martes, 18 de septiembre de 2018

Con más moral… que Kanteron Systems




“Con más moral que el Alcoyano”. Creo que todos hemos oído la famosa frase que hace referencia al optimismo con que encaraba sus partidos el equipo de fútbol de la ciudad de Alcoy, en la provincia de Alicante. Aunque existen varias versiones sobre el origen de la frase, la que más visos tiene de ser la auténtica es aquella que hace referencia al enfado que demostraron sus jugadores, jugando en primera división allá por los años 40 del pasado siglo, cuando el árbitro de turno pitó el final del partido antes de tiempo cuando iban perdiendo por goleada. Al parecer, todavía pensaban que podían remontar. Pues bien, hemos encontrado un símil en la actualidad, en este caso en el mundo empresarial: Kanteron Systems.

Hace unos días surgía la noticia: “Kanteron Systems, empresa española (más concretamente valenciana), ha enviado una carta al consejo de administración de la empresa belga Agfa-Gevaert planteando la posibilidad de lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre esta compañía. El fundador y consejero delegado de Kanteron, Jorge Cortell, afirma que la integración permitiría revitalizar el negocio de la compañía belga aprovechando su tecnología puntera”.


Antes de pasar adelante con la noticia, reseñar que Agfa, tras ser una empresa puntera en el mundo de la fotografía (en competencia directa con Kodak a finales del siglo pasado), se dedica actualmente a la fabricación de equipos digitales de imagen e impresión para grandes clientes, principalmente empresas y hospitales y que Kanteron Systems se dedica a desarrollar software que permite compartir imágenes y datos sobre diversas enfermedades entre profesionales del sector médico.

Pues bien, Agfa, tras recibir la misiva proponiendo el acuerdo, ha rechazado abrir negociaciones en estos momentos. ¡Qué prepotentes! pensarán algunos. Pues no crean. Agfa tiene un valor en bolsa de 650 millones de euros y en 2017 facturó 2.443 millones de euros, con un beneficio neto de 45 millones (un 44% menos que el año anterior) y con una deuda de apenas 18 millones. Por su parte, Kanteron Systems en 2017 facturó 265.651 euros, perdiendo casi 600.000 euros.


Los belgas, con accionistas tan importantes como el fondo soberano de Noruega y Dimensional Funds, deben de habérselo tomado a cachondeo, aunque no lo hayan dicho. ¿Cómo se atreve una empresa de la que nadie ha oído hablar y que factura un 0,01% de lo que facturamos nosotros a hacernos una OPA? Pues con mucha moral, con mucho atrevimiento y con un plan de negocio que, de salir bien, sería el pelotazo del siglo. Así se mueve en muchas ocasiones el mundo empresarial.

La idea es simple, no han inventado nada. Kanteron plantea una OPA financiada principalmente con deuda financiada por la banca. Una vez conseguida la empresa, esa deuda sería repagada con los recursos que genere el grupo resultante de la integración. Y vistos los números, sería la propia Agfa quien la pagase. Al finalizar, David se quedaría con Goliat, siendo éste quien habría corrido con todos los gastos de la fiesta.

El "modus operandi" ya lo llevaron a cabo muchos españoles antes de la crisis y vuelven a hacerlo ahora. Se compra un piso (o varios) mediante una hipoteca, luego se alquila a un alto precio y, con ese dinero, se va devolviendo el préstamo. Al final, el piso es suyo sin haber soltado un euro. Pues lo mismo con una empresa.

Suponemos que la idea no llegará a buen puerto, pero, ¿y si sale bien? ¿Imaginan multiplicar por 10.000 veces sus bienes sin invertir ni un céntimo?
  
  

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