miércoles, 30 de septiembre de 2015

El programa que la CUP impondrá a la burguesía catalana. ¡Qué Dios nos coja confesados!



El resultado de las elecciones catalanas celebradas el pasado domingo deja vislumbrar un panorama que podríamos calificar de curioso e interesante. En su afán por convertir unas elecciones parlamentarias en un plebiscito sobre la voluntad de los catalanes de ser o no independientes, Convergencia (ahora sin Unió) se alió con todo aquel que coincidiese con ellos en un único punto: la autodeterminación; el resto, ya fuese economía, sanidad, educación, políticas sociales, empleo, etc. importaba poco.

Pero no fue suficiente ir cogidos de la mano a las elecciones con ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) y con varias asociaciones catalanas pro-independencia. Artur Mas (el que no desobedece sino que se rebela democráticamente) sabía que “Junts pel si” podría no alcanzar el 50% de los votos y decidió hacer frente común  con la CUP (Candidatura de Unidad Popular), un partido de izquierda, independentista, antisistema  y pancatalanista.


Ahora, tras no alcanzar ni con la CUP la mayoría en votos que “legitimase” su pretensión de autoproclamar la independencia, quiere, al menos, salvar los muebles y ser elegido una vez más Presidente de la Generalidad. Pero lo tendrá difícil ya que ha quemado todos los puentes que le acercaban a otros partidos y su futuro político depende de la CUP. Es de suponer que este apoyo no será gratuito y que impondrán (como condición innegociable) que se lleve a cabo su ideario.


Llegados a este punto, intentaremos explicar quines son estos de la CUP desgranando su programa político. Siéntense y átense los machos.  

Economía.   

- Colectivización de la propiedad privada, refiscalización de empresas y capital y reversión de las externalizaciones. O sea, más impuestos, nacionalización de empresas (sobre todo infraestructuras, agua y energía) y trabajo en cooperativas.

- Nacionalización de todas las entidades financieras que hayan recibido, de un modo u otro, dinero público. Creación de un banco público catalán.

- Salida del euro y de la UE e impago de la deuda para “desmantelar la embestida neoliberal”.

- Fiscalidad centrada en las rentas de capital, empresariales y financieras. Aplicación de una renta básica universal.

- Desmantelación de las centrales nucleares y reducción del uso energético (drástico en el “ocio privado y elitista”: campos de golf, piscinas…)

- Tierra para todos y protección del minifundismo, limitando las importaciones como “acto de soberanía” e imponiendo aranceles a la entrada de alimentos del exterior.

- Regulación del precio del mercado privado del alquiler. Prohibición inmediata de todos los desahucios de alquiler, hipoteca u “ocupación”. Su gobierno obtendrá pisos vacíos por la vía de la “cesión obligatoria”.


Empleo.

- Rechazo, boicot y promoción de la desobediencia institucional a las reformas laborales y a la legislación española.

- Inclusión en la futura Constitución Catalana de la jornada semanal de 30 horas, jubilación ordinaria a los 60 años y la posibilidad de tomar un año sabático pagado por cada 10 años trabajados, con derecho al puesto de empleo.

- Prohibición de las empresas de trabajo temporal y de las agencias privadas de colocación.

Sociedad.

- Aborto libre y gratuito.

- Reducción radical del presupuesto destinado al orden público. Expulsión de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Eliminación progresiva del armamento letal.

- Creación de un órgano de control ciudadano de los mandos policiales. Rechazo de la privación de la libertad como punición.

Política internacional

- Rechazo a formar parte de la UE, el euro, la OTAN y el Euroejército.

- Solidaridad internacionalista, teniendo como socios a Venezuela, Cuba, Sahara, Palestina, Kurdistán y “Euskal Herria”.

- Lucha contra el tratado de libre comercio con EEUU (TTIP) y boicot a empresas transnacionales.


De todos es sabido que a Convergencia le han votado tradicionalmente las clases medias y la burguesía catalana. ¿Creen que estarán de acuerdo en que con su voto se lleve a cabo un programa de gobierno como el que acabamos de describirles? ¿Llegará Artur Mas a formar gobierno? ¿Y cuántos meses tardará en volver a convocar elecciones? Estaremos expectantes ante este nuevo e “interesantísimo” capítulo del interminable folletín catalán.