martes, 11 de enero de 2011

Firmas en apoyo a la insumisión contra la ley del tabaco



Una vez más, el aparato de propaganda del Gobierno del PSOE ha vuelto a dar en el clavo: cuatro millones y medio de parados, la economía a punto de ser intervenida desde Europa y todos los ciudadanos hablando (y discutiendo) sobre la prohibición de fumar en bares y restaurantes. Para otros menesteres está claro que son un fracaso pero, cuando dentro de año y medio dejen la política, tienen un futuro prometedor en el mundo de la publicidad.

Personalmente apenas me afecta: antes entraba poco en los bares y ahora no entro nunca. Lo malo para los dueños de estos establecimientos es que parece que hay mucha gente que está tomando esta misma postura: según alguno de ellos, los ingresos han mermado desde el pasado 2 de enero hasta en un 80%. Pero su enfado va más allá ya que con la anterior ley (con una vigencia de apenas cuatro años) tuvieron que desembolsar un buen dinero (mínimo 30.000 euros) para adaptar sus instalaciones y que sus clientes pudiesen seguir fumando allí.


Estas medidas contempladas en la anterior ley parecían las correctas: con ellas se conseguía que existieran bares en los que no se podía fumar, otros en los que si y una tercera opción donde se delimitaban zonas para ambos tipos de clientes. Sin embargo, la economía de mercado manda, los dueños de los bares comprobaron que hacían más caja permitiendo fumar y los bares donde estaba prohibido se podían contar con los dedos de una mano.

¡Menuda afrenta para la política progresista de Zapatero! ¿Cómo osaban llevarle la contraria los dueños de los bares? ¡Pues “pa” chulo, José Luis! ¡A partir de ahora se prohíbe fumar en todos los bares y restaurantes de “mi” país!... Y de paso, que el “pueblo” se distraiga discutiendo sobre esta ley.


Apenas han pasado diez días y muchos restauradores ya se han percatado de su negro futuro. Los clientes no aparecen y cuando lo hacen, consumen la mitad de lo que lo hacían antes: “el bar vacío y los que echaban la partida de dominó, fumando en la puerta ¡y sin consumir!” Además, ¿donde están esos no fumadores que según ellos no entraban por lo del humo?

De perdidos al río y antes de cerrar... insumisión. Varios bares y restaurantes (sobre todo de la Comunidad Valenciana) han decidido secundar la campaña de insubordinación y no sólo permiten fumar en sus establecimientos, sino que han puesto en marcha una campaña para conseguir 500.000 firmas y llevar a las Cortes Generales el debate sobre los cambios en la normativa (pueden firmar y unirse a la campaña en este enlace).

Pero lo que más me fastidia de esta ley es el enfrentamiento que está provocando entre los españoles. Leyendo los comentarios que aparecen en los periódicos digitales, pueden encontrarse frases como estas: “mira, si se cierran unos pocos bares, tampoco pasa nada. Selección natural, sobrevivirán los mejores”, “recoged firmas y luego las liáis y os las fumáis”, “sanción a los bares insumisos ya”, “me alegro, tendréis que cerrar”, “firma donde quieras, aunque se consigan 500.000 firmas somos más lo que estamos a favor de la Ley, y también podemos recoger firmas para que se endurezca más”... Parece que existe gente que disfruta fastidiando y se deleita con el sufrimiento de los demás. Más que preservar su salud, lo que buscan es amargarle la vida a los fumadores y a los dueños de los bares donde ellos no entrarán nunca.


No hace mucho tiempo, leí un editorial que justificaba las decisiones del gobierno (de todos los gobiernos del mundo) alegando que no tenían más remedio que tomarlas. Según el autor, como está suficientemente demostrado que el fumar provoca enfermedades, un enfermo de cáncer pulmonar podría acudir a la justicia y pedir una indemnización millonaria a las tabaqueras y a los gobiernos que permiten la venta del tabaco a sabiendas de que es malo para la salud (tienen la obligación de salvaguardar la salud de sus ciudadanos).

¿Solución? Llenar las cajetillas con mensajes amenazantes que advierten de su peligrosidad, traspasando así toda la responsabilidad al fumador. Con ello se consiguen tres objetivos: eximen de responsabilidad a sus “amigas” las tabaqueras y a la propia administración, quedan como salvaguardas de la salud de la población “obligando” a colocar esas advertencias y por último, pero no menos importante, continúan ingresando los suculentos impuestos que proporciona el tabaco.

Pero el círculo virtuoso no estaba cerrado del todo: quedaban los fumadores pasivos. Si se llega a demostrar que sufren enfermedades por culpa de otros (los fumadores), los gobiernos volverían a estar en jaque por las mismas razones anteriores. Con la anterior ley se prohibió fumar en los centros de trabajo; ahora acaban su misión prohibiéndolo en los últimos locales donde estaba permitido: bares y restaurantes. ¿Aun creen que estas leyes se dictan para salvaguardar la salud de la población?

Y si es tan peligroso, ¿por qué no prohíben su venta? ¡Ah, claro! Por lo de los impuestos...

4 comentarios:

Mutten dijo...

Excelente articulo, me quito el sombrero, permiteme que lo enlace en mi blog, donde tambien hablo sobre el tema...
Un saludo

Sermau dijo...

Gracias por leernos.
Tu blog también está interesante; lo enlazo.
Saludos.

JazzMan dijo...

Para seros sincero, hay una frase que es una mentira como una catedral, la que dice en la que se contemplaba la creacion de bares de fumadores y bares de no fumadores.

En realidad lo que sucedía es que todos los bares eran de fumadores porque un negocio siempre intenta apelar al mayor numero de personas.

en un grupo de 3 personas y habiendo (mas de) un 30% de fumadores en españa la probabilidad de que uno al menos sea fumador sube a cerca del 90%, y en un grupo de colegas que uno haga presion para ir al bar en el que se puede fumar suele desestabilizar la balanza.

Y aparte, la educacion dicta que tirarse un pedo en un espacio cerrado es de mala educacion. En mi opinion tambien lo es encenderte un cigarrillo en mis narices.

"le importa que fume?"
"no, le importa que me tire un pedo en su cara"

JazzMan dijo...

leñe, pa una cosa que hace bien este gobierno de pacotilla!!

(va a ser que en el resto estoy de acuerdo)