sábado, 25 de julio de 2015

Diez películas malditas de Hollywood que condenaron a sus protagonistas



Cuando empezaron a rodar estas películas no sabían el cruel final que les depararía el destino. Sucesos paranormales, crueles asesinatos, muertes inexplicables… muchas son las leyendas que rodean a estos filmes. Repasamos diez películas malditas de Hollywood que dejaron secuelas imborrables en sus protagonistas.

Encabeza el post la mítica película de 1982 “Poltergeist”. ¿Recuerdan la famosa frase “Ya están aquí” refiriéndose a los malvados espíritus de aquella televisión nevada? Cuatro de sus protagonistas quedaron  atrapados en ella: la pequeña protagonista, Heather O´Rourke, sufrió un paro cardíaco y murió a causa de una estenosis congénita en el intestino; Dominique Dunne, la hermana mayor en la película, fue asesinada por su novio; Julian Beck murió de cáncer y Will Sampson, el indio chamán, falleció tras una operación de pulmón y corazón. Todas las muertes al poco de finalizar el rodaje.


“El juego de la muerte”. 1973. El experto en artes marciales y fenómeno de masas en aquellos tiempos, Bruce Lee, se sintió indispuesto antes de finalizar el rodaje, se tomó un analgésico para calmar el fuerte dolor de cabeza que sufría, se recostó y ya no despertó. Un final apacible para quien pasó su vida de pelea en pelea.


“El cuervo”. El hijo de Bruce, Brandon Lee, tuvo un final similar durante el rodaje de esta película en 1994. En una escena del film, se usó una pistola con balas reales para rodar un tiroteo. Murió poco después y acabaron la película con un doble. Además, el rodaje también estuvo marcado por una tormenta que destruyó por completo todos los decorados.


“El exorcista”. 1973. El diablo no se quiso perder su rodaje y se llegó a pedir la bendición del lugar por parte de un sacerdote después de que ardiesen varios decorados y sucediesen hechos inexplicables. Aparte del fallecimiento de varios familiares cercanos a los protagonistas, el actor Jack MacGowran murió una semana después de rodar su propia muerte.  


“La profecía”. 1976. Su director, Richard Donner, sufrió un accidente de coche y un atentado del IRA en Irlanda durante el rodaje. A Gregory Peck le cayó un rayo cuando acudía en un avión y ocho horas más tarde le sucedía lo mismo al guionista David Seltzer. Además, el responsable de efectos especiales sufrió un accidente de coche idéntico al de una escena de la película que acababan de rodar en el que su acompañante resultó decapitada.


“Superman”. La capa del superhéroe no trae buena suerte precisamente. George Reeves, que interpretó al personaje en la serie de los años 50 “Las aventuras de Superman” apareció muerto de un disparo en la cabeza y Christopher Reeve quedó tetrapléjico en un accidente hípico y posteriormente falleció. También Margot Kiddler (Lois Lane) ha tenido graves problemas mentales tiempo después de los rodajes.


“La dimensión desconocida”. Producida por Steven Spielberg en 1983. Durante el rodaje se produjo un aparatoso accidente en el que un helicóptero que volaba a baja altura fue afectado por una explosión pirotécnica perdiendo el control y provocando que sus hélices decapitaran al actor Vic Morrow y a dos niños vietnamitas de 6 y 7 años.


“El conquistador”. 1956. Fue un absoluto fracaso comercial pero pasó a la historia por el macabro final que esperaba a sus protagonistas. Se rodó en el desierto de Nevada, cerca de un campo de pruebas donde se ensayaba con armas nucleares, y 25 años después se supo que 91 de las 220 personas que participaron en el rodaje tenían algún tipo de cáncer y que 46 de ellas habían muerto, incluidos John Wayne, Susan Hayward y el director Dick Powell.


“Rebelde sin causa”.1955. La película que convirtió en mito a James Dean. Conocido es que murió al estrellarse con su coche meses después de su estreno, pero no fue el único que murió. En poco tiempo también fallecieron Nick Adams de sobredosis, Sal Mineo apuñalado durante un robo en la calle y Natalie Wood en extrañas circunstancias al caer al mar desde un yate.  


“La semilla del diablo”. 1968. Está claro que con el innombrable es preferible no jugar. Su director, Roman Polanski, se acercó a sectas satánicas para documentarse y lo pagó caro. La secta liderada por Charles Manson irrumpió en una fiesta organizada por el director y mató a cinco personas, incluida su mujer Sharon Tate, embarazada de 8 meses. Durante el rodaje también murió el compositor Krystof Komeda de un hematoma cerebral y el productor William Castle por un envenenamiento urémico.


¿Maldición? ¿Casualidad? ¿Mala suerte? ¡Quién sabe!