martes, 12 de enero de 2016

Así fue la esperpéntica cabalgata de Valencia en 1937 que Ribó quiere hacer pasar por “tradición”



La mayoría de ustedes habrán visto las fotos de la “cabalgata” infantil que el alcalde de Valencia Joan Ribó se sacó de la manga las pasadas navidades. “Libertad, Igualdad y Fraternidad” fueron los nombres oficiales que recibieron las tres “Reinas Magas” con las que el alcalde alegró la vista a los habitantes de la capital levantina. Alegó que con este acto se recuperaba una tradición republicana. ¿Es esto verídico? El blog outono.net nos lo aclara.


A finales de 1936 y ante el avance del ejército sublevado hacia Madrid, el gobierno republicano presidido por el socialista Largo Caballero decide ponerse a salvo y se traslada a Valencia. Apenas unas semanas después, en plenas fiestas navideñas, decide prohibir la cabalgata de los Reyes Magos por tratarse de una fiesta religiosa.

Largo Caballero sabía que suspender la cabalgata, sin más, provocaría numerosas quejas, así que decidió sustituirla por una “Semana Infantil”, en la que se incluían una cabalgata festiva y regalos para los niños. Tal como ahora se celebran comuniones y bautizos laicos, Largo Caballero inventó una cabalgata “no cristiana”.

La nueva cabalgata, que se celebró en una única ocasión en la mañana del domingo 10 de enero de 1937, la organizó el Ministerio de Instrucción Pública, en manos del comunista Jesús Hernández Tomás y fue su partido, el PCE (el de verdad, no el de ahora) el que se apropió del acto.   

Esto fue lo que escribió el “ABC” de Madrid, entonces “Diario republicano de izquierdas” al ser incautado por el gobierno republicano, el lunes 11 de enero sobre la cabalgata:

“Algunos de los niños obsequiados estos días iban en la cabalgata llevando banderas y carteles con inscripciones de gratitud al pueblo y al Gobierno.” “Abría marcha una sección de Guardia municipal montada, en traje de gala. A continuación, un gran busto de Largo Caballero, con un saludo del pueblo al jefe del Gobierno; niños con ramos de flores, ofrenda de los jardines valencianos; la bandera nacional escoltada por 70 milicianos“ (…) “varias carrozas, destacándose una que era una cada de la que salía una cabeza de Franco” (…) “otra de homenaje a Rusia, que era un gigantesco soldado y un grupo de niños que simbolizaban la gratitud de éstos hacia el pueblo ruso y, finalmente, una alegoría de la República y niños que entonaban diversos cánticos.”


La revista “Crónica” en su número de 17 de enero de 1937 daba más detalles sobre la composición de la cabalgata roja:

“Abrió marcha una Sección de motoristas.
A continuación, sesenta milicianos con bandas de música y cometas.
Una miliciana a caballo.
Todas las banderas de las organizaciones políticas y sindicales.
Figura simbólica de España, representada por una joven amazona, que hacía ondear la bandera de la República e iba escoltada por otros sesenta milicianos, con otra banda de música.
Después desfiló la segunda carroza monumental, inspirada en el agradecimiento de España a la República soviética. Destacaba la figura gigantesca de un soldado ruso, ante el que descendía una escalinata repleta de niños. Los adornos que formaban las barandillas de esta escalinata eran grandes letras que decían U.R.S.S.







Las fotografías dejan poco espacio para las dudas. ¿Tradición si solo se celebró una vez? ¿Dónde aparecen Libertad, Igualdad y Fraternidad si solo se ven alusiones al régimen autoritario de la U.R.S.S.? Niños con el puño en alto, bustos del genocida dictador Stalin, la “Internacional” sonando a todo trapo, milicianos republicanos, gigantescas estrellas rojas… ¿es esto una cabalgata infantil?


Puedo llegar a comprender que apenas iniciada la Guerra Civil, con los nervios, el fanatismo y la mentalidad imperante en aquella época, se pudiese celebrar esta “patochada” propagandistica amparándose en los sentimientos infantiles; todo valía entonces. Pero en 2016… ¿Estos son los valores democráticos que preconiza Joan Ribó? Deje a los niños en paz.