miércoles, 10 de octubre de 2012

Sin sus “exportaciones” a España, Cataluña entraría en números rojos



Desde que el “President” Artur Mas emprendiera su preelectoral huida hacia delante en pos de la soberanía y la independencia de Cataluña con respecto de España, muchos han sido los argumentos que hemos escuchado a favor y en contra de esta opción. En este blog no queremos entrometernos en disquisiciones históricas o constitucionales que demuestren quien lleva razón; que ya hay otras muchas publicaciones que lo tratan. Aquí nos vamos a detener en el tema económico que, al final, será el que decante la balanza hacia uno u otro lado. Sobre todo si de catalanes estamos hablando.

Uno de los argumentos que siempre están en boca de los independentistas catalanes es “aquel que dice” que el gobierno de Madrid les está robando los impuestos que pagan y que por eso su economía va tan mal y su déficit es el más elevado de todas las autonomías. A esto suelen contestar los contrarios a la autodeterminación aquello de la solidaridad entre las diferentes regiones de España y que esta diferencia entre lo que pagan y lo que ingresan está suplida con creces con las relaciones comerciales que mantienen con el resto de las autonomías. Los soberanistas no tragan y responden que Cataluña podría sobrevivir sin exportar al resto de España ya que ellos venden más fuera de nuestras fronteras. ¿Qué hay de cierto en todo esto?


En el último informe de comercio interregional que el Centro de Predicción Económica (Ceprede) elabora con datos facilitados por la Generalitat catalana aparece que durante el primer semestre de 2012,  Cataluña realizó fuera de España un 54% de sus ventas. Indudablemente, la comunidad catalana está aumentando año tras año el porcentaje de lo que vende en el extranjero, ya que si en 2010 consiguió por primera vez vender más en el exterior que en resto de España (52%), en el 2011 llegó al 53% y en lo que llevamos de año ha superado esa cifra para conseguir ese 54% al que hacíamos referencia. Según ellos, los motivos de este cambio han sido la apertura al exterior (supongo que para justificar lo de las “embajadas”) y la mejora en su competitividad, aunque creo que también habrá tenido mucho que ver la desgraciada crisis económica (falta de consumo) que sufre España entera, incluidos ellos.

Ahora bien, que vendan más en el extranjero no quiere decir que puedan sobrevivir sin España. Cataluña es una región rica y como tal, su balanza comercial refleja un importante superávit de 5.355 millones de euros durante estos seis primeros meses. Pero adentrándonos un poco más en esos números, descubrimos que ese superávit viene dado, exclusivamente, por su relación comercial con el resto de España. Así, Cataluña exportó al resto de las CCAA 24.880 millones de euros 46% del total de sus exportaciones) mientras que solo importó 13.196 millones (27% del total). Es decir, tuvo un superávit de 11.685 millones.

Con el resto del mundo, sus exportaciones fueron de 29.140 millones (54% del total) y sus importaciones de 35.470 millones (73%), arrojando un déficit de 6.330 millones en el semestre.

Las cifras no dejan lugar a dudas: sin España, Cataluña tendría unos números rojos semestrales de 6.330 millones de euros.


Está claro que aunque Cataluña se independizase, continuaría vendiendo sus productos en España; decir lo contrario es una memez. Aunque también resulta utópico creer que esas ventas no se verían mermadas una vez alcanzada su soberanía. Si actualmente ya se produce, aunque minoritariamente, el famoso boicot a los productos catalanes, imaginen lo que ocurriría luego.

Las empresas catalanas venden unos 50.000 millones de euros anuales en el resto de España. ¿Estarían dispuestas a arriesgarlo todo por apoyar las ambiciones independentistas del señor Mas?