domingo, 6 de abril de 2008

La televisión acabará con todos.


Pues si, la maldita caja tonta acabará con todos nosotros, incluso con los que no la ven porque no les llega la señal. El tema es serio porque las televisiones, en su afán de grabar las imágenes que nadie antes pudo grabar, rompen con todas las normas establecidas y les importa poco a quien puedan perjudicar.
La organización humanitaria Fenama, dedicada a los derechos humanos, ha denunciado que la compañía británica Cecada Films visitó varias comunidades indígenas situadas en lo más recóndito del Amazonas peruano, a pesar de ser advertida de que no debía hacerlo. Una vez allí, hicieron su trabajo colocando un “set” en el que dos presentadores británicos convivían con los indígenas, pero antes de marchar, les dejaron un “regalo” involuntario: el virus de la gripe.
Estas comunidades vírgenes, habitan lugares remotos y peligrosos y en muchos casos no han tenido nunca contacto con el “mundo civilizado”. Por lo tanto, cualquier enfermedad que en nuestras sociedades no pasan de un par de días de cama, en su mundo pueden ser mortales. Y así ha sido. Cuatro han muerto y otros permanecen enfermos.

Sin ánimo de crítica, creo que el mercantilismo influye demasiado en los medios de comunicación. Son esclavos de las audiencias y de la difusión de sus ejemplares. Saben que al más mínimo bajón pueden dar con sus huesos en las colas del paro. Por lo tanto, no se detienen ante nada; si lo que vende es violencia, doble ración, aunque sea en horarios infantiles; si lo que vende es el mundo del corazón, a todas horas corazón y hasta entrañas si es preciso; si venden los concursos, hasta inventarán uno del parchís y si es el deporte, sabremos hasta cuantos minutos ha entrenado hoy Ronaldinho.

Pero están equivocados. La televisión, y la prensa en general, puede ejercer un trabajo fundamental en la sociedad actual. Hecho en falta programas que traten de forma constructiva y amena las desigualdades sociales, los problemas ecológicos, la educación de nuestros hijos, la convivencia en la sociedad... en fin, valores por los que las comunidades avanzan hacia un futuro más prometedor. Si alguno de estos temas son tratados por los periodistas es solamente para reflejar las maldades, que es lo que desgraciadamente vende, nunca las bondades. Y así, poco a poco, la sociedades se transforman, pero a peor.
Cambien. Por el bien de todos. Y dejen en paz a los indígenas del Amazonas peruano. O de donde sean.