sábado, 22 de septiembre de 2012

Economía para novatos: diferencias entre TAE y TIN

 

Dicen que los españoles tenemos una escasa cultura financiera y que si esto no hubiese sido así, quizás esta dichosa crisis la hubiésemos sobrellevado mucho mejor. Estoy convencido de que quienes lo dicen tienen mucha razón, aunque tenemos que reconocer que con los dirigentes que nos ha tocado sufrir, ni teniendo todos los españoles un master en economía por Harvard nos habríamos salvado. 

Iniciamos con este post una serie en la que trataremos aclarar algunas de las dudas que a todos nos asaltan cuando oímos hablar de economía. Simplemente eso; no pretendemos sentar cátedra ni optar a ningún premio. Para eso ya existen muchos otros blogs y webs especializadas que, sin duda, les ayudarán mucho más. Les animamos a consultarlas.

Empezaremos con un concepto que nos atañe a todos. Al contratar un depósito con nuestros ahorros o a la hora de pedir un crédito, ¿qué significan TAE o TIN?


TAE (tasa anual equivalente) y TIN (tipo de interés anual) son los términos financieros más habituales a la hora de hacer referencia a la rentabilidad de un producto bancario, tanto de ahorro como de financiación. Es decir, lo que nos “dan” por nuestros ahorros en un depósito o lo que nos “piden” por prestarnos dinero.

Tal como su nombre indica, la TAE nos indica lo que recibiríamos o pagaríamos al cabo de un año; el TIN en cambio, nos dice lo que recibiremos en el periodo contratado, que puede ser diferente al periodo anual. La diferencia entre uno y otro estriba en que el pago de los intereses (que puede ser quincenal, mensual, trimestral, etc.) hace cambiar las cifras que percibiremos al final del periodo. Les pongo un ejemplo:

-Depósito de 10.000 euros a un año con abono de intereses mensual. Nos dicen que el TIN es de un 3% y la TAE del 3,05%. ¿Por qué esta diferencia?

Simplemente por el pago de los intereses: si dividimos el TIN por 12 meses nos resultará un interés de 0,25% cada mes. Multiplicando esta cantidad por 10.000 euros nos da que el primer mes nos abonarán 25 euros. ¿Y el segundo? Como nuestros ahorros han crecido hasta 10.025 euros, al aplicarle ese 0,25, los intereses de ese segundo mes son de 25,06 euros; al siguiente serán de 25,13 euros y así sucesivamente hasta el final del año. El total cobrado cuando finalice el periodo no será de 300 euros como cabría suponer sino de un poco más. Estas cifras variarán si el abono de intereses es trimestral, semestral o anual. En este último caso, el anual, la cantidad final si será de 300 euros, es decir, la TAE y el TIN coincidirán. Por eso, es preferible que el abono de los intereses sea por el periodo más corto posible y el pago de los mismos (en los créditos), cuanto más largo, mejor.


Un último consejo: huyan de las tasas que se diferencien demasiado de la media del mercado. Cuando los intereses por un depósito rondan el 3%, si consigue uno con el 4%, enhorabuena, pero si le ofrecen el 8%, no se le ocurra contratarlo: seguro que la entidad que lo ofrece no es del todo fiable. Con los créditos ocurre lo mismo: si encuentra uno en el que le cobren la mitad por los intereses, ¡cuidado! Lea bien la letra pequeña que seguro que hay gato encerrado.