martes, 3 de abril de 2012

Emprendedores a partir de los 50 años: éxito asegurado (o casi)




Cuando hablamos de emprendedores, imaginamos a jóvenes recién llegados a la universidad que empiezan una aventura empresarial (habitualmente relacionada con las nuevas tecnologías) en el garaje de su casa o en un pequeño local y que tienen rápidamente un éxito fulgurante.

Sin duda que a ello han contribuido las biografías de Mark Zuckerberg, creador y presidente de Facebook con sólo 19 años y que se convirtió en el multimillonario más joven de la lista Forbes; de Steve Jobs y Steve Wozniak, fundadores con 21 años y en el garaje de su casa de Apple; de Zaryn Dentzel, cofundador de Tuenti, que llegó a España con 15 años en un programa de intercambio y acabó montando a los 23 la principal red social de origen español; de Michael Dell que creó la multinacional que lleva su apellido a los 22  y, como no, de Bill Gates y Paul Allen que fundaron Microsoft en el famoso garaje del primero de ellos cuando tenían 20 y 22 años. Todos jóvenes, muy jóvenes. Pero esa característica no es la principal a la hora de triunfar en el mundo de los negocios; ¿sabían que Arianna Huffington fundó su innovador e icónico Huffington Post a los 54 años?

Según un estudio realizado por Vivek Wadhwa de la Universidad de Duke y publicado por The Washington Post, la mayor parte de los emprendedores de éxito en doce sectores de rápido crecimiento pusieron en marcha sus compañías habiendo alcanzado ya los 40 años. Analizaron los casos de 500 empresarios de éxito en Estados Unidos y los datos son sorprendentes: había el doble de emprendedores con 50 años que con 25 y también doblaban los de 60 años a los de 20. ¿Quién dijo que para ser emprendedor era imprescindible ser joven?


Aquí en España la tendencia es muy similar. Durante el año 2011, los mayores de 45 años han puesto en marcha el 26% de las nuevas empresas (un 7% más que el año anterior) y la edad media de los emprendedores en España va en aumento año tras año y ya supera los 38.

¿Qué lleva a estos trabajadores a emprender esta nueva aventura en sus vidas? Primordialmente, los motivos en nuestro país son de dos tipos. Por un lado están aquellos que lo hacen por necesidad: han perdido sus empleos y ante la perspectiva de un largo periodo de inactividad, se deciden por el autoempleo. El otro grupo de “empresarios senior” es el de los profesionales altamente cualificados que han llegado a puestos de responsabilidad dentro de sus empresas y que, en un momento dado, deciden aprovechar para sí mismos su experiencia, conocimiento y red de contactos poniendo en marcha su propio negocio. Para ello se suelen valer del colchón financiero, más o menos tranquilizador, que han acumulado durante su vida profesional.

Aunque esta tendencia ya se venía arrastrando desde hace bastante tiempo, la crisis económica ha sacado a la luz una triste realidad: España está perdiendo muchísima capacidad profesional en las empresas por la dichosa manía de enaltecer a la juventud desperdiciando la valiosísima experiencia de trabajadores altamente cualificados. Es una pena que muchos empresarios no se den cuenta de que la mejor forma de revitalizar sus empresas es acertar con la combinación correcta entre juventud y experiencia.


Cada vez más trabajadores “mayores” se cansan de aguantar las organizaciones farragosas de las grandes empresas o el famoso “lo sentimos, buscamos jóvenes prometedores” y tienen la valentía de dejar su puesto de trabajo (habitualmente bien remunerado) o abandonar la comodidad del paro (a la espera de un empleo de asalariado) para ponerse a trabajar por su cuenta.

Y los resultados de esa aventura suelen ser satisfactorios ya que en la fase de consolidación de esas nuevas empresas, momento en que empieza a demostrarse la viabilidad del proyecto, más de la mitad (56%) de ellas está comandada por un emprendedor de más de 45 años. O sea, tienen el doble de éxito que los de menor edad.

Además, según reconocen ellos mismos, dar este paso tan importante en sus carreras profesionales, les ha rejuvenecido. Y seguro que también se sienten más felices.