sábado, 12 de marzo de 2016

Diez razones científicas que apoyan beber una cerveza a gusto



Que si sienta mal, que si engorda; que si quita el hambre; que si lleva demasiado alcohol… parece que los humanos no nos cansamos de sacarle defectos a la cerveza. Pues tengo una buena noticia para todos aquellos que disfrutamos saboreando esta bebida de dioses: todos estos inconvenientes, SON MENTIRA. 

Ahí van diez razones por las que el agua, la cebada y el lúpulo que conforman la cerveza no son perjudiciales sino, más bien, todo lo contrario.

- Nutritiva: La cerveza es un alimento saludable. Contiene diferentes sustancias nutritivas como ácido fólico, carbohidratos, magnesio y calcio, además de otras importantes para el organismo como la fibra y los antioxidantes.

- No provoca “barriga cervecera”: El aumento de la grasa abdominal no está provocada por la cerveza. La aportación calórica es baja: una caña de 200 ml. Equivale a 90 kcal. Esa barriga que todos odiamos viene provocada por una dieta desequilibrada y porla falta de ejercicio.

- Prolonga la vida: La cerveza tiene más de 2.000 componentes que hacen que tenga propiedades antioxidantes, ayudando a proteger al organismo frente a la oxidación y el envejecimiento de las células. Esta característica hace que se retrase la aparición de algunas enfermedades degenerativas.


- Previene los infartos: Ya hemos dicho que evita la oxidación de las células además de aumentar la cantidad de colesterol HDL (el “bueno”) y proteger frente a lesiones miocárdicas agudas. Existen evidencias científicas que destacan que beber cerveza se vincula a un menor riesgo de cardiopatías isquémicas, favoreciendo la función cardiaca global y que puede tener cualidades antiinflamatorias.

- Huesos más sanos: En la cerveza están presentes el silicio, que promueve la densidad ósea y evita la pérdida de hueso, los fitoestrógenos, asociados a la mejora de los síntomas de la menopausia.

- Protege frente el Alzheimer: Contener silicio reduce la biodisponibilidad del aluminio en plasma y tejido cerebral vinculado a algunas patologías neurodegenerativas.

- Menos infecciones: Mejora la respuesta inmune contra los organismos que provocan las enfermedades infecciosas, especialmente en mujeres.


- Prevención y control de la diabetes: La Sociedad Española de la Diabetes explica que “los componentes de la cerveza como la fibra soluble, los compuestos polifenólicos, los minerales y la baja graduación alcohólica actúan sobre los mecanismos y procesos que desencadenan la diabetes y sus complicaciones”.

- Recuperación en deportistas: Según una investigación del CSIC y la  Universidad de Granada, las propiedades de sus ingredientes y sus características organilépticas posibilitan que sea una buena bebida para recuperar el organismo hormonal e inmunológico de los deportistas tras realizar ejercicio.

- Aporta ácido fólico en el embarazo: Contribuye a la hidratación y aporta ácido fólico. Naturalmente, para las embarazadas la cerveza debe ser sin alcohol.


Por supuesto, todas estas ventajas descritas son consecuencia de un consumo responsable y no de una ingesta masiva de la bebida. Y por consumo responsable se entienden 2 o 3 cañas diarias para un varón y 1 o 2 para una mujer. Y deben de ser diarias: no vale acumular las de toda una semana los sábados, por ejemplo.  

Ya lo decía Benjamín Franklin: “La cerveza es la prueba de que Dios nos quiere”.