domingo, 10 de abril de 2011

Donación de marcapasos. Una forma sencilla de solidaridad



Estoy convencido de que si existe otra vida cuando nos despidamos de ésta, Dios nos proveerá de una “carrocería” completamente nueva: la que poseemos en la actualidad ya la hemos machacado bastante. Éste es el principio básico por el cual los humanos debemos ser totalmente solidarios y dejar aquí todo aquello que pueda ayudar a los que se queden.

Como ya habrán adivinado, me refiero a la donación de órganos. Un pequeño gesto, que no nos cuesta absolutamente nada (desgraciadamente ya no nos sirven) y que puede ayudar a muchas personas. Pero no vamos a hablar de estas donaciones de órganos sino de otro tipo en las que muy pocos piensan: la donación de los marcapasos.

¿Saben lo que puede valer un marcapasos? ¿Y si les digo que muchos de ellos apenas han funcionado unas horas debido a la muerte del paciente tras la operación? Vivimos en un país relativamente rico en el que no existen problemas económicos a la hora de implantar estos aparatos, pero ¿imaginan lo que se podría ahorrar la sanidad pública reutilizando los que aun fueran válidos? Y si pasamos a hablar de los países pobres, se podrían salvar millones de vidas si llegaran a tener acceso a estos marcapasos “de segunda mano”. Sin embargo, muy pocos marcapasos son reutilizados. Ello es debido a que la legislación de casi todos los países no lo permite.

Científicos estadounidenses del Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan (EEUU) que ha puesto en marcha 'Micorazón, tu corazón', un proyecto que invita a las funerarias a enviar a esta institución los marcapasos que retiran de las personas fallecidas antes de su incineración. El objetivo de los estudios que llevan a cabo estos científicos es constatar la duración de la batería, ya que se calcula que sería posible una reimplantación de un marcapasos siempre que conservara, al menos, un 70% de la capacidad de su batería. Pero el fin último es lograr que la FDA (agencia estadounidense del medicamento) autorice un ensayo clínico que determine si su reutilización es segura y eficaz.  

En los estudios y ensayos que se han realizado hasta la fecha en otros países, se constata que apenas un 2% de los reimplantes provocan infección, cifra similar a la que se produce con los marcapasos nuevos.


Actualmente, existe la obligación, por parte de las funerarias, de extraer el marcapasos de los difuntos que tengan que ser incinerados debido al riesgo de explosión de estos aparatos. En teoría, estos marcapasos deberían ser enviados a sus fabricantes para su correcta destrucción pero, según fuentes del sector, esta operación no se realiza. Al resto de los difuntos (a los que se entierra) apenas se les extrae el marcapasos a un 10%.

Esperemos que se desarrollen los pertinentes protocolos médicos que garanticen que estos marcapasos “viejos” funcionen correctamente y no suponen ningún peligro para el enfermo y que pronto esta reutilización sea una realidad.

Si usted lleva marcapasos, recuerde firmar el consentimiento para que se pueda reutilizar. Alguien a quien no conoce le estará eternamente agradecido.

1 comentario:

RICARDO PERAZA SALAZAR dijo...

En Colombia como y a quien se podría realizar la donación de un Marcapasos, marca St.JUDE Medical, solamente tiene tres años de uso.