miércoles, 16 de enero de 2008

TRAMPAS PARA CAZAR VIOLADORES


La policía británica está considerando la posibilidad de utilizar nuevas técnicas en las investigaciones de casos de violación. Éstas consistirían en el envío de mensajes de teléfono móvil a los supuestos culpables para que estos, al contestar, se incriminen ante sus víctimas.
¿Cómo se pueden incriminar?
Los investigadores, lo que pretenden, es que las víctimas se pongan en contacto con su agresor mediante un mensaje de texto en el móvil y que los violadores admitan su culpabilidad con frases como “lo siento, no sé que me pasó o estoy arrepentido de lo que hice (supongo que se desarrollará en el caso de que la víctima conozca la identidad de su agresor porque, en caso contrario, ya me contarán ustedes a quien le enviamos el mensajito).

Las cifras de violaciones en Reino Unido son de las que asustan: 14.000 violaciones denunciadas anualmente y en sólo un 6% de los casos el culpable es condenado. La mayoría del 94% restante se libra de ir a la cárcel por falta de pruebas.
Esta técnica ya ha sido llevada a cabo con bastante éxito en Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, no todo es bonito, faltaría más. La policía está estudiando junto a la Fiscalía de la Corona si esta táctica puede infringir la ley de Policía y Pruebas Criminales que obliga a los investigadores a advertir al sospechoso antes de ser interrogado que puede solicitar la presencia de un abogado y que cualquier cosa que diga puede ser utilizada en su contra. La policía cree que no infringe la ley, ya que no utilizaría los mensajes como prueba ente los tribunales sino como un indicio de investigación criminal. Sin embargo, un grupo de abogados especializados en juicios por violación considera que esta medida contravendría esa ley y califica la medida como “peligrosa y excesiva”.

Los violadores, como los pederastas, son la peor calaña de delincuentes que uno se puede encontrar. Son enfermos mentales que se aprovechan de la debilidad de sus víctimas para llevar a cabo su brutal fechoría. Ya dije en una ocasión que si existiese la pena de muerte, tanto unos como otros deberían ser de los primeros en probarla. El mundo estaría mucho mejor si todos estos salvajes se encontrasen entre rejas.
Resulta que a alguien se le ocurre una buena idea para detenerlos, poder encerrarlos y lograr así que la sociedad esté un poco más segura y nos salen con que este método puede vulnerar una ley. Vamos a ver, si se le tiende la trampa es porque la víctima lo ha identificado. Después, el violador lo reconoce por mensaje móvil. O sea, se está seguro que el sospechoso es el culpable. Entonces, ¿qué problema hay en que las pruebas se consigan de esta forma?
Supongo que habrá más lectores que piensen de esta forma, pero personalmente estoy harto de que la ley sea tan generosa con los delincuentes y que los jueces se la cojan con papel de fumar a la hora de enviarlos a prisión.

Si a los violadores no se les puede enviar a la cárcel por culpa de esta ley, a quien habría que enviar es a los políticos que la redactaron y aprobaron.

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