martes, 4 de septiembre de 2012

La tristeza de Cristiano Ronaldo le puede costar 31 millones anuales al Real Madrid



Por primera vez en varios meses, la noticia más oída en España durante estos días no ha sido la dichosa prima de riesgo ni los temidos recortes económicos del gobierno de Rajoy. No; hay una noticia mucho más importante que ha sacudido al país entero: Cristiano Ronaldo está triste.

Ha sido titular informativo no solo para los tertulianos de los debates deportivos de televisión sino incluso para los periodistas deportivos de verdad. Todos han hablado de ello y todos han intentado encontrar los motivos de esa tristeza. Que si Cristiano no se siente querido por su afición; que si su novia quiere dejarlo; que si se lleva mal con algunos compañeros; que si está celoso por no recibir el premio al mejor jugador de Europa… Todo son conjeturas ya que no ha dado los motivos de su tristeza, pero cada vez más coge más fuerza la versión de que el problema no tiene nada que ver con todo eso sino que es más bien un problema… económico.


¡Ostras! exclamarán muchos de ustedes. ¡Si el muchacho cobra diez millones de euros (aparte primas, etc.) una vez pagados los impuestos! ¿Cómo pede tener problemas económicos?
No. No es que se vea apurado para llegar a fin de mes, puesto que a esta cantidad todavía hay que sumarle los elevadísimos ingresos que tiene por publicidad. Es una mezcla entre la economía y los celos.

El señor Ronaldo tiene uno de los mayores egos que ha podido contemplar la humanidad. No es que se considere el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos; es que lo repite cada vez que abre la boca. Oyéndole parece que tiene que disputar todos los partidos él solo contra once adversarios y que el mundo del balón no sabe de qué va esto al considerar que Messi es mejor jugador que él. Nunca falla; nunca alaba a sus compañeros; nunca se arrepiente de ninguna jugada… él es el mejor. Y siendo el mejor, ¿cómo puede cobrar ningún otro futbolista (y menos aun Messi) más que él?

Por ahí van los tiros. Comprobando las estadísticas, encontramos hasta nueve jugadores con mayores emolumentos que el portugués: encabeza la lista Samuel Eto´o con 20 millones libres de impuestos y le siguen por este orden Zlatan Ibrahimovic (14,5), Wayne Rooney (13,8), Yaya Touré (13), Kun Agüero (12,5), Didier Drogba (12), Fernando Torres (10,8), Darío Conca (10,6) y Messi (10,5). Él no puede ser el décimo, así que ya se ha puesto en contacto con el “presi” Florentino Pérez y le ha pedido una subida de sueldo junto con una ampliación de contrato.


Cristiano llegó al Real Madrid en el año 2009 y firmó un contrato hasta el 30 de junio de 2015. Cuando lo hizo, todavía estaba en vigor la llamada “Ley Beckham” que suponía una importante reducción en el IRPF para los trabajadores extranjeros, con un salario superior a los 600.000 euros anuales, que cambiasen su residencia fiscal a España. Esa ley la abolió el gobierno socialista en noviembre de ese mismo año, por lo que cualquier contrato firmado con posterioridad, ya no puede beneficiarse del pago del 24% en el IRPF y debe tributar al 43% (con la última subida de impuestos, al 52%).

A partir del 1 de julio de 2015, Ronaldo (más bien el Real Madrid) pagaría un 52% sobre el sueldo del jugador. ¿Y cuanto sería el sueldo neto? Varios especialistas en la materia dicen que el portugués está convencido de que un superclase como él debe cobrar, al menos, 15 millones de euros. Si la tributación continuase siendo del 24%, la cantidad que debería desembolsar el Real Madrid rondaría los 20 millones, pero siendo al 52%, la barbaridad llega hasta los ¡31 millones de euros anuales!

Que se lo piense rápido el club porque ya se sabe como actúan estas egoístas estrellas del fútbol: primero dicen que están “tristes”; luego suben el listón y dejan caer que no están a gusto y que se quieren marchar; y si con eso no consiguen lo que quieren, presionan hasta que explota el tema y su equipo no tiene más remedio que malvenderlo. Sin ir más lejos, lo que ha pasado este verano con el Real Madrid y Modric.


Ya sabemos que estos futbolistas de élite tienen que cobrar millonadas porque, al fin y a la postre, generan un dineral para sus clubes, Pero, sin querer caer en demagogias: ¿saben cuantos parados respirarían por poder cobrar los famosos 400 euros al mes con el dinero que desembolsará el Real Madrid cada año? Aproximadamente, unos 7.000. ¿Y nos tenemos que preocupar porque Cristiano Ronaldo esté triste? ¡Venga ya!

En serio; señores periodistas deportivos: ¿tenemos que oír a todas horas estas estupideces de un señor que cobra 15.000 euros todas las mañanas por abrir un ojo y 15.000 más por abrir el otro? Estas “estrellas” podrán decir lo que les venga en gana, que sobrados de inteligencia tampoco andan, pero ustedes no pueden ser los altavoces de unas palabras que SIEMPRE van encaminadas a amasar más y más dinero.

Quizá, si no le diesen tanto bombo, estas tonterías desaparecerían. O quizá, los españoles nos cansemos de su mediocre periodismo, dejemos de prestarles atención y consigamos el mismo objetivo. De ustedes depende.