martes, 8 de junio de 2010

España subvenciona energía solar generada con gasoil



Aproximadamente en el año 2003 ó 2004, un compañero me comentó lo que él consideraba “el negocio del siglo”: montar una instalación de energía solar y vivir de las rentas. Con evidente cara de asombro escuché cómo el gobierno español se comprometía por ley a subvencionar la producción de este tipo de energía hasta quintuplicar el valor que tenía en aquel entonces el Kwh. en el mercado, hasta el punto que sumando la subvención a fondo perdido, el bajo tipo de interés aplicado a la hipoteca y el precio sobredimensionado del Kwh., la instalación se pagaba sola en unos diez años y a partir de ahí... todo beneficios.

Tras salir del asombro inicial, recuerdo que le dije que aquello no era sostenible y que, más pronto que tarde, el gobierno daría marcha atrás, cargándose el marco legal, y rebajaría esas subvenciones.

Efectivamente, así ha sido. Se va a revisar (y rebajar) el sistema de primas a la energía solar fotovoltaica. Lo malo es que los linces de nuestro gobierno han tardado seis años en darse cuenta de lo que yo vi en unos pocos minutos: que España no tiene suficiente dinero para pagar todo esto.


Durante estos seis años se ha producido una catarata de irregularidades, negocios turbios, enriquecimientos súbitos y “burbujas energéticas” que salpican a diario las páginas de nuestros periódicos. Pero, quizá, lo más sorprendente estaba aun por llegar. Si no fuese por que la liebre ha saltado desde el propio Ministerio de Industria y desde la Comisión Nacional de la Energía, parecería que se la hubiese inventado algún grupo radical anti solar: una buena parte de la energía solar que se produce en España procede de grupos electrógenos alimentados con gasoil.

La historia empieza en mayo de 2007. Mediante el Real Decreto 661, el gobierno ratificaba lo ya acordado por el anterior gobierno de José María Aznar y fijaba una suculenta prima a las instalaciones fotovoltaicas durante, al menos, 25 años fijando un límite (que ellos creían que se tardaría muchos años en alcanzar) de 371 MW instalados.

Era tal la barbaridad de la subvención que en menos de un año se alcanzó el límite, por lo que el gobierno fijó un nuevo plazo: cualquier instalación que a 30 de septiembre de ese año estuviese conectada a la red, se beneficiaría del “maná”, las que no lo estuviesen, se tendrían que contentar con una subvención menor.
¿Cómo verificar el cumplimiento de tales condiciones? En el Ministerio no están para ir desplazándose por las instalaciones una por una para comprobarlo, -¡menudo engorro!-, así que la mejor forma que se les ocurrió fue verificar si había producido y exportado energía al sistema antes de finalizar el plazo. Si era así, el promotor pasaba a disfrutar de las suculentas primas fijadas en la normativa de 2007.

La avalancha de plantas y los pocos instaladores existentes provocó que muchas no estuviesen finalizadas dentro del plazo. ¿Qué hacer? Muy fácil. Instalaron grupos electrógenos alimentados con gasoil para exportar energía (supuestamente solar) y rezaron para que, mientras les llegasen las placas solares, no hubiese ninguna inspección.
Tampoco era necesario el esfuerzo del rezo: desde el Ministerio o la Comisión no se realizó ni una mísera inspección. Todas las instalaciones fueron subvencionadas.


¿De cuantas estamos hablando? Según reconoce el propio sector, un 25% de las instaladas en 2008, 4.000 de las 51.000 plantas existentes en España estarían inmersas en fraude. Unos 600 MW que provocan unas primas anuales de entre ¡500 y 800 millones de euros! Casi nada.

Pero con ser escandaloso, aun hubo otro asunto peor. Visto que el truco funciona, ¿por qué no continuarlo? Con los grupos electrógenos echando humo, el sector de la energía fotovoltaica facturó 4.500 MW/h, entre noviembre de 2009 y enero de 2010, producidos por plantas solares entre medianoche y las 7 de la mañana y otros 1.500 MW/h entre las 19:00 y las 23:00. El sol, en España, es diferente: hasta de noche y en pleno invierno produce energía.

Otro dato curioso: la media de la productividad (horas anuales equivalentes de funcionamiento que no se corresponde con la potencia instalada) en el periodo 2004-2008 fue de 759. En 2009 llegó a ¡1.768 horas! Los grupos electrógenos no dieron abasto.

Imaginen cual habrá sido la tajada que han sacado los productores fotovoltaicos que, voluntariamente, pidieron al Ministro Sebastián (ante lo que se les venía encima) que rebajase las primas ¡en un 30%!. Inaudito.

Pero los tiempos de la subvención fácil han pasado, las vacas flacas han llegado y tanto el Ministerio como la CNE se han decidido, por fin, a actuar. Han abierto una investigación y han decidido aplicar una rebaja sustancial a las subvenciones que tan generosamente otorgaban.

Seis años que han servido para enriquecer a muchos con una energía a la que le falta mucho tiempo para llegar a ser rentable.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que deberia usted contrastar las cosas que publica, ya que falta tptalmente a la verdad en la mayoria de sus afirmaciones. S e ha demostrado por activa y por pasiva que no ha habido generacion de energia por medio de generadores de gasoil , pagada a prima de renovables. Estos comentarios provienen de filtraciones interesadas tanto de las gasisticas como de las electricas que ven peligrar su chollo mantenido por todos nosotros durante años y años.
saludos.

Sermau dijo...

Los datos aportados proceden tanto del Ministerio de Industria como de la CNE.
En pocos días, Industria enviará al Consejo de Estado un borrador de Real Decreto en el que constata "anomalías graves" en instalaciones dadas de alta antes del 30 de septiembre de 2008. Incluso califican el fraude detectado como "masivo".
Si cree que desde el Ministerio se producen "filtraciones interesadas"...
Mire, sin entrar en polémicas, ¿como cree usted que se puede producir energía solar sin haber instalado antes los paneles? ¿Y lo de la energía solar nocturna?
En 2009, primas fotovoltaicas por valor de 2.300 millones de euros ¿le parece poco chollo?

jose luis dijo...

Desde luego que deseo, que el Ministerio de Industria como La Comisión Nacional de Energía, DESCUBRAN, SANCIONEN, INHABILITEN Y CASTIGUEN LO MÁS SEVERAMENTE POSIBLE, a estos aprovechados, mal nacidos, sinvergüenzas, que están Haciendo tanto daño al sector fotovoltaico, con todas las ventajas que representa desde lo económico, tecnológico, ecológico, empleo, energético...despegue de manera natural y sencilla. Solo una buena gestión por parte de estos organismos, puede hacer que este tipo de energía llegue a buen puerto. (conviene tener en cuenta que muchos de los que dirigen estos organismos, SON ALTOS DIRECTIVOS DE LAS GRANDES COMPAÑÍAS ENERGÉTICAS ESPAÑOLAS.
- Adivina adivinanza ¿donde trabajaba el actual ministro Sevastian antes de ser ministro?