sábado, 12 de abril de 2014

Abierta la primera metrolinera de España. ¿Cómo funciona?



Cuando pensamos en energías renovables, siempre nos viene a la cabeza la energía solar o la eólica. Sin embargo, hay muchas otras formas de conseguir energía eléctrica aparte de las mencionadas. Sólo hay que echarle imaginación y contar con empresas socialmente responsables que investiguen todas las alternativas existentes.

Una de estas novedosas iniciativas acaba de inaugurar la primera “metrolinera” de España. Pero, ¿qué es? Una metrolinera es una instalación que aprovecha la energía que genera el frenado de los trenes del suburbano de Madrid. Un método similar al desarrollado por Adif, las “ferrolineras”, que aprovechan el frenado de los trenes de Renfe.

El proyecto, denominado oficialmente Train2car, recoge la energía cinética provocada por las reducciones de velocidad de los convoyes del Metro de Madrid transformándola en energía eléctrica. Luego, a través de un poste de carga situado en la superficie, los conductores cargan sus vehículos eléctricos con tecnología de corriente continua, lo que les permite realizar la recarga en apenas 20 o 30 minutos en lugar de las varias horas necesarias en los postes de corriente alterna convencionales.  


El proyecto ha sido desarrollado por Metro de Madrid, Citroën y Siemens y también han participado la Universidad Pontificia de Comillas, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y Sistemas de Computación y Automática General (SICA). Los planes de los impulsores del programa pasan por instalar en los próximos años hasta 150 metrolineras por toda la red de Metro (que actualmente cuenta con 300 estaciones), llevando estos postes de recarga a los municipios madrileños que tienen más de 20.000 habitantes a los que llega el suburbano.

Esta primera metrolinera se encuentra ubicada en las instalaciones que Citroën posee en la madrileña calle del Doctor Esquerdo, en horario de 8:00 a 21:00 y será gratuita hasta el próximo mes de junio. ¿Lo malo? Qué en una ciudad como Madrid, con más de cuatro millones de habitantes, solo la podrán utilizar 622 usuarios; la totalidad del parque móvil de  vehículos eléctricos enchufables de la capital. Queda un largo camino por recorrer.