lunes, 13 de abril de 2015

Mas, González, Fabra y Monago se mofan de Montoro y sus objetivos presupuestarios



Apenas se empiezan carreteras, hospitales o colegios y los que se empezaron, están paralizados; se han reducido los profesores y aumentado los niños por aula; disminuyen los médicos y aumentan los copagos; se reducen el número de funcionarios y de entes públicos; casi desaparecen las subvenciones  a las sociedades culturales y deportivas… en fin, ni somos ricos ni podemos derrochar el dinero y estos son los recortes y los ajustes presupuestarios que se deberían haber hecho hace muchos años y que la crisis y el cierre del grifo de dinero europeo ha provocado que se lleven a cabo estos dos o tres últimos años. Ahora bien: ¿sirven para algo? Pues, lamentablemente no. Al menos en algunas autonomías.

Los datos de la Intervención General del Estado de la contabilidad nacional del pasado 2014 reflejan que las autonomías aumentaron el gasto, sin incluir costes financieros,  respecto al año anterior en ¡1.102 millones de euros! ¿Menores ingresos por el modelo de financiación autonómico o por la crisis? No, no. 1.102 millones más de gasto.


Pero no podemos echar la culpa a todas las autonomías. Concretamente ocho aumentaron sus gastos en 2014. El ranking lo encabeza, ¡cómo no!, Cataluña que ha gastado 941 millones de euros más que el año anterior. Le siguen Madrid con 575, País Vasco 308, Comunidad Valenciana 251, Extremadura 100, Baleares 79, Asturias 39 y cierra Canarias con 25 millones.  Resumiendo: se “pitorrean” de los objetivos de déficit público del ministro Montoro.

De todas estas autonomías, podríamos “perdonar” al País Vasco ya que sus ingresos aumentaron en mayor cantidad que sus gastos, pero es que el resto también se distinguen por haber menguado considerablemente sus ingresos (excepto la Comunidad Valenciana que los equilibra) con Cataluña, Madrid y Extremadura a la cabeza de todas ellas.

No resulta extraño que sea la Comunidad Valenciana la que más ha aumentado su endeudamiento durante 2014: nada menos que un ¡4,7% del PIB!, le sigue Murcia con un 4,6%, Castilla-La Mancha con un 3,7%, Andalucía y Baleares con un 3,1% y Cataluña con un 2,9%, aunque en todos estos casos influyen, y mucho, los gastos financieros que genera su abultadísima deuda.

No quiero sacar a colación el que los españoles cada vez pagamos más impuestos, que si no me pierdo y empiezo a faltar, pero a ver si alguien me puede aclarar esta duda: los ciudadanos recibimos menores prestaciones por parte de las administraciones y, sin embargo, éstas gastan más cada año ¿alguien sabe dónde va a parar ese dinero?