miércoles, 9 de julio de 2008

Casillas solidario en el Valle Sagrado de los Incas, Perú


Los grandes deportistas no sólo demuestran que lo son en el campo de juego sino también en su vida privada. Son los actuales iconos de nuestros niños y jóvenes; el espejo en el que se miran y como tales, deberían comportarse como auténticos ejemplos vivos de la defensa de los ideales más puros: solidaridad, compañerismo, defensa de los derechos humanos, del medio ambiente...
Desgraciadamente, muchos de ellos son ejemplo de todo lo contrario: del mercantilismo, del mundillo excéntrico del famoseo, del doping, del lujo desmedido...

Es por todo ello que nos alegramos cuando surgen noticias como la que traemos hoy a este blog. Uno de los héroes de la selección española de fútbol, brillante ganadora de la recientemente terminada Eurocopa 2008, el guardameta Iker Casillas, ha decidido iniciar sus vacaciones estivales visitando la aislada comunidad campesina de Patabamba, situada a más de 3.800 metros de altura en mitad del mítico Valle Sagrado de los Incas, en Perú.


Otro mítico futbolista español, Emilio Butragueño, a la sazón directivo de la ONG Plan Internacional, fue el que embaucó a Iker en esta aventura, aunque quien eligió el país a visitar fue el propio Casillas.
Una vez en el precioso pueblo, fueron recibidos por una lluvia de pétalos de flores y escoltados por niños que portaban banderas de Perú y España. Allí pudieron comprobar la labor realizada por la ONG en el pueblo, donde han levantado una escuela, un taller de artesanía y un ambulatorio.
Un poco más tarde repartieron 100 balones de fútbol entre los niños e incluso improvisaron un partidillo con los chavales de allí.


Así es la vida de estos modélicos deportistas; unos días antes estaba jugando uno de los partidos más importantes de su vida, la final de la Eurocopa, delante de miles de millones de aficionados que lo vieron por televisión desde los cinco continentes, y ahora, en un pueblo perdido de los Andes, juega con unos niños que, seguro, no lo olvidarán el resto de sus vidas. Un día feliz, sin duda.
Deporte y solidaridad unidos de la mano de Iker Casillas. Todo un gran deportista. Este sí es un ejemplo que pueden imitar nuestros hijos.

martes, 8 de julio de 2008

Represión al periodismo en los Juegos Olímpicos de Pekín


Se veía venir. Las costumbres de las personas no cambian de la noche a la mañana y las de los dictadores, menos todavía. Me refiero, una vez más, a las autoridades chinas y a sus Juegos Olímpicos, que están a la vuelta de la esquina.
A pesar de las promesas que efectuaron en su día sobre el respeto a la libertad de información para poder optar a ser sede olímpica, las cosas no han cambiado en la dictadura asiática. Así lo denuncia la asociación Human Rights Watch (HRW) en su estudio “Zonas prohibidas de China. El cierre del Tibet y de otras áreas sensibles a la prensa”. En él han mostrado su inquietud por el riesgo que afrontan los informadores extranjeros y chinos.
La organización denuncia la expulsión y exclusión de los corresponsales extranjeros del Tibet tras las revueltas del pasado mes de marzo, así como la violación de unas regulaciones temporales que, desde comienzos del 2007, daban una mayor libertad de movimiento a los periodistas extranjeros. Se preocupan que muchas de las historias importantes que puedan ocurrir tanto en los Juegos como alrededor de ellos, no puedan ser contadas por la peligrosidad que entraña ejercer de periodista en China.



Lo único de lo que podrán hablar y escribir será de lo que les interese a las autoridades chinas y quedarán sin cubrir temas como las entrevistas a los disidentes y activistas de derechos humanos, protestas de campesinos que se desplacen a Pekín durante los Juegos en búsqueda de una salida a los abusos que se hayan cometido en su contra en sus localidades de origen, denuncias contra las diferentes censuras que tienen que padecer los habitantes del país y, resumiendo, todo aquello que no quieran que se sepa.

Los que creyesen que debido a los Juegos Olímpicos habría una relajación de las férreas costumbres y una cierta apertura hacia la democracia, se han equivocado. Sólo veremos la propaganda del régimen dictatorial, para mayor gloria y perpetuación de sus dirigentes. ¡Cómo me recuerda a las Olimpiadas de 1936, con Hitler en el palco!



