miércoles, 19 de octubre de 2016

¡Cuidado! No todo lo que compra en Internet se puede devolver



Cada día compramos más artículos a través de Internet. Unas veces porque son más baratos; otras porque no los encontramos en tiendas físicas; en ocasiones porque nos resulta más cómodo comprar y que nos lo traigan sin tener que salir de casa y muchas veces porque nos encanta comprar en la llamada “tienda más grande del mundo” que es Internet.  Pero, ¿es seguro? ¿Tenemos las mismas garantías que en una tienda física? ¿Podemos devolver lo comprado si no es de nuestro agrado?  ¿Hace falta el embalaje original para devolverlo? Intentaremos contestar a estas preguntas.

Los pagos a través de Internet han avanzado muchísimo en los últimos años. Atrás quedan aquellos tiempos en los que facilitar el número de nuestra tarjeta a una tienda online era sinónimo de encontrarnos con la cuenta vacía al día siguiente. Aun así, al igual que existen tiendas físicas en las que no nos sentimos seguros al sacar un fajo de billetes (ya me entienden),  lo mismo ocurre en la tienda online: ante cualquier duda, ni se le ocurra dar el número de la cuenta donde le ingresan la nómina. Siempre es preferible usar otros métodos de pago seguro (paypal, etc.), una tarjeta prepago o abrir una cuenta especial en el banco, con poco dinero, que solo sirva para compras en la red. Nos cobraran alguna comisión, pero la tranquilidad también se paga.


En cuanto a la garantía, la misma que comprando en la tienda de la esquina: facultad para devolver el producto en el plazo de 14 días naturales desde que lo recepcionamos, sin tener que alegar causa alguna ni tener que asumir penalización por ejercer nuestro derecho de desistimiento. Además, claro está, de la garantía de uno o dos años contra defectos de fabricación según el artículo de que se trate.

¿Hace falta el embalaje original para realizar la devolución? Es una pregunta que solemos hacernos y muchos guardamos voluminosas cajas en nuestros armarios “por si acaso”, incluso caducada la garantía. La respuesta es no. Según varias resoluciones judiciales, en aquellas compras en las que es necesario abrir el embalaje para ver el producto y comprobar que está en buenas condiciones, no es necesario disponer de éste para poder realizar su devolución.


Cuidado porque no todos los productos se pueden devolver. Cada vez compramos más productos frescos a través de Internet, ¿creen que podríamos devolver carne o pescado porque no nos acaba de gustar su apariencia? Evidentemente, no. Cualquier producto perecedero con la fecha de caducidad ya cubierta, no podrá ser devuelto. En este punto, la tienda de la esquina de nuestra calle gana por goleada. Su servicio es mucho mejor.
Tampoco se pueden devolver, ejerciendo el derecho de desistimiento, productos comprados a medida, como por ejemplo un traje, un mueble o unas cortinas.


Para finalizar, al igual que ocurre con las tiendas físicas, podemos tener otros problemas en nuestras compras en la red como cobros indebidos, retraso en la entrega del pedido, productos que llegan en mal estado, devoluciones, etc. Para estos casos, como no se puede personar ante el mostrador y exigir que le atienda el dueño (como ocurre en una tienda),  debe acudir a la oficina del consumidor de su localidad, exponerles el caso y, si se cree conveniente, presentar una denuncia. También es muy útil disponer de un servicio jurídico personal (hoy en día los hay muy económicos) que le solucionará todo este tipo de disputas sin que usted se tenga que preocupar más de la cuenta.