábamos que no y ahora el Ministerio de Sanidad ha venido a refrendar nuestras dudas. En un estudio recientemente publicado, Sanidad ha identificado hasta 139 terapias de las denominadas naturales o alternativas y ha analizado con mayor detalle las más solicitadas en España: la acupuntura, la homeopatía y la quiropráctica.

Sus conclusiones son bastante demoledoras: además de notar que las bases teóricas de dichas terapias no han sido nunca verificadas, de la homeopatía en concreto dice que no es más que un placebo y que incluso las terapias que parecen ser más eficaces, lo son sólo en casos muy concretos.


De las tres terapias analizadas con mayor profundidad, la acupuntura es la que sale mejor parada ya que ha demostrado ser efectiva en la reducción varios tipos de dolor, como el dental, el de cabeza y el lumbar. Sin embargo, no sirve para nada si lo que quiere el paciente es perder peso, dejar de fumar o cuando se emplea como terapia contra el cáncer o el asma.

En el caso de la quiropráctica, los estudios realizados han sido escasos y no han podido llegar a ninguna conclusión, pero en el caso de que esta práctica tuviera algún efecto beneficioso en el paciente, tan sólo el dolor lumbar.

Pero con quien verdaderamente se ensañan es con la homeopatía. El estudio concluye que no se ha probado su eficacia "en ninguna indicación o situación clínica concreta".

La homeopatía consiste, básicamente, en proporcionar remedios en los que el principio activo está mucho más diluido que en las medicinas reales, llegando en algunos casos a tal extremo que puede no existir una sola molécula del mismo en el preparado. Los homeópatas se justifican diciendo que el agua tiene "memoria" o "vibración" del compuesto. Por supuesto, esta afirmación también carece de base científica.

Lo que si admite el Ministerio de Sanidad es que estos compuestos no son en absoluto peligrosos. Algo lógico si pensamos en lo extremadamente diluidos que están los principios activos en el agua.


No es el primer informe negativo sobre la homeopatía. En 2010 el Comité de Ciencia y Tecnología del Reino Unido elaboró un informe demoledor sobre la homeopatía en el que sus expertos concluían que no hay razones científicas para seguir financiando con dinero público los tratamientos homeopáticos, dada su absoluta carencia de validez terapéutica demostrable.

La pregunta que surge es obvia: si los organismos oficiales, tras realizar los estudios pertinentes, admiten que la homeopatía (y otras prácticas “alternativas”) son un timo, ¿por qué no se persiguen? ¿Por qué dejan a sus ciudadanos a merced de estos desaprensivos que solo se preocupan de enriquecerse?

Muchas personas acuden a estos modernos curanderos tras haber sido desahuciadas por la medicina tradicional, buscando un tratamiento “milagro” que les cure de sus males. Juegan con los sentimientos de unos enfermos desesperados y les cobran cantidades desmesuradas a sabiendas que sus tratamientos son ineficaces. ¿Seguro que esto no es delito?