En otras ocasiones, desde este mismo blog, nos hemos decantado por no promover un boicot a los Juegos. Nunca se debe mezclar política y deporte. Lo que si aconsejábamos era un boicot por parte de las autoridades de las democracias occidentales a todos los actos oficiales que llevan aparejados unos Juegos Olímpicos.
¿Creen que algún dirigente occidental va a perderse la inauguración, la clausura o los “saraos” de los quince días que dura el evento? Apuesto tres a uno a que el 95% de ellos estarán sentados al lado de los dictadores chinos. Mucho hablar de derechos humanos en las partes más recónditas del planeta para luego bajarse los pantalones delante de los dirigentes que más los violan.

El mayor error fue concederles la organización de los Juegos. A partir de ahora, a sufrir el autobombo de los dictadores comunistas chinos. Ya se encargarán ellos de que no haya ningún periodista que diga algo inconveniente.

lunes, 7 de julio de 2008

Impuestos no, gracias



Prácticamente todos los días leemos o escuchamos manifestaciones favorables para que nos suban los impuestos.
Unas veces es la liga antitabaco que reclama que las cajetillas sean gravadas con un 200% de más en impuestos para así conseguir que la gente deje de fumar, otras son los ecologistas pidiendo un desmesurado impuesto sobre la gasolina para que nos dejemos el vehículo en casa y no contribuyamos al cambio climático (la famosa frase de “he tenido que vender el coche para comprar gasolina”) y otras son nuestros “amigos” de la SGAE los que nos piden una “limosna” en forma de impuesto para poder subsistir “precariamente” a la piratería.

Cualquier colectivo que se precie tiene entre sus objetivos una petición para que nos impongan más impuestos, ya sean partidos políticos minoritarios, grupos ecologistas varios, asociaciones de vecinos, de comerciantes, y, si me apuran, hasta la junta parroquial del barrio.
Los ciudadanos “normales” parece que ya nos hayamos acostumbrado a tales peticiones y algunos están convencidos de la necesidad de encontrarse en sus recibos impuestos como el IVA u otros tan variopintos como depuración del agua (cuando resulta que vives aislado en el campo y bebes de tu propio pozo), recogida de basuras (y te toca llevarla personalmente al vertedero porque no hay contenedores a menos de dos kilómetros de tu casa) o el de garantía de suministro eléctrico (y hay días que cortan la luz cuatro o cinco veces).


¿Creen que pagan ustedes demasiados impuestos? Yo estoy convencido de que si. Y los números corroboran mi creencia: los españoles trabajamos 142 días anuales para pagar impuestos al estado. Lo han leído bien: ¡142 días! Si tenemos en cuenta que en la Edad Media se consideraba siervo a aquel que debía pagar más de 40 días anuales a su señor ¡ya me dirán qué somos nosotros!
Este régimen servil (esclavitud me atrevería a decir) hace que cada uno de ustedes trabaje para el estado, a jornada laboral completa, hasta el día 21 de mayo de cada año.
A partir del día 22 (deberían instaurarlo como festivo: “el día de la libertad fiscal”) usted ya puede disponer de sus salarios como estime conveniente.
Y, ¡cuidado!, ese día se va retrasando cada vez más. En 1995, la presión fiscal llegaba hasta el 30 de abril, en el 2002, ese día llegaba apenas empezado el mes de mayo, concretamente el día 5. Ahora, con datos del 2007 necesitamos muchos más días para cumplir con nuestras “obligaciones” con el estado. Está claro, cada año pagamos más impuestos. ¡Para que ahora nos venga el rey mago Solbes con los dichosos 400 euros!

¿Son necesarios los impuestos? Por supuesto que si. Las sociedades tienen que estar bien organizadas y esa organización cuesta dinero. Pero, ¿es preciso que con mis impuestos se tenga que pagar el viaje multitudinario de nuestros representantes (Casa Real incluida) a la final de la Copa de Europa de fútbol? ¿O se subvencione parte de la cabalgata del Día del Orgullo Gay? ¿O se pague un diccionario catalán – sánscrito (lengua que, por cierto, no utiliza nadie)? Y que conste que no tengo nada contra el fútbol, los gay o el sánscrito ese.
Incluso quiero ir más lejos: prefiero pagarme las medicinas que necesite antes que incrementar esa inmensa hucha que todos tenemos en la Seguridad Social y pagar cada vez que tenga que pasar por la carretera que me conduce hasta mi trabajo antes que financiar una autovía en una lejana provincia por la que no pasaré en mi vida. Pero ya sé que esto es llevar las cosas demasiado lejos.


