viernes, 28 de octubre de 2016

Tesla eléctrico fúnebre: un último paseo ecológico


¿En qué coche le gustaría realizar su último trayecto? Ya sabe: morir, al menos de momento, es algo inevitable que nos va a suceder a todos, pero ¿cómo se quiere despedir de este mundo? Muchos opinarán que ¡qué más da!, pero hay otros, ciudadanos concienciados durante toda su vida, que preferirían que su último “paseo” no ensuciara más este planeta. ¿Por qué no en un coche fúnebre eléctrico?

El carrocero holandés Remetzcar ha modificado un Tesla Model S para convertirlo en un coche fúnebre para un concesionario local especializado en este tipo de vehículos. Para conseguir que el ataúd entre sin problemas,  han cortado por la mitad en vehículo original, modificando la distancia entre ejes y han alargado la carrocería en 80 centímetros hasta los 5,77 metros. Este primer coche eléctrico fúnebre tiene una autonomía de 350 kilómetros y su interior es extremadamente lujoso, con revestimiento de Alcántara.


No  es el primer vehículo curioso que se puede encontrar en este concesionario especializado en coches fúnebres. En la web de Van der Lans & Busscher B.V. se pueden encontrar lujosos Cadillac y Mercedes preparados para el último día, así como otros más singulares como un Fiat 500 o un Citroen DS Tiburón. También los tiene rosas, en forma de remolque o furgoneta. 


En el mercado de coches fúnebres, aunque sin ser eléctricos, se pueden encontrar otros modelos “premium”  que han sufrido modificaciones impresionantes, como el Maserati Ghibli. Sobre la base de la berlina, el carrocero italiano Ellena Autotransformazioni creó un vehículo de 6,62 metros de largo y 1,94 metros de ancho, con un motor de 3 litros V6 que desarrolla 275 caballos de potencia. Un “veloz” último viaje.

Aunque las marcas más famosas de coches no suelen presumir de este tipo de vehículos (no es una gran publicidad para la marca),  también se conoce la existencia de un precioso Porsche Panamera fúnebre preparado para la ocasión.