miércoles, 3 de junio de 2009

Rehabilitación de presos. Casal de la Pau

Ya se que me arriesgo a que más de un lector me considere un intransigente y un retrógrado, pero soy de la opinión de que sólo un escasísimo número de presos logra rehabilitarse. Asimismo, también creo que hay delitos en los que ni siquiera se da ese pequeño número de reinsertados, como son los relacionados con la violencia de género y los delitos sexuales, incluida, por supuesto, la pederastia.
Por mucho que se empeñen en decirnos lo contrario, no conozco ningún caso en los que un violador o un maltratador se haya “curado” al 100%. Es la triste realidad.
Ni que decir tiene que nuestras cárceles y el ambiente que se vive en ellas, no ayudan en absoluto a esta labor.

Sin embargo, existen algunos casos de delincuentes comunes, sobre todo los relacionados con robos o con delitos menores, que, con el tiempo y la madurez que otorgan los años, logran salir de ese agujero y llevar una vida que podríamos considerar como normal. Incluso van más allá y, apoyados en las experiencias que han tenido en sus vidas, ayudan a otras personas que están pasando por el amargo trance de la privación de libertad. En España existen muchas ONG que se dedican a la reinserción de presos, pero nos vamos a detener en una institución valenciana, Casal de la Pau, y en la experiencia de un ex preso, Andrés, que hoy en día colabora con ellos.

Casal de la Pau fue fundada en 1972 y es una ONG dedicada a la rehabilitación y reinserción de personas con historial delictivo. Su trabajo consiste en hacerles la vida más fácil, ni más ni menos. Se dedican a arreglarles los papeles, las visitas al médico, les empadronan, ayudan a presos enfermos en estado terminal, les proporcionan cursos para que puedan terminar la enseñanza básica, intentan que aprendan un oficio...

Andrés acude allí siempre que puede. Después de tres estancias relativamente cortas, ya hace más de veinte años que salió de la cárcel y desde entonces intenta aportar su granito de arena a la causa. Algunas de sus frases dan que pensar:

- “La sociedad suele etiquetar. Eres un preso o un enfermo de sida o una prostituta y dejas de ser una persona para los demás”.
- “Luchamos para que la gente sea libre de verdad. Porque cuando sales de la cárcel hay una segunda prisión mucho más dolorosa, que es no poder manifestarse como persona en la calle. No hay oportunidades”.
- “Da igual el tiempo que pases allí. En cuanto pierdes la libertad, pierdes el sentido de la vida”
- “Los casos de Mari Luz y las otras niñas tienen mucha repercusión mediática y se pide cadena perpetua y penas más duras... Pero todos los días asesinan más. No es esa la solución”.
- “El principio de la reinserción no es cierto, prevalece lo mediático"

A pesar de lo que les he dicho al principio, casos desinteresados como el de Andrés o el de otros muchos ex presos anónimos, hacen que todavía quede un resquicio de esperanza de que sus males no son irreversibles y de que se puede recuperar a estas personas para la sociedad.

Mi opinión es que muy pocos se rehabilitan, pero ¿puede que esto se produzca porque las cárceles no están bien enfocadas hacia su verdadera misión que es la de rehabilitar a los presos? ¿Cuándo dejarán de ser verdaderas”escuelas” de delincuentes? ¿Algún día dejará de haber hacinamiento en las cárceles? ¿Podrán contar con todos los medios (escuelas, talleres, médicos, psicólogos, preparadores físicos...) necesarios para llevar a cabo su labor?
Creo que vale la pena el esfuerzo de todos para conseguir que, quien lo merezca, pueda tener una segunda oportunidad.

¡Qué no se me olvide! Como cualquier otra ONG, aceptan donativos. Arriba tienen la dirección.

3 comentarios:

Rudy Spillman dijo...

Excelente post, informativo, ilustrado, producto de investigación. En síntesis, un tema serio, tratado con seriedad y sentido de solidaridad.
Un saludo.

Sermau dijo...

Muchas gracias por tus comentarios.
Es un honor que un escritor tan prolífico haya recalado en este humilde blog.

Saludos.

Anónimo dijo...

yo soy la prueba viviente de que una persona puede llegar a rehabilitarse formando un hogar una familia tener trabajo y mucho mas yo lo consegui partiendo al extrangero donde me encuentro actualmente y con el solo apoyo y ayuda de nosotros mismos aunque es verdad que no todo el mundo lo consigue suerte para todoas esas personas que luchan x una nueva vida aunque claro hay que romper con todos los ancianos vinculos amicales y toda ota serie de muchas mas cosas un saludo a Andres y su mujer ejerce una excelente labor social y de apollo a personas que an cometido cien errores saludos de humberto