¿Y qué ocurre en otros países? Pues parece ser que en todo el mundo están, más o menos, igual. En algunos países como Rumania, Irlanda o Estonia, terminan de pagar a finales de abril y en otros como Dinamarca o Suecia lo hacen a finales de junio. Pero claro, los servicios que después obtienen no son los mismos.
Desgraciadamente no he podido conseguir datos de Sudamérica. Tengo curiosidad, si alguien me los puede facilitar...

Que no les engañen: pagando menos impuestos no viviríamos peor sino todo lo contrario. El buen gestor no es el que recauda más sino el que aprovecha mejor los recursos de que dispone. Y todos queremos que nuestros gobernantes sean buenos gestores, ¿verdad?

viernes, 4 de julio de 2008

España “obliga” a Mauritania a violar los derechos humanos

Con la llegada del verano, vuelven a asomar las pateras por las costas de las Islas Canarias. Aunque este problema siempre ha existido, fue a raíz de la legalización masiva de los sin papeles, que llevó a cabo el gobierno de Zapatero, cuando la llegada de pateras se multiplicó. Durante dos o tres años, este “desembarco del siglo XXI” ocupó las portadas de todos los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales. No pasaba día en el que no llegasen dos o tres pateras cargadas con inmigrantes subsaharianos, en pésimas condiciones la mayoría de veces, que buscaban un futuro en el continente europeo.


Sin embargo, aunque en los últimos días están llegando algunas, este año la situación había cambiado y apenas se oían noticias sobre el tema. ¿Ya no quieren venir a nuestro país? ¿Se ha conseguido que en África se viva mejor y puedan tener un futuro prometedor? Pues no, ni una cosa ni la otra. La razón es que las políticas migratorias de nuestro gobierno están empezando a dar sus frutos. ¿Les parece increíble? A mi también, pero todo tiene su explicación.
Según un informe de Amnistía Internacional, Mauritania se ha convertido en la “policía de Europa”, en la nueva frontera externa para luchar contra la inmigración. En el año 2003, el país africano firmó con España un tratado de cooperación que le obligaba a readmitir en su territorio a cualquier persona, no sólo mauritanos, que se verificase o, simplemente, se sospechase que intentaban viajar a España desde la costa mauritana.
A cambio, España se comprometía a aumentar la ayuda humanitaria que se destinaba al país. Y la ayuda “económica” a las autoridades también (esto lo añado yo).

Como últimamente la costa de Mauritania era una inmensa lanzadera de cayucos, el tratado peligraba y la aportación económica también, así que se han puesto las pilas y han empezado ha arrestar indiscriminadamente a cualquier sospechoso de querer cruzar el charco. Luego, se les somete a malos tratos y se les interna en auténticos campos de concentración. En el de “Guantanamito”, una vieja escuela en Nuadibú rehabilitada con ayuda humanitaria procedente de España, en el 2007 fueron recluidas 3.257 personas que, después de sufrir hacinamiento, malos tratos y sin tener en cuenta su país de procedencia ni disponer de ayuda legal, se les dejó a su suerte en la frontera de Senegal o de Malí, sin apenas alimentos ni transporte. Por supuesto que nadie se ha preocupado sobre lo que les ha pasado con posterioridad a la expulsión.




Se da incluso el caso de personas extranjeras que se habían instalado en Mauritania hacía ya varios años y que, a pesar de no tener ninguna intención de montarse en una patera con dirección a las Canarias, han sido arrestadas y expulsadas del país. Por supuesto, las fuerzas de seguridad mauritanas se han quedado con sus posesiones.
Las repatriaciones colectivas son una clara violación de los derechos humanos. Si se tiene que expulsar a alguien de un país se debe hacer de forma individual y con asistencia legal. Aparte, este tipo de actuaciones son carísimas ¿quién las paga? Altos cargos del gobierno mauritano han asegurado a Amnistía Internacional que reciben ayuda de “medios internacionales”. ¿Estará el gobierno español detrás de todo esto?



Ya sabemos todos que el problema de la inmigración es grave y de difícil solución. Resulta políticamente conveniente, para el gobierno de turno, no despertar todos los días con noticias en los medios de comunicación de cientos de inmigrantes llegados a las costas españolas. Que los problemas ocurran en un país lejano, cuanto más lejano mejor ¿verdad? Pero, en serio, ¿no hay otra forma de solucionar los problemas migratorios que violando los derechos humanos de estas personas?

jueves, 3 de julio de 2008

Enhorabuena Colombia: ¿el fin de las FARC?




