martes, 22 de enero de 2013

Calcule su “libertad financiera” y pierda el miedo a quedarse sin empleo



Transcurridos cinco años desde que empezó esta crisis económica, hasta aquellos que creían que tenían su trabajo asegurado para toda la vida, empiezan a dudarlo. Esa incertidumbre atormenta hasta al más optimista de los mortales y provoca que todos vivamos con el miedo de que, de un día para otro, perdamos nuestro trabajo y empiece el maldito círculo vicioso que nos lleve a la miseria.

La pregunta que surge de inmediato es la siguiente: si perdemos nuestra principal fuente de ingresos ¿cuánto tiempo podríamos aguantar con nuestro actual nivel de vida antes de quedar arruinados? La respuesta a esa pregunta se conoce como “libertad financiera” y lo explica perfectamente en su último libro titulado “Ten peor coche que tu vecino” el escritor Luis Pita.

Básicamente se trata de eso, de saber cuántos meses o años sobreviviríamos sin volver a trabajar. Para ello, debemos sumar todo el dinero disponible, ya sean cuentas bancarias, depósitos, acciones o cualquier otro ingreso habitual incluyendo los provenientes del subsidio de desempleo en el caso de que tengamos derecho a cobrarlo. Una vez calculado, lo dividiremos por los gastos mensuales que habitualmente tengamos y el resultado serán los meses o años que podríamos vivir antes de volver a trabajar.

¿Le sale un periodo muy corto? ¿Querría disponer de más tiempo de “libertad financiera”? Pues ya sabe: deberá ahorrar por lo que le pueda pasar. Luis Pita ofrece algunas recomendaciones en su libro que, aunque algunas de ellas puedan parecer obvias, no viene mal recordar.

- Practique el preahorro. ¿En qué consiste? Es muy simple, basta con pedir al banco donde nos ingresen la nómina que separe parte del sueldo antes de ingresarlo en la cuenta habitual y que esa cantidad la dirija a una cuenta de ahorro sin que tengamos que indicarlo todos los meses. Ya saben, como ese dinero no llega a nuestra cuenta corriente (dicho de otro modo, a nuestros bolsillos) no lo podemos gastar.

-Ahorre en las subidas de sueldo. Si podía vivir con lo que ganaba antes, ¿por qué gastar de más si le han subido el sueldo? Coja esa cantidad extra y ahórrela.


- Cero deudas. Fácil de decir, ¿verdad? Pita propone el método cascada para reducir el nivel de deuda. Consiste en realizar un esfuerzo extra y liquidar lo más rápido posible la deuda más pequeña. Luego, con el dinero de la cuota que ya no pagamos, intentaremos liquidar por anticipado la siguiente y así hasta llegar a la mayor.

- Austeridad. No se trata de pasar penurias, simplemente hay que evitar los derroches. La sociedad parece que nos empuje a consumir productos para ser feliz o simplemente para que nos sintamos realizados: coches grandes cuando lo que necesitamos es un utilitario que consuma poco; vacaciones en lugares a los que no nos apetecía ir simplemente porque el vecino tenía previsto hacerlo al mes siguiente y queríamos “chafárselo”; ropa “de marca” para bajar al supermercado; smartphones carísimos a los que no les sacamos ni un 10% de su potencial…   

- Invertir. El ahorro hay que ponerlo a trabajar para que produzca ingresos. Pero hágalo con cabeza, sin arriesgar aquello que tanto nos ha costado conseguir. Invierta en lo que conoce y ante cualquier duda, consulte a un experto. Pero que sea un experto de verdad;  no vale ese amigote “sabelotodo” que todos conocemos.

- Ingresos pasivos. Potencie todo aquello que le pueda provocar ingresos… sentado cómodamente en el sillón de su casa. Nos estamos refiriendo a cobro de alquileres, dividendos sobre acciones, intereses de depósitos o de deuda del Estado, venta automatizada de productos o publicidad, derechos de autor, royalties, etc.


Todos estos pasos le pueden llevar a la tan ansiada libertad financiera y, a partir de ahí, dedicarse a los proyectos que le interesan, a su familia, a emprender, a vivir sin agobios y a no tener que pensar, con miedo atroz, qué hará o cómo subsistirá si se queda sin empleo en un corto periodo de tiempo.

Puede parecer complicado, pero si pensamos que el señor Pita ha calculado que tiene una libertad financiera de diez años tras seguir sus propios consejos…