domingo, 30 de marzo de 2008

Ladrillos de cáñamo


Habitualmente el cáñamo tiene mala fama. Todos pensamos que solo sirve para una cosa. Ya saben… Pero las utilidades de esta planta son muchas y muy variadas. Las prendas de ropa y las bolsas fabricadas con este material son de las más resistentes que se pueden encontrar. También es utilizado para la producción de semillas y aceites o combustibles ecológicos. Hoy es noticia el cáñamo por otra utilidad, esta vez en el mundo de la construcción.

Hace nueve años, la arquitecto alemana Monika Brümer montó en Guadix la empresa Cannabric, donde fabrica artesanalmente ladrillos de cáñamo, tan resistentes como los normales pero infinitamente más ecológicos. Están homologados y su uso constructivo es perfectamente legal.
El bloque está formado por fibras vegetales de cáñamo industrial, cal hidráulica natural y una mezcla de minerales, además de tierra procedente de las famosas cuevas de Guadix. Todos estos componentes se mezclan, se prensan y se secan al aire, por lo que el consumo de energía en la fabricación es bajísimo. Primera ventaja ecológica.
¿Más ventajas? Muchas. Por ejemplo su gran poder aislante. Tienen un elevado confort térmico, acústico y bioclimático. Regulan las temperaturas y la humedad ambiental. Son como las cuevas de las que proviene su tierra. Además, es resistente a las cargas y el fuego. Con estos ladrillos se pueden construir edificios de varias alturas.

¿Inconvenientes? También tienen, no todo iba a ser bonito. El revestimiento del muro debe ser de materiales naturales, nada de pinturas sintéticas. Pero tampoco es excesivamente importante, ya que al ser macizo, denso, de color beige y textura fibrosa le da un alto valor estético para estancias con un estilo rústico.
Otro de los problemas es que en España apenas se cultiva cáñamo en la actualidad y se tiene que importar de Francia. Pero las condiciones climáticas de nuestro país son las idóneas y si empiezan a haber variadas utilidades, pronto veremos en nuestros campos plantaciones de cáñamo.
Y el último inconveniente, seguramente el más grave, es el precio que tiene, aproximadamente el doble de un ladrillo normal. Sin embargo, con el ahorro energético posterior, la amortización se realiza en pocos años.
Ya saben, si quieren una vivienda bioclimática cien por cien, una casa sana y saludable como si fuese una segunda piel, con un consumo de energía muy bajo y sus condiciones económicas le permiten no vivir en un bloque de viviendas, no lo duden: usen estos ladrillos.
Que esta utilidad del cáñamo es casi mejor que la que todos conocemos