Últimamente estaban llegando buenas noticias en relación a la lucha que el gobierno colombiano de Uribe estaba llevando a cabo contra el grupo terrorista de las FARC, pero ayer surgió una buena nueva que eclipsó a todas las anteriores: la liberación, por parte del ejército colombiano, de Ingrid Betancourt junto con tres ciudadanos de Estados Unidos y varios militares colombianos.
Buenas noticias, tanto por la liberación de la ex candidata presidencial, como por la evidencia de la debilidad galopante del grupo terrorista. Tengo la esperanza que el 2008 será recordado como el último en el que estos despreciables terroristas hicieron de las suyas. Si, les he llamado despreciables por no llamarles algo mucho más malsonante. ¿Cómo se puede catalogar a unos indeseables que han mantenido siete años secuestrada a una mujer en condiciones infrahumanas o que en los últimos doce años han secuestrado a cerca de 300 niños, por poner sólo dos ejemplos?

A la muerte de los dos cabecillas del grupo (a los que prefiero no nombrar), se les han unido innumerables deserciones durante este 2008. Se habla que decenas de mandos intermedios, con varios lustros de guerra sucia a sus espaldas, han huido para acogerse al plan de reinserción del gobierno o, simplemente, fugarse con millones de pesos robados a su propia organización.
Su margen de actuación en el campo militar ha disminuido notablemente y ahora, gracias a estas liberaciones, su fuerza política, practicamente, ha desaparecido. Les han quitado “la joya de la corona” que era Ingrid Betancourt, la única razón para que los gobiernos de otros países (léase Francia) estuviesen dispuestos a negociar con las FARC. Desgraciadamente, aún les quedan una veintena de secuestrados, pero todos ellos policías o militares, sin ningún interés para los gobiernos extranjeros.
Todo les está saliendo mal. Empezó con la enfermedad de su “amigo” Fidel Castro el año pasado y ahora, incluso su máximo valedor, el presidente venezolano Hugo Chávez, les está volviendo la espalda (después de la rocambolesca liberación de unos rehenes hace unos meses ¿lo recuerdan?) y ha pasado de considerarlos poco menos que sus hermanos a decirles que la lucha armada ya no tiene sentido.

Curioso ¿verdad? Con la muerte del segundo de a bordo de las FARC, Chávez montó en cólera por haber sido abatido en un país extranjero e, incluso, se estuvo a punto de desencadenar un conflicto, más que diplomático, entre Ecuador, Venezuela y Colombia. Después de esto murió en extrañas circunstancias el jefe supremo de los terroristas, abandonaron muchos de sus cabecillas, se desentrañaron las conexiones de los terroristas con otras organizaciones gracias a los datos de un ordenador incautado y ahora llega, por fin, la liberación de Ingrid. No se a ustedes, pero a mí me resulta muy extraño. ¿Qué había en ese ordenador para que Chávez les haya dado la espalda? ¿Le ha invadido algún temor inconfesable?


De todos modos, no hay que fiarse. Estamos hablando de seres despreciables que se mueven por intereses económicos y el dinero del narcotráfico continúa ahí. Aparte, ya saben que cuando las fieras se sienten heridas de muerte se tornan mucho más peligrosas puesto que ya no tienen nada que perder. Mucho cuidado. Espero que pronto los ciudadanos colombianos y de países limítrofes les cierren las pocas puertas que aún quedan abiertas.

Es un triunfo sin precedentes para Álvaro Uribe. Luchó contra viento y marea por defender sus ideas. Él creía en una victoria militar y en no ceder ante los terroristas. En contra de sus ideas estaban los familiares de los rehenes (comprensible) y varios gobiernos extranjeros como, el ya nombrado, venezolano o el del francés Nicolás Sarkozy.
Es un triunfo de la democracia y de la libertad y, por lo tanto, todos los que creemos en esos valores debemos estar contentos.

miércoles, 2 de julio de 2008

Sandías vs. grasas hidrogenadas

Dos noticias relacionadas con la alimentación y la salud saltan hoy hasta nuestras páginas.
Por una parte, las autoridades de la ciudad de Nueva York han prohibido desde el día 1 de julio, en los supermercados y otros establecimientos dedicados a la alimentación, la utilización de las grasas hidrogenadas, más conocidas como “trans”.


Paradójicamente, en la década de los ochenta, este tipo de grasas fueron promovidas como un sustituto “saludable” a las grasas saturadas de origen animal. No es la primera vez que la comunidad científica comete un error de este tipo: recuerdo que hace unos años, el pescado denominado de “tipo azul” estaba totalmente prohibido para las personas que padecían de colesterol alto; sin embargo, ahora es el alimento más recomendado para luchar contra la hipercolesterolemia. Deberían de completar todo tipo de estudios antes de pronunciarse sobre estos temas alimenticios. Los que intentamos hacerles caso se lo agradeceríamos.

Estas grasas “trans” se utilizan para hacer los alimentos más crujientes y se obtienen al inyectar moléculas de hidrógeno a aceites vegetales.
En los últimos años se ha descubierto que estas grasas se adhieren a las paredes de las arterias y obstruyen el paso de la sangre. El tema es serio, puesto que las autoridades de Nueva York se han decidido a actuar después de comprobar que durante el año pasado más de quinientas personas perdieron la vida a consecuencia de la ingesta de este tipo de grasas.
Aun se continuarán consumiendo en alimentos servidos en envases sellados del fabricante. Si saben que perjudica la salud ¿por qué no se prohíben totalmente y a nivel mundial?

La otra noticia viene de la mano de un producto muy conocido por estas tierras, veraniego al cien por cien: la sandía. Cuando más estudian los científicos las cualidades de este alimento, más se asombran de los elementos beneficiosos que proporcionan al cuerpo humano.



Ahora han encontrado que la sandía debe sus efectos a su contenido alto en citrulina. Esta sustancia provoca un relajamiento de los vasos capilares, es decir, los mismos efectos que provocan pastillas como la Viagra, el Cialis o la Levitra, pero de forma natural, sin producir efectos secundarios.
Hasta ahora se sabía que la citrulina se convertía en el cuerpo humano en un aminoácido llamado arginina que produce maravillas en el corazón, sistema circulatorio e inmunológico, aparte de ayudar en el ciclo de la urea al eliminar el amoniaco y otros compuestos tóxicos del cuerpo. Desde estos momentos, también sabemos que aprovecha para “lo otro”.
Ya saben: consuman productos naturales y déjense de comidas preparadas y alimentos grasosos. Su cuerpo se lo agradecerá. Igual, su pareja también.

martes, 1 de julio de 2008

Matar marcianitos pasó de moda


Imagínense sentados al volante de una ambulancia. En esos momentos reciben un aviso para que se dirijan a las puertas de unos grandes almacenes. Cuando llegan allí, la policía les informa que han estallado seis bombas estratégicamente situadas, hay señales de radioactividad y la estructura del edificio amenaza con ceder y derrumbarse sobre los numerosos heridos que aun hay dentro. Cuando entra, las victimas, esparcidas por el suelo, son muchas y usted tiene que decidir rápidamente a quien puede todavía salvar antes de que el techo se desprenda y acabe con todos. Dispone de muy poco tiempo. ¿Cuál será su reacción?

Estaríamos dentro de una de las peores pesadillas que nos podrían ocurrir, pero, no se preocupen: se trata sólo de un juego, de una simulación.
Lo que les he narrado es una de las muchas situaciones que plantea el juego “Zero Hour” y sirve para enseñar a los sanitarios cómo enfrentarse a situaciones extremas. Este juego ha sido desarrollado conjuntamente por la empresa Virtual Heroes y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
La idea es que, aunque de momento está solamente dirigido a profesionales sanitarios, pronto cualquier persona podrá apuntarse y jugar. De momento, hay una demostración colgada en la web de la Universidad George Washington.



Los jugadores se enfrentarán a situaciones un tanto extrañas pero que pueden ocurrir en la vida real: ya sean terremotos, accidentes ferroviarios o ataques terroristas nucleares. El objetivo es diagnosticar rápidamente el problema y salvar tantas vidas como sea posible. Para ello, deberán observar los síntomas de cada paciente y fijarse en detalles como los ojos rojos en un enfermo para diferenciar una gripe normal de una epidemia mortal.
Como en la vida real, el jugador no siempre dispone de todo el tiempo que desearía para realizar un diagnóstico preciso y se le apremia para que diagnostique y trate a las víctimas de la mejor forma posible.


El sector de los videojuegos está experimentando un auge espectacular. Lo que en un principio iba dirigido a la diversión de los más pequeños, pronto se ha convertido en uno de los pasatiempos favoritos para toda clase de edades y condiciones. Ya no son sólo los jóvenes los que se pasan horas delante de la pantalla; ahora también son los adultos los que utilizan las videoconsolas para distraerse y, cada vez más, para desarrollar los reflejos y aprender.
La tecnología punta que utilizan los desarrolladores de videojuegos se pone al servicio de la sociedad y, en esta ocasión, para un fin muy noble: entrenar a las personas que en alguna ocasión (esperemos que no ocurra nunca) pueden salvarnos la vida.

No dicen como termina el juego, pero supongo que ganará (al contrario que en otros juegos) el que menos muertos acumule. Digo yo.