Supongo que todos
ustedes son conocedores de la que se está armando en este país (y lo que queda
por venir) por culpa de los recortes que algunas comunidades autónomas,
totalmente ahogadas económicamente, han empezado a aplicar en el mundo
educativo.
Aparte de otras,
la medida que más revuelo está causando es la que se quiere aplicar en la Comunidad de Madrid
referente al aumento de las horas lectivas de los profesores. Si se lleva a
cabo, éstas pasarían de 18 a
20 semanales con lo que la comunidad lograría reducir el número de docentes y,
por consiguiente, rebajar los costes educativos.
Todo el colectivo
se ha puesto en pié de guerra argumentando que esta medida supondría un
deterioro de la calidad educativa. En realidad, lo único que les importa a los
sindicatos de la educación (que no a los profesores) es que mantengan en su puesto al ejército de interinos que
ahora están contratados (pagándolos entre todos) y que, de aumentar las horas
lectivas el resto, perderían irremediablemente su trabajo. Ahora bien, si los
alumnos reciben las mismas horas de clase ¿por qué se tiene que rebajar la
calidad educativa?
Debemos aclarar
dos cosas: la primera es que, por ley, los profesores pueden estar obligados a
realizar hasta 21 horas lectivas semanales y la segunda es que hay que
diferenciar entre horas lectivas y horas presenciales. En realidad, la mayoría
de profesores, aparte las 18 horas de rigor, dedican 5 horas más a guardias, 2
horas a tutoría, 1 hora a tutoría individualizada, 1 hora de atención a padres,
1 hora a mantenimiento de centro y otras 5 a índole personal (preparar las clases,
corregir...). En teoría 35 horas semanales aunque, leyendo detenidamente los
conceptos, dudo mucho que, en realidad, alguno sobrepase las 25.
Por si todo esto
fuera poco, la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), ha presentado hoy su informe “Panorama de la Educación ”, con datos
recabados en 2009 en diversos países, con esta llamativa conclusión: Los
profesores españoles son los que más horas trabajan pero también los que más
cobran.
Según sus datos, las horas
netas de clase que está obligado a impartir el profesorado
español superan la media de los países de la OCDE y de la UE , tanto en primaria como en secundaria. En
primaria, un profesor español debe impartir 880 horas anuales de clase, frente
a las 779 horas anuales que se dan, de media, en los países de la OCDE y las 755 en la UE. En cuanto a secundaria,
los docentes españoles deben impartir 713 horas de clases, frente a las 701 de la OCDE y las 659 de la UE.
Ahora bien, ¿y el sueldo? Pues en consonancia con las horas
trabajadas. Según el estudio de la
OCDE , un profesor de primaria en España gana 35.907 euros
anuales al comenzar y 50.105 en la escala máxima, más que la media de la OCDE (entre 26.512 y 42.784
euros). En secundaria, los docentes de nuestro país ganan entre 40.923 euros y
57.304 euros, también más que la media internacional, que no llega a los 30.000
euros en la retribución inicial y está en torno a los 47.000 en la retribución
máxima.
Los profesores de primaria españoles ganan más que los
franceses, que los italianos, que los estadounidenses o que los suecos y sólo
son superados por los alemanes, que ganan entre 40.000 y 54.000 euros, y por
los irlandeses y los japoneses, que ganan 60.000 y 54.000 euros,
respectivamente, al final de su carrera. En cuanto a los de secundaria, los
españoles son los que más ganan al comenzar su carrera, sólo por detrás de Alemania (48.000 euros) y quedan en
cuarta posición mundial cuando alcanzan la máxima retribución, superados por Alemania, Holanda e Irlanda. Todos estos datos,
por supuesto, a precios constantes, sin tener en cuenta la diferencia de nivel
de vida existente entre España y los países que hemos nombrado.
Sería ahora muy fácil acusar a los profesores de poco
solidarios con los problemas económicos de España al no querer realizar dos
horas lectivas extra (remuneradas aparte) a la semana. También sería sencillo
considerarlos unos egoístas por amenazar con realizar una huelga si se aplica
esta medida, cuando podría decirse que son unos privilegiados al cobrar tres
veces más que la mayoría de españoles (mileuristas), trabajando, como mucho, 35
horas semanales y con el trabajo asegurado “de por vida”.
Pero no vamos a empezar con reproches; queremos suponer que
si se lo pagan será por que se lo merecen. Ahora bien: si nuestros profesores
son los mejor pagados de la UE
(o sea, los mejores) y sus alumnos los que más horas se pasan en las aulas,
¿por qué estamos a la cola en cuanto a resultados académicos y el fracaso
escolar aumenta año tras año?
El fracaso escolar es culpa de todos: docentes, alumnos,
padres y, por encima de todos, de los políticos y sus inútiles planes
educativos. Es hora de que cada uno pongamos nuestro granito de arena para
solucionar este problema. Sin una buena educación, el futuro puede ser incluso
peor que el presente.
PD. Seguro que algunos profesores nos dejarán sus amables
opiniones tachándonos de mentirosos e indicándonos que ya quisieran cobrar esos
sueldos. Suponemos que la OCDE
no se los habrá inventado, ¿